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Norberto Odebrecht
  La familia es el hilo conductor de la historia
ENTREVISTA CON José Enrique Barreiro ◦ FOTO Eduardo Moody

 


Cuando creó la Fundación Odebrecht, en 1965, Norberto Odebrecht tenía un objetivo: proveer a los integrantes de la Constructora Norberto Odebrecht S.A. de los beneficios que la Previsión Social, en la época, no abarcaba o cubría de forma inadecuada. En el 2005, la Fundación completó 40 años con una trayectoria marcada por transformaciones sucesivas. El asistencialismo interno de los primeros tiempos dio lugar, en los años ochenta, a la participación externa en temas de interés público y, más delante, al apoyo a la educación del Adolescente para la Vida. A partir del 2002, su actuación se concentró en el Noreste, en la región del Bajo Sur de Bahía - “en el Brasil estancado que necesita transformarse”, como dice Norberto Odebrecht, Presidente del Consejo de Curadores de la Fundación Odebrecht y Presidente de Honor de Odebrecht S.A. En esta entrevista, él nos habla de Principios como Confianza y Cooperación, Educación para la Vida, Desarrollo Regional y revela la línea maestra de la historia de la Fundación. “Empezamos pensando en las Familias de nuestros Integrantes y ahora pensamos en las Familias del Bajo Sur de Bahía”.

Odebrecht Informa – Vamos a empezar hablando un poco de historia. ¿Por qué resolvió crear la Fundación Odebrecht?
Norberto Odebrecht – A mediados de los años sesenta, los trabajadores contaban con la asistencia de la Previsión Social. Sin embargo, muchos integrantes de la Constructora Norberto Odebrecht que, debido a los cargos que ocupaban no eran contemplados por ley, estaban sujetos permanentemente a riesgos en los viajes aéreos constantes por el interior de Bahía. Para que tuviesen un fondo de previsión social, con una jubilación asegurada, se creó la Fundación Odebrecht. Si alguno de ellos falleciese, la viuda recibiría los beneficios y la educación de los hijos estaría asegurada hasta la edad madura. Al poco tiempo, a fines de los años sesenta, como aquellos integrantes pasaron a tener derechos, a la Previsión Social, la Fundación se volcó hacia el asistencialismo interno, ofreciendo atención médica y odontológica y otros beneficios.

OI – Usted ha demostrado, en diversas ocasiones, que el asistencialismo está lejos de ser algo que le agrade. ¿Qué sucedió en aquella época?
NO – Me gusta citar el verso del poeta español don Antonio Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Era eso. Estábamos buscando nuestro camino, nuestro rumbo, al tiempo que caminábamos. Y en esa búsqueda seguimos algunas direcciones. El asistencialismo interno fue uno de ellos. En aquel momento había que ofrecer a nuestros integrantes asistencia médica, pues aún estábamos gateando en el terreno de la salud personal y de la salud preventiva. El chequeo era considerado una intromisión indebida de las Empresas en la vida particular de sus Colaboradores. Después hubo un cambio, creció la conciencia sobre la salud y pudimos liberarnos de ese asistencialismo.

“Dirigimos nuestras acciones para que las familias tengan condiciones de educar a las nuevas generaciones para la vida, por el trabajo y para valores”

OI –¿Cómo fue el cambio de la Fundación, del ámbito interno hacia el externo?
NO – Empezamos a participar en asuntos de interés público con el tema que nos acompaña -y creo que siempre nos acompañará-, que es la Educación para la Vida. Hubo un momento crucial en que nos preguntamos, ¿dónde debe empezar esa Educación? Tardamos algunos años para llegar a una conclusión. La Educación debe empezar en la Adolescencia, el periodo de la Vida en que el Ser Humano cuestiona todo y a todos en la búsqueda de los paradigmas que orientarán su Vida y definirán su Rumbo. Así fue cómo la Educación de Adolescentes para la Vida se convirtió en una Misión de la Fundación Odebrecht.

OI – ¿En qué se basa la educación del adolescente para la vida?
NO – En vez de preocuparnos con los aspectos negativos de la contestación permanente que invade al Adolescente, nos pareció que valía la pena valorar los aspectos positivos de esa contestación, como mente abierta a lo nuevo, sentimiento de pertenecer a una Comunidad, ideales de libertad, igualdad y fraternidad, sed de justicia, ansia de tornarse mejor que sus padres (para poder ofrecerles más cuando sean ancianos) y deseo de constituir una familia más sólida y feliz.

OI – ¿Cómo empezó en la práctica el trabajo con el adolescente?
NO – Nosotros teníamos la Causa: la Educación para la Vida; teníamos la Misión: educar al Adolescente con la finalidad de la Causa: pero nos faltaba el foco. A lo largo de diez años buscamos ese foco. Del norte al sur del país interactuamos en diversos Programas con cerca de 500 mil Adolescentes y más de 10 mil educadores. Creo que hemos contribuido en forma decisiva para que el tema de la Adolescencia -y asimismo el de la Infancia- fuese incluido, en carácter permanente, en la agenda de la Opinión Pública y de los Gobiernos. Hasta que un día, a fines de 1998, nos enfrentamos con el desafío de responder a la siguiente propuesta de Viviane Senna, Presidente del Instituto Ayrton Senna: “¿Cómo contribuir al desarrollo del Noreste, sin paternalismo?” !El tema tenía embutida la respuesta que buscábamos! Decidimos que nuestro foco se concentraría en el Noreste y debería privilegiar la formación de la masa crítica de Adolescentes Protagonistas, capaces de cambiar las condiciones de las Comunidades en que vivían. Decidimos entonces que ese foco no debería ser perseguido por la Organización aislada, sino por una Sociedad entre instituciones que compartiesen un Propósito superior y común.

OI – ¿Y en qué resultaron esas definiciones?
NO – Resultaron en la creación de la Alianza con el Adolescente por el Desarrollo Sustentable del Noreste. El programa reunió las fuerzas del Instituto Ayrton Senna, de la Fundación Kellogg, de la Fundación Odebrecht y del Área Social del BNDES. En el nombre del Programa decíamos: “Alianza con el Adolescente” en, vez de “Alianza para el Adolescente”. Porque no se trataba del Adolescente en general, sino del que fuese capaz de desempeñar el papel de Protagonista, capaz de cambiar para mejor las condiciones de la Comunidad en que estaba integrado. Con eso, la Fundación paró todo lo que estaba haciendo y, abrazando la Causa Mayor pasó a dedicarse totalmente a ese Programa. Empezó actuando en tres Micro-regiones, el Medio Jaguaribe, en Ceará, con cinco Municipios, la Cuenca de Goitá, en Pernambuco, con cuatro Municipios, y el Bajo Sur de Bahía, con 11 Municipios. En el 2003 la Fundación Odebrecht salió del programa para concentrarse exclusivamente en el Bajo Sur de Bahía. Después de un duro aprendizaje, con errores y aciertos, iniciábamos una nueva caminata. Ese es nuestro Espíritu: siempre estamos reempezando.

OI –¿Por qué el Bajo Sur de Bahía?
NO – Porque es una región típica del perverso contraste nordestino, y también brasileño. Las riquezas naturales, como el agua abundante, los suelos fértiles, el monte nativo y el clima agradable, y su potencial humano, con una población joven y en edad productiva, son un contraste dramático con la pobreza, que afecta a la mayoría de los habitantes. Allí estamos orientando nuestros esfuerzos a favor de una experiencia innovadora de desarrollo integrado y sustentable, capaz de generar oportunidades de Trabajo con Renta y una distribución justa y digna.

OI – ¿Cómo participa la Fundación de esa experiencia?
NO – Orientando sus acciones para permitir que las familias tengan condiciones de educar a las nuevas Generaciones para la Vida, por el Trabajo y para los Valores. Ese es el punto. Son acciones integradas en Sociedad con el Gobierno Estadual de Bahía y sus 15 Secretarías, el IDES - Instituto de Desarrollo Sustentable del Bajo Sur de Bahía y la Amubs - Asociación de Municipios del Bajo Sur de Bahía. Esa Sociedad, firmada en febrero del 2004, instituyó un Consejo de Gobernación que abarca el Poder Público, el Empresariado y la Sociedad Civil Organizada, respectivamente el primero, el segundo y el tercer sector. La unión de esas fuerzas ha promovido el Programa de Desarrollo Integrado y Sustentable del Bajo Sur, llamado DIS Bajo Sur. Y así estamos creando los nuevos paradigmas de desarrollo ciudadano y productivo para Adolescentes y jóvenes en el medio rural de esa región.

“Aprendí que es un grave error estimular la competitividad entre empresas y organizaciones. Es un juego del tipo ‘pierde-qana’. Lo ideal es la práctica de la cooperación, un juego tipo ‘gana-gana’ ”

OI – ¿Qué quieren esos jóvenes?
NO – Quieren insertarse con dignidad en los mundos del Trabajo y la Ciudadanía y quieren formar Familias productivas y felices. Es un sueño justo, hasta modesto, pero que pocos tienen condiciones de alcanzar, ya que nuestro país no ha tomado en cuenta las enormes carencias del medio rural, especialmente en lo que hace a la educación y la salud

OI – ¿Qué hace falta para que Brasil se ocupe decididamente del desarrollo regional?
NO – La regionalización del desarrollo, basada en aglutinación de territorios con fuerte identidad, es distinta de la actual geografía de Municipios y de Estados e implica una reingeniería del Poder Político. El Poder actual que es ejercido de forma centralizada y sectorial, tendría que ser compartido con instancias locales, con fuerte participación de la Sociedad Civil en las discusiones y deliberaciones. Es un desafío que ha encontrado espacio para penetrar. La práctica de la descentralización ya se revela en algunas acciones programáticas. Ya no es posible persistir en decisiones centrales para llevar a cabo necesidades locales. Nuestra experiencia en el Bajo Sur de Bahía es parte de la lucha volcada en crear la Cultura del Desarrollo Regional.

OI – ¿Cuáles son los principios centrales de esa cultura?
NO – Son varios. Hay dos decisivos: el primero es la Confianza, que es la base de todo. Como nos ha enseñado Alain Peyrefitte, autor de La Sociedad de la confianza: “El eslabón social más fuerte y más fecundo es el que se basa en la confianza recíproca”, sea entre un hombre y una mujer, entre padres e hijos, entre Líder y sus Liderados, entre Ciudadanos de una misma Patria, entre Alumnos y Profesores, entre Contratante y Contratado. El segundo principio es el de la Cooperación. Aunque parezca lo contrario, en la sociedad humana no prevalece la guerra de cada uno contra todos, prevalece la Cooperación. Basta mirar a la Naturaleza y ver cómo se revela capaz de organizarse en átomos y partículas subatómicas, en moléculas y en células. La Humanidad parece haberse olvidado de que somos hijos de la Madre Naturaleza. Lo que hoy se llama desarrollo sustentable debe ser construido en el día a día del trabajo incesante, basado en la Confianza y en la búsqueda de lo que es mejor para Todos y para el TODO.

OI – ¿Usted trajo esos principios de la empresa para el área social?
NO – Ya los practicaba en las empresas y también traté de practicarlos en el Área Social. Aprendí, a lo largo de mi vida empresarial, que es un gran error estimular la competitividad entre Empresas y Organizaciones de toda clase. Es un tipo de juego de “pierde-gana”. Lo ideal es la práctica de la Cooperación, un juego del tipo “gana-gana”. En los últimos 11 años, el Premio Nobel de Economía fue concedido en cuatro ocasiones a economistas con trabajos en esa área. Uno de ellos, en 1998, fue Amartya Sen, cuya obra tuve oportunidad de examinar y que es, del principio al fin, una demostración de que cooperar no es solo posible sino mejor para todos. Hay una fuerte tendencia de las Ciencias Económicas a valorizar comportamientos y situaciones capaces de beneficiar a todos y no simplemente a algunos en desmedro de otros.

“Observo un sentimiento contundente y general de inquietud con nuestra actual realidad, en todas las capas de la población, sexo y franja de edad, y un clamor al unísono por una nueva situación”

OI – ¿Las Ciencias Económicas no estarían atrasadas, ya que el mundo empresarial ha seguido esa tendencia hace mucho tiempo y usted es un ejemplo de ello?
NO – Sí, las alianzas estratégicas, sociedades con finalidades específicas son todas las formas de Asociación, que a su vez solo pueden ocurrir si hay Confianza. El empresario actúa hace más tiempo porque se deja llevar más por la intuición que por la lógica, en la cual se asientan los estudios académicos. Y la intuición precede a la lógica. Además, el empresario tiene que generar Resultados que pueden y deben ser objetivamente medidos, evaluados y juzgados. Esa misma certeza fue compartida con Líderes de las Organizaciones del Tercer Sector, convencidos de la eficacia que deviene de la práctica de la Confianza.

OI – ¿Cómo se articula la Fundación Odebrecht con sus socios para trabajar en el Bajo Sur?
NO – Las bases para un verdadero desarrollo integrado y sustentable, y con inclusión, de cierta forma ya existen. Pero no pasan de intenciones o son iniciativas dispersas, no concatenadas. Nuestro desafío es perfeccionar y organizar esas iniciativas e intenciones, mediante Líderes capaces, ajustándoles el foco para que sean contundentes y logren el surgimiento de Resultados deseados en los planes ambiental y social. Entre esos Resultados, están el aumento de las riquezas moral y material, la formación de sueños y esperanza -por la Creencia en un futuro justo, mejor y viable- y el fortalecimiento de la Cultura local. El producto final de todo el esfuerzo será la garantía de la calidad de Vida, con soberanía y establecimiento de una inquebrantable autoestima colectiva.

OI – Usted se refiere constantemente a la necesidad de integración de los cuatro capitales. ¿Puede explicar qué es eso y como ocurre en el Bajo Sur?
NO – Las acciones del DIS Bajo Sur ocurren por medio de un proceso en el cual los capitales Ambiental, Humano, Productivo y Social, en ese orden, interactúan sinérgicamente hacia el desarrollo integrado y sustentable, que sólo ocurre si esos cuatro capitales evolucionan de forma armoniosa y complementaria. Damos prioridad al desarrollo del Capital Productivo. Para que el mismo tenga éxito, los otros tres deben desarrollarse simultáneamente. La actuación integrada es uno de los diferenciales de nuestro Programa.

“Soy optimista. Hay un avance en la capacitación de las gestiones públicas, en la percepción de las ventajas de asociación, y la cultura del desarrollo sustentable se fortalece cada día”

OI – ¿Cómo se desarrolla ese capital productivo?
NO – Entre las diversas acciones, se están fortaleciendo cuatro Cadenas Productivas, con el propósito de generar oportunidades de Trabajo y de promover el aumento de la Renta y su distribución justa y digna en los municipios involucrados. Son las Cadenas Productivas de mandioca, palmito, acuicultura y totora. El pequeño Productor, organizado en Cooperativas, pasa a tener acceso a la tecnología, aumentando la cantidad y la calidad de su producción. Estamos hablando del Sector Primario de la Economía. La etapa siguiente, ya en el Sector Secundario, es la implantación de una Industria de Beneficiamiento para procesar los Productos con agregación de valor. Y, finalmente, en el Sector Terciario, los Productores reciben el apoyo de un Socio, capaz de colocar directamente sus productos en las góndolas de los Supermercados con una justa remuneración.

OI – ¿Usted está optimista con respecto al futuro del Bajo Sur de Bahía?
NO – Yo no estoy optimista, soy optimista. En el caso del Bajo Sur, tengo razones concretas para ello. El Gobierno de Bahía ya implantó el Planeamiento Regional como agente de desarrollo local y llegará a la etapa de institucionalización de Consejos Regionales de Desarrollo, en los cuales todas las instancias y fuerzas Regionales se verán representadas. Hay un avance en la percepción de las ventajas de la Asociación, tanto en el Sector Productivo como en la Esfera Municipal, con el surgimiento de innumerables asociaciones de Municipios, como la Amubs, del Bajo Sur. De un modo general, la Cultura del Desarrollo Sustentable se fortalece cada día. También hay un avance, aunque tímido entre nosotros, en la capacitación de las gestiones públicas y una modernización evidente de aspectos legales de la Administración Pública, a ejemplo de la Ley de Responsabilidad Fiscal. Y, principalmente, observo un sentimiento contundente y general de inquietud con nuestra actual realidad, en todas las capas de la población, sexo, y franja de edad, y un clamor al unísono por una nueva situación, que se caracteriza por la existencia de oportunidades de Trabajo digno y Renta justa, conservación del Patrimonio Ambiental, Inclusión y Respeto Social por las minorías. Credibilidad y confiabilidad, todo culminando en la gran coronación que es la práctica de la Sociedad de Confianza.

OI – ¿Cómo ve usted el futuro de la Fundación Odebrecht?
NO – Del mismo modo. Aunque hayamos pasado por muchas transformaciones en estos 40 años, hay un hilo conductor, una línea maestra que no siempre es perceptible, pero que siempre estuvo presente. Me refiero a la Familia hacia la cual siempre hemos dirigido nuestras atenciones y esfuerzos. Empezamos pensando en las Familias de nuestros Integrantes y hoy en día pensamos en las Familias del Bajo Sur de Bahía. La Familia que es capaz de generar y de formar el nuevo Ser, más bien educado y más productivo que los de la Generación anterior. La Familia es el núcleo de la Ecuación para la Vida. No es por casualidad que uno de los instrumentos de formación más importantes de jóvenes del Bajo Sur son nuestras Casas Familiares. Contamos con la Casa Familiar Rural, la Casa Familiar del Mar y el año que viene se inaugurará la Casa Familiar Agroforestal, que prepara a los jóvenes para desarrollar, respectivamente, las Cadenas Productivas Agrícolas, de la Pesca y, en el futuro, de la Totora. Ofrecen enseñanza dual: los jóvenes pasan una semana en clases y dos semanas en la propiedad de sus respectivas familias aplicando lo que aprendieron. Se les educa y ellos educan a sus Familias. Ellos serán los nuevos Seres transformadores del Noreste, de este Brasil estancado que necesita y se va a transformar en el Brasil dinámico y rico en oportunidades.

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