nº 115 - noviembre/diciembre del 2004
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 Publicación interna de la Organización Odebrecht – Odebrecht S.A, Construtora Norberto Odebrecht, Braskem y Fundação Odebrecht
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Innovación, factor decisivo
para la competitividad

   
   
Emílio Odebrecht - Presidente del Consejo
de Administración de Odebrecht S.A.

Una calidad que empieza a ser reconocida por el pueblo brasileño es su espíritu empresarial. Según datos del Sebrae, la relación entre la población con alguna actividad empresarial y la población total en edad de iniciar un negocio propio ya alcanzó más del 21% en el año 2000. Retrocedió al 12,9 % en el 2003, pero aun así es significativamente más elevada que el promedio mundial, que es de un 8,8%. Más elocuentes que esos números son las incontables historias de empresarios nacionales que empezaron modestamente y construyeron un legado de grandes realizaciones.

Sin embargo, aisladamente, la iniciativa de lanzarse en el mundo de los negocios no es garantia de supervivencia, como lo demuestra la gran cantidad de empresas brasileñas que cierran sus puertas antes de llegar a la vida adulta. Según el IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística), seis de cada 10 nuevos emprendimientos desaparecen antes de completar un año de vida. La palabra clave para conquistar el éxito en ese ambiente que cada día se vuelve más selectivo, incluso tras la globalización de los nercados, se denomina competitividad (con productividad y rentabilidad). Y aunque diversos factores concurran para la competitividad de una empresa, -muchos de los cuales no dependen de su voluntad-, seguramente la capacidad de innovar es uno de los más importantes.

Con poco más de dos años de vida, Braskem eligió en su origen la cuestión de la autonomía tecnológica como una directiva estratégica para fortalecer la cadena productiva y crear valor para sus accionistas. Para ello, fundó en el Polo de Triunfo el Centro de Tecnología e Innovación con los principales activos de la empresa volcados en la investigación y el desarrollo, donde ha puesto a disposición de sus clientes un equipo altamente calificado de 150 investigadores y técnicos.

Con el apoyo decisivo del Centro, Braskem lanza anualmente en el mercado cerca de 30 nuevos productos y acumula 110 registros de patentes. Allí, la innovación es vista y tratada no como una fuente de riquezas y de nuevas tecnologías solo para la propia Braskem, sino como prestación de servicios a los clientes dirigida al aumento de competitividad de la cadena productiva. Esa será la base cada vez más importante para la realización de negocios. Las empresas que apenas se limitan a vender productos, sin priorizar el servicio como negocio o como posición, y no enfatizan el aporte continuo de la mejora de la competitividad de sus clientes con visión de cadena productiva, tendrán por cierto el futuro comprometido.

Ello significa una revisión conceptual en el arte de hacer negocios, porque vivimos cada vez más en el mundo de los servicios.

Una diferencia importante es que, en el concepto de servicio, se vende para producir después, mientras que en el de producto, se fabrica para después vender. Cuando me refiero a servicio, por lo tanto, me refiero a interacción con el Cliente, apoyo en investigación y desarrollo de nuevos productos, aumento de valor, sueños comunes, sociedad, compromiso con la competitividad del Cliente, porque Cliente competitivo y satisfecho es factor de Supervivencia, Crecimiento y Perpetuación de la Organización.

 
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