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Amigos del río
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Obras para evitar inundaciones y modificar el
paisaje hacen surgir una nueva relación
entre los paulistanos y el río Tietê
Ampliación del Calado del río Tietê (2ª Etapa) |
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Miúcha de Andrade ◦ texto
Luciana De Francesco ◦ fotos |
Todos los días, José Milton de Lima, 44 años, navega 12 Km. por el Río Tieté durante veinte minutos. Piloto de lancha, recorre el mismo trayecto hace siete meses varias veces por día, transportando autoridades e ingenieros que acompañan la Ampliación del Calado del Río Tietê, inciado hace dos años y medio. En su trabajo, José Milton puede observar mejor que los demás paulistanos los primeros cambios de la segunda etapa de la obra. En lugar de basura, desechos y cloacas clandestinas, un jardín de 50 Km. empieza a cubrir las orillas del río.
Odebrecht, por medio de la subsidiaria CBPO Engenharia, es una de las constructoras más empeñadas en el desafío de controlar las inundaciones de la ciudad provocadas por el río Tietê y modificar el paisaje de uno de los símbolos de São Paulo. El proyecto cuenta con dos etapas. La primera, iniciada en diciembre de 1998 y concluida en diciembre del 2000, amplió en 2,5 m un tramo de 16 Km. del río, entre el sistema vial Cebolão y el inicio del lago de la Represa Edgar de Souza. En la etapa II, que empezó en marzo del 2002, se perforarán 2,5 m en 24,5 Km. entre el Cebolão y la Represa de Penha, y se plantarán 10 mil árboles y arbustos y vegetación natural en 220 mil m2 en la región a lo largo de las avenidas marginales expresas.
El Gobernador Geraldo Alckmin y el Primer Ministro japonés Junichiro Koizumi plantaron una almáciga de pau brasil como marco de esta nueva etapa. Las inversiones son de R$ 700 millones, financiadas con recursos del Japan Bank International Cooperation (JBIC), el 75 %, y del Gobierno del Estado de São Paulo, el 25%.
Al pasar por la Marginal Tietê se puede observar el avance de la obra: se cumplió un 70% del cronograma. Los antiguos guard rails (defensas metálicas instaladas para evitar la caída de los automóviles) han sido sustituidas por estructuras más seguras del tipo New Jersey (defensas de hormigón).
Las lluvias de verano ya no representan un peligro para los paulistanos. La Marginal Tietê ya no se inunda ni permanece interrumpida durante los temporales, en virtud de la excavación y el ensanche de hasta 45 m del río Tietê.
Los obreros ya retiraron seis millones de m3 de suelos y 800 mil m3 de rocas, además de 120 mil neumáticos y 11 mil toneladas de basura y desechos. “No se puede decir que nunca más habrá inundaciones, pero las mismas ocurrieron durante un siglo. El Tietê es en São Paulo una especie de alcantarilla, en la cual desembocan todos los ríos”, explicó el Gobernador Geraldo Alckmin.
Al lado de José Milton, el Gobernador observó de cerca los avances de la obra y explicó cuáles serán los próximos pasos: “Antes de fin de año, habrá un tramo navegable de 40 Km. Con la conclusión de la esclusa en el Cebolão, tendremos una hidrovía y transportaremos los sedimentos en barcaças por el río, lo que permitirá desobstruir el tránsito de las vías marginales”.
La construcción de la primera esclusa y de un descargador de fondo, a cargo del Consorcio Calha 2, liderado por Odebrecht, permitirá el transporte fluvial. El descargador de fondo controla el nivel del río. Las dos grandes compuertas de acero se cierran cuando el nivel del Tieté está demasiado bajo, asegurando la navegación, o se abren para canalizar las aguas provenientes de las inundaciones del verano. La esclusa puede suspender o bajar hasta dos barcazas a la vez, con capacidad para transportar, cada una, 150 ton. de materiales degradados, lo que corresponde al servicio simultáneo de 20 camiones. Se estima que circularán por año 800 mil ton. de material de aluvión y basura.
Márcio Pellegrini, Director de Contrato de Odebrecht, afirma: “Trabajar acá tiene un significado especial para nosotros, porque CBPO construyó el Cebolão hace veinte años y ello cambió la historia de São Paulo. Estamos nuevamente acá y nuestro mayor orgullo es impedir que las marginales se ensanchen y cambien una vez más la ciudad”.
La obra no se detiene. Los 1.050 funcionarios del contrato trabajan en tres turnos durante 24 horas. Resuelto el problema de las inundaciones, los paulistanos podrán observar un cambio significativo en el paisaje. “En el Lote 1 recibimos las rutas Castelo Branco, Anhangüera, Dutra, Fernão Dias y Raposo Tavares. Más de 100 mil vehículos por día salen y entran en la ciudad. Antes había una polución visual con un matorral maltratado. Ahora, nacen plantas a orillas del río, creando un ambiente más saludable”, destaca Márcio Pellegrini.
José Milton de Lima opina lo mismo. Sueña con el día en que el Río Tieté se convertirá en una atracción turística de la ciudad. “Nadie se imagina la belleza de un atardecer soleado en el río. Lo que antes era horrible, se está transformando en algo hermoso”.
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