Edición Histórica - Noviembre del 2004
 Publicación interna de la Organización Odebrecht – Odebrecht S.A, Construtora Norberto Odebrecht, Braskem y Fundação Odebrecht
Editorial
La Historia Esencial
Inmigración Germánica
Emílio Odebrecht, el Pionero
Norberto Odebrecht,
el Fundador
Desarrollo Regional y
Nuevas Oportunidades
La Empresa Nacional
Diversificación y
Crecimiento Internacional
La Organización Internacional
Liderazgo en la Petroquímica Latinoamericana
Acción Social y
Acción Cultural
Testimonios
Línea del Tiempo
Staff
 
  

Diversificación y
Crecimiento Internacional
Fortalecida por la adquisición de CBPO y de Tenenge,
dos de las mayores constructoras brasileñas, Odebrecht
expande su actuación internacional e intensifica
las inversiones en el sector petroquímico

Perforar túneles en la Cordillera de los Andes, con temblores de tierra que se repiten hasta treinta veces por día, a 18 grados bajo cero, o construir una hidroeléctrica y una ciudad de dos mil habitantes en medio de conflictos internos en Angola fueron desafíos que empezaron a figurar en la pauta de realizaciones de Odebrecht. En Perú, se construyó la hidroeléctrica Charcani V, que genera 135 MW a 3.600 metros de altitud, beneficiando, entre otras, a la segunda ciudad del país, Arequipa.

En Angola, a 400 kilómetros de la capital, Luanda, se inició la obra de la hidroeléctrica de Capanda, para generar 520 MW, proyecto fundamental para la retomada de la economía angoleña, que tardó cuatro años de negociaciones entre el gobierno local, el soviético y el brasileño. Con una represa de 110 metros de altura y una ciudad donde se construyó un aeropuerto para recibir aviones de gran porte que traían materiales para la obra, Capanda generó empleo para centenares de brasileños y más de tres mil angoleños, quienes desde 1984 están recibiendo entrenamiento en ingeniería, construcción civil, informática y salud, entre otros ítems. Ya en operación, la hidroeléctrica es un equipamiento fundamental para la retomada del desarrollo angoleño y ha contribuido para madurar conceptos y prácticas de Odebrecht y para impulsar su actuación internacional.

En 1985, las obras fuera de Brasil ya representaban cerca de un 30% de los contratos en cartera de Odebrecht. Esa condición -una de sus bases fue el principio filosófico de la reaversión de los resultados empresariales-, también había exigido cambios en la organización. De ese modo, la empresa cerrada, controlada por la familia que le daba el nombre, se convirtió en una compañía abierta en 1981, cuando Odebrecht Participações e Investimentos S.A. (Opisa) pasó a llamarse Odebrecht S.A., asumiendo su condición de holding. Abrió el capital y los integrantes se transformaron en accionistas.

Odebrecht S.A. tenía como objetivo –y aún lo tiene- la preservación de las Concepciones Filosóficas y la definición del encaminamiento de negocios, de forma a promover el crecimiento de las empresas y la perpetuación de la Organización. Con su creación, las empresas, hasta entonces reunidas en torno de la Constructora Norberto Odebrecht, pasaban a integrar una nueva macro-estructura. Nacía ahí el esbozo de lo que vendría a ser desarrollado a lo largo de los años siguientes, que constaba de tres vertientes principales: el fortalecimiento en Brasil en el área de ingeniería y construcción, que tendría lugar con la absorción de grandes empresas brasileñas del sector; la profundización de la diversificación de los negocios, con nuevas inversiones en el sector químico/petroquímico y la consolidación de la actuación en el área de perforación de petróleo, con la compra de nuevas plataformas; y, principalmente, el gran desarrollo de la prestación de servicios fuera de Brasil.

Entretanto, la creación de Odebrecht S.A. era la afirmación de los accionistas en seguir reinvirtiendo para generar nuevas oportunidades de negocios y de puestos de trabajo de forma permanente, racional, y adecuada a una sociedad abierta.

El primer gran acontecimiento en la trayectoria de Odebrecht en los años ochenta fue la incorporación de CBPO – Companhia Brasileira de Projetos e Obras, empresa paulista, fundada en São Paulo por el ingeniero OscarAmericano.

CBPO ocupaba el sexto lugar entre las grandes constructoras brasileñas por concepto de facturación y contaba con una extensa lista de obras importantes ejecutadas en medio siglo de existencia en el sur del país. Entre ellas, las usinas de Xavantes, Capivara, Nova Anhandava, Rosa y Foz do Areia, cuya represa de 160 m de altura es la más grande del mundo de enrocado y faz de hormigón. Y, principalmente, Itaipú, de la cual había participado el consorcio constructor. Además, había construido las rutas de los Imigrantes, Trabalhadores y Castelo Branco, y parte del Ferrocarril do Aço y de los metros de Río de Janeiro y São Paulo.

Oscar Americano, fundador de CBPO

Además de los negocios, también había motivos históricos que unían Odebrecht y CBPO. Los rumbos de ambas empresas ya se habían cruzado en el pasado, a mediados de los años setenta, cuando trabajaron juntas en las obras del Aeropuerto Internacional de Río de Janeiro. La experiencia empezó a demostrar que podrían apoyarse mutuamente, no solo para asegurar el crecimiento de cada una, sino, sobre todo, para promover la perpetuación del patrimonio construido por ambas, especialmente en el sector de las tecnologías de construcción.

La asociación trajo beneficios a las dos empresas. Cuando empezaron las operaciones conjuntas, en 1980, CBPO estaba en vísperas de su mejor desempeño: en 1981, facturó US$ 220 millones. Odebrecht, además de haber hecho una inversión rentable y productiva, heredó equipos técnicos y administrativos de alta calidad que actuaban bajo el liderazgo de Aluízio Rebello de Araújo, Mario Pimenta Camargo y Oscar Americano Neto, entre otros.

La incorporación de CBPO fue una oportunidad excelente para el desarrollo de jóvenes empresarios, permanentemente estimulados por los más antiguos a crecer. Por tanto, va tomando forma el proceso de sustitución de la primera por la segunda generación. En 1985, Emílio Odebrecht se torna Director Presidente de la Constructora Norberto Odebrecht. Ese año, los Integrantes de las empresas del área de ingeniería totalizaban 32.500. Con sus dependientes, formaban una población más grande que la de muchas ciudades del interior de Brasil.

CBPO era una de las mayores constructoras brasileñas, habiendo participado, entre otras obras, de la construcción de la Hidroeléctrica de Itaipú

A fines de 1985, al analizar el crecimiento de la constructora, Norberto Odebrecht manifestó que todo era resultado de la aplicación de la filosofía y de principios básicos que los empresarios jamás pueden olvidar: los de la “verdad, por la verificación constante de los hechos; la perseverancia, en el deber de luchar hasta el final por los objetivos planeados; la satisfacción permanente del Cliente; la actualización continua de la cultura y la percepción y promoción de cambios, superando los problemas para alcanzar oportunidades y resultados”.

Perseverancia fue el combustible que movió a la Norbe I, la plataforma auto elevadora que Odebrecht Perfurações Ltda (OPL) había comprado en Singapur, en 1979, por US$ 29 millones -la mitad de todo el capital de la Organización-, para trabajar en la costa de Sergipe, por encargo de Petrobras. Poco a poco, la Norbe I se fue transformando en una escuela. El perfil del segmento de perforación offshore fue cambiando, y las empresas privadas nacionales se volvieron más numerosas que las extranjeras.

OPL decidió realizar perforaciones en áreas con láminas de agua superiores a 90 metros de profundidad, además de aprender a operar con plataformas semisumergibles. Un consorcio entre la Triangle Drilling Ltda. (empresa de la Organización Odebrecht) y la francesa Foramer S.A. resultó, en 1982, en la creación de Forabrecht S.A., que trajo a Brasil un nuevo equipamiento, la plataforma semisumergible Astérie, para operar en locales donde no era posible afirmarse en el fondo del mar.

Esa asociación permitió formar equipos brasileños -a los tres años, más de 500 personas- capaces de operar las Norbe I, II, III, IV y V, esta última con capacidad para perforar hasta a seis mil metros de profundidad y con muchas innovaciones técnicas, Forabrecht perforó siete pozos en doscientos días, en el Congo, y OPL mandó para la India las plataformas Norbe II y V, a pedidos de la Oil and Natural Gas Comission, ente autónomo local responsable de la exportación de petróleo. A fines del decenio, OPL ya era la mayor flota privada del país para perforación y explotación de petróleo en el mar, con ocho plataformas.

En 1986, se fortaleció nuevamente el área de ingeniería: Odebrecht compró la Tenenge – Técnica Nacional de Engenharia S.A. Las dos empresas tenían en común una posición empresarial de buscar siempre las peculiaridades de las soluciones simples, de gran flexibilidad, concebidas creativamente dentro de los recursos de que dispone el cliente. Desde su fundación hasta convertirse en una de las mayores empresas brasileñas en el sector de armado industrial, Tenenge participó en cerca de un 40% de todo el complejo siderúrgico estatal y de la instalación de más de un tercio del parque hidroeléctrico del país. Simultáneamente, construyó usinas del porte de Ilha Solteira, Capivara, Paraibuna, São Simão y Paulo Afonso IV, entre otras, a parte de coordinar el consorcio de empresas brasileñas y paraguayas en el montaje de la Hidroeléctrica de Itaipú y de varios proyectos en los sectores de hormigón, fertilizantes e infraestructura industrial.

Otra área de actuación fue la de la construcción y montaje offshore, que se desarrolló en el país debido al incentivo de Petrobras, para la cual Tenenge había prestado varios servicios, entre los cuales la realización de las obras civiles y el montaje electromecánico de la central termoeléctrica de la Refinería Duque de Caxias. De 1979 a 1986, bajo el comando de Fernando Lisboa, quien permaneció en Odebrecht hasta el 2003, Tenenge ejecutaría para la empresa 13 contratos offshore, y fue una de las pioneras en los servicios de instalación en el mar de plataformas fijas de explotación de petróleo. Construyó, para Petrobras, las plataformas de gran porte Namorado II, Cherne I y Pargo 1A, que al principio de los años ochenta servirían para impulsar la producción de petróleo en la plataforma continental. También para la estatal de petróleo, ejecutaría, como líder de un consorcio internacional, las obras de instalación en el mar de las plataformas Namorado I, II y Cherne I, en la Cuenca de Campos.

Antônio Maurício da Rocha, fundador de Tenenge

Tenenge participó en programas del sector petroquímico, en la construcción de oleoductos y montaje de polos como Camaçarí, São Paulo, Río Grande del Sur y Alagoas. Su nombre está vinculado a la Cia. Siderúrgica Nacional, Usiminas, Cosipa, Acesita, Cimental, Belgo-Mineira, Açominas y Cia. Siderúrgica de Tubarão. Ese know-how, desarrollado en Brasil, capacitaría a la empresa para la primera exportación de un proyecto integrado, la siderúrgica Acepar – Acero del Paraguay, utilizando carbón vegetal, con capacidad de producción de 150 mil toneladas/año, construida entre 1984 y 1987. Tenenge iniciaría asimismo su actuación en Chile, donde fue responsable de un conjunto de obras en los sectores de petróleo, minería, energía eléctrica y papel y celulosa.

Tenenge instaló más de la tercera parte del parque hidroeléctrico del país y cerca de un 40% del complejo siderúrgico estatal

Fortalecida en el área de Ingeniería, había llegado el momento de que Odebrecht avanzase también en el sector petroquímico, del cual participaba desde 1979, época en que compró un tercio del capital votante de la Companhia Petroquímica Camaçarí – CPC. Era un negocio relativamente nuevo y con muchas posibilidades, porque el mercado brasileño estaba siendo abastecido, en gran parte, por productos importados. Al igual que cualquier actividad industrial pesada, el sector químico exige estrategias y objetivos a alcanzar de largo plazo.

Odebrecht, al ampliar su actuación a los polos petroquímicos de São Paulo, Río Grande del Sur y al polo cloroquímico de Alagoas, se basó en una filosofía y una estrategia comunes. Primero, obedecía a inversiones en proyectos relevantes para el mercado nacional e internacional, y contribuía para el crecimiento y la modernización de la economía brasileña. Segundo, se esmeraba en estimular el avance tecnológico, desarrollando nuevos y mejores productos y dando oportunidades para el crecimiento profesional de sus colaboradores en las empresas afiliadas.

La política de reinversiones en el sector era efectuada directamente por Odebrecht Química S.A. y por su subsidiaria integral EPB – Empresas Petroquímicas do Brasil S.A. A lo largo del decenio, Odebrecht adquirió participaciones en diversas empresas y se preparó para asumir la responsabilidad del control accionario y, consecuentemente, de la gestión de algunas de ellas. Entre las empresas afiliadas de Odebrecht en el área química en los años ochenta, estaban, además de CPC, Salgema Indústrias Químicas S.A., la mayor productora nacional de cloro soda; PPH – Companhia Industrial de Polipropileno, detentora de la tecnología más avanzada de producción de polipropileno en el país y Poliolefinas, productora de polietilenos de alta y baja densidad y del polietileno linear. Odebrecht adquirió asimismo la participación en Unipar – União de Indústrias Petroquímicas S.A., holding de empresas del sector.

Los avances en el área petroquímica ocurrían paralelamente a una actuación internacional cada vez más audaz. En 1988, dos años después que Portugal ingresó en la Comunidad Económica Europea – CEE, Odebrecht, al adquirir la empresa portuguesa José Bento Pedroso & Filhos, empezaría a actuar en Europa.

Incorporada por Odebrecht, fue rebautizada como Bento Pedroso Construções S.A. – BPC y siguió contribuyendo para la modernización de la infraestructura de Portugal; participó en proyectos como la ampliación de la autopista Nacional 1, que conecta Lisboa a Oporto; la ruta Aveiro-Mamodeiro; la Vía Infante Dom Henrique, en la región de Algarve; el acceso a la ciudad de Coimbra, además del viaducto de acceso al puente Açude de Coimbra. En 1992, se adjudicaría el contrato para construir un tramo de las nuevas líneas del metro de Lisboa. En la segunda mitad de los años noventa, BPC participaría de uno de los más importantes proyectos europeos de la década, la construcción del segundo puente sobre el río Tajo, en Lisboa, denominado Puente Vasco da Gama.

José Bento Pedroso, fundador de BPC

El Tajo, principal río de la Península Ibérica y el más grande a cruzar el territorio portugués, tiene cerca de 1.100 Km. de longitud. Nace en España y desemboca en un gran estuario en Lisboa llamado Mar de Palha. A fines del siglo XV y principios del siglo XVI partieron de sus aguas las carabelas rumbo a los grandes descubrimientos. A lo largo de los siglos, desembarcaron en el Tajo fenicios, celtas, griegos, visigodos, romanos y árabes.

Inaugurado en agosto de 1966, el Puente 25 de Abril, el primero sobre el río Tajo, fue durante muchos años uno de las principales tarjetas de visita de la capital portuguesa, Con el correr del tiempo, se fue tornando insuficiente. En 1991 había en Lisboa 270 automóviles por cada mil habitantes, índice considerado alto inclusive entre las principales ciudades del mundo, lo que provocaba un atasco de una hora en los horarios de mayor circulación de vehículos.

Cuando el gobierno portugués decidió construir un segundo puente sobre el Tajo, BPC inició estudios sobre el proyecto y al poco tiempo se unía a otras empresas portuguesas y europeas para la formación del consorcio Lusoponte, que sería el constructor y tendría la concesión del equipamiento durante 33 años.

Después de haber conquistado el contrato de la obra, en una licitación internacional disputadísima, se iniciaron los trabajos de construcción que culminarían con la inauguración del puente Vasco da Gama, el 29 de marzo de 1998. Marco de la actuación de Odebrecht en Europa, el puente también sería una de las nuevas tarjetas postales de Europa, recibiendo el premio, en el 2000, de la II Bienal Mundial de Arquitectura e Ingeniería, que tuvo lugar en Madrid, España.

En 1988, al adquirir la constructora portuguesa José Bento Pedroso & Filhos, Odebrecht inicia su actuación en Europa

En el mismo año en que Odebrecht llegaba a Portugal -1988-, una nueva Constitución fue promulgada en Brasil, creando un nuevo cuadro institucional, que traería nuevos desafíos al futuro de la Organización. En esa ocasión, Norberto Odebrecht señalaba: “Ante este nuevo cuadro, cumple a los empresarios la movilización de las calificaciones estructurales y funcionales de sus equipos y una actuación competente a partir de la eficacia de sus decisiones, a fin de asegurar la supervivencia, el crecimiento y la perpetuación de la Organización”.

Diversificación: una historia de muchos caminos


    © Copright Odebrecht S.A.