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A la altura del escenario
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Mejora de la calidad de vida de la población e
incentivo al turismo son los beneficios esperados
cuando se implante el nuevo sistema de alcantarillado
de Río das Ostras, en el Norte Fluminense
Indios tamoios y goytacazes, jesuítas, troperos y petróleo |
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Marcus Neves ◦ texto
Américo Vermelho ◦ fotos |
Con cerca de dos decenas de playas diseminadas por una extensión de casi 20 Km., Río das Ostras es una de las más hermosas joyas de la llamada Costa del Sol –el tramo del litoral norte de Río de Janeiro, desde Saquarema a Macaé. Ello contribuye, por ejemplo, para que la población de la ciudad de casi 46 mil habitantes, se vea prácticamente duplicada durante la temporada de fin de año. Ese repentino aumento poblacional, que representa un crecimiento de la actividad económica de la ciudad, generando empleos en el comercio y en el sector de servicios, ha creado una situación crítica para la infraestructura urbana del municipio. Sobre todo en lo que respecta al saneamiento básico, en virtud de la casi inexistencia de un servicio de alcantarillado, lo que hace que las aguas servidas y desechos sean depositados en fosas sépticas y, luego, recolectados por vehículos especiales y transportados para una usina de tratamiento en el municipio vecino de Macaé.
Con una economía apoyada en el sector terciario, más precisamente en la actividad turística, en Río das Ostras hubo un aumento sustancial del ingreso debido a la aprobación de la “Ley del Petróleo” (Ley nº 9.478, de 6 de agosto de 1997) que, entre otras medidas, estableció el pago de royalties por el petróleo extraído en el área del municipio. La Alcaldía de Río das Ostras pasó a recibir, de esa fuente, recursos del orden de R$ 250 millones por año (una de las mayores relaciones royalties/per capita del país), lo que propició una serie de inversiones, entre las cuales las que permitieron implantar un nuevo sistema de la red de sumideros.
La administración municipal inició la implantación de un Sistema de Alcantarillado con un proyecto de más de 306 mil m de red colectora; 21 estaciones elevadoras y una Estación de Tratamiento de Cloacas; implantación de un emisario terrestre de hormigón, con 2.170 m, y el lanzamiento de un emisario submarino de polietileno de alta densidad (PEAD), con 3.880 m de longitud. La escollera que será utilizada para el lanzamiento del emisario submarino, en la playa de Costazul, con 200 metros de largo y 6 m de ancho, después que se ejecute la obra, recibirá un tratamiento especial y se transformará en un punto turístico. Las obras, a cargo de la Constructora Norberto Odebrecht, ya fueron iniciadas y se estima que quedarán terminadas en un plazo de 30 meses.
Carlos Augusto Carvalho Balthazar, que el 1º de enero tomó posesión del cargo de Alcalde de Río das Ostras, pretende utilizar prioritariamente los recursos de los royalties del petróleo en inversiones destinadas al bienestar de la población. “Todo y cualquier recurso aplicado en infraestructura vital para la ciudad, como abastecimiento de agua y alcantarillado, es sumamente importante”, señala. Carlos Augusto, que fue presidente de la Cámara Municipal en los últimos tres mandatos legislativos, conmemora la perspectiva de que se termine el vaivén de camiones transportando los desechos retirados de las fosas sépticas hasta la usina de Tratamiento, en Macaé. “Un sistema total de alcantarillado como el que se está implantando en Río das Ostras es un logro incalculable de calidad de vida para la población del municipio”.
Estudiantes en el sitio de Obras
Leandro Andrade Azevedo, de Odebrecht, Director del Contrato, destaca que lo que más se diferencia del proyecto es el emisario submarino. “Río das Ostras va a ser la única, entre todas las ciudades de Costa do Sol, que posee un equipamiento de infraestructura urbana de ese porte”. Y agrega que, al implantarse el proyecto, el municipio habrá cumplido con la demanda por servicios de alcantarillado hasta los primeros años del 2030.
El lanzamiento del emisario submarino, informa Leandro Azevedo, está previsto para febrero del 2006. “Estudios de la Armada y del INPH – Instituto Nacional de Pesquisas Hidroviarias demuestran que, históricamente, durante ese mes hay mayores posibilidades de que ocurra lo que los especialistas denominan “ventana al mar’, o sea, el momento único en que las condiciones meteorológicas y marítimas serán ideales para ejecutar la operación”, señala.
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