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El plástico entra en la cancha
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El desarrollo de tecnologías innovadoras permite que
casi todo lo que se usa en la producción de bienes
sea sustituido por plásticos, con muchas ventajas
¿Usted sabía que… |
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Eliana Simoneti ◦ texto
Élcio Carriço ◦ fotos |
Antes de empezar a leer esta nota échele una mirada a su alrededor. Si todavía no había observado, puede ser un buen momento para constatar cómo el plástico rodea nuestras vidas. En las sillas, mesas, pisos, ropa, bolsas, computadoras, lapiceras, envases y equipamientos domésticos en general, en los automóviles. En todo hay algo de plástico, visible u oculto, en hilos, cables, tuberías. Como se verá a seguir, las novedades no paran de surgir. Hay nuevas áreas en las cuales el plástico, en sus más variadas formas, va sustituyendo materiales tradicionales. Y hay encuestas que prometen productos revolucionarios para un futuro próximo. Cada día se registran nuevas patentes. Se lanzan nuevos productos casi al mismo ritmo. Muchas cosas que parecían solo poder existir en mentes fértiles ya se han vuelto realidad.
Si le gustan los deportes, posiblemente ya sepa que la pelota que se utilizará en las canchas de Alemania, en el Mundial de Fútbol del 2006 no será de cuero, sino de plástico. Desarrollada por Adidas, lleva el nombre de Fevernova. Tiene 20 hexágonos y 12 pentágonos formados por diversas capas de materiales sintéticos. La capa externa es de un tipo especial de poliuretano sumamente resistente a la abrasión y capaz de soportar presiones externas. Por debajo de esa capa hay otra, de espuma sintética, que da un impulso extra al puntapié y aumenta la velocidad de la pelota, que es más redonda que cualquier pelota de cuero. Y contará con un dispositivo por el cual el juez será avisado cada vez que la línea del gol sea rebasada. El estadio de Munich, donde se llevarán a cabo muchos partidos, es totalmente nuevo. Fue construido con un compuesto plástico, tiene la forma de una oruga, pero funciona como un camaleón: cambia de color de acuerdo con los equipos que están jugando. También para el Mundial del 2006 se inauguró el pasado mayo un enorme globo del escultor vienense André Héller. Tiene casi cinco kilómetros de cables de plástico. Y quien concurra a los partidos tendrá un 20% de descuento en los trenes-bala alemanes, de plástico y aluminio. “Armamos la mejor infraestructura del mundo para el fútbol”, afirma Wolgang Niersbach, Vicepresidente del Comité Organizador del Mundial, al diario Deustche Welle. “El Mundial de 1974 (que también se realizó en Alemania) fue en la edad de la piedra”.
En la cancha hay mucho más. Los championes y los zapatos deportivos que amortiguan el impacto y evitan o reducen la gravedad de las contusiones de los atletas son resultado del desarrollo de la tecnología de compuestos plásticos, al igual que los equipos de gimnasia, las gramillas artificiales, la ropa fabricada con tejidos que absorben el sudor y mantienen la temperatura del cuerpo, de materiales microcapsulados, parafinas especiales cubiertas por un plástico resistente aplicadas en tejidos suaves de poliéster y poliamida.
“La revolución silenciosa del plástico”
A Amyr Klink, el más famoso y bien sucedido velero y aventurero de Brasil, le encantan las nuevas tecnologías –especialmente con plásticos. En su nuevo proyecto de embarcación, un catamarán liviano para un viaje sin escalas alrededor del planeta, hay una enorme cantidad de ese material. Él revela: “Los pisos son antideslizantes, la carga y descarga son hechas de forma práctica y racional en cajas normatizadas, guardamos el aceite quemado en envases plásticos. El medio marino es sumamente agresivo y los materiales tradicionales no atienden a nuestras necesidades; por eso usamos cada vez más todo tipo de plástico. El mismo reúne calidades excepcionales: resistencia, durabilidad, es liviano y de fácil conservación”. Su última experiencia – comprobada, aprobada e implantada- es la construcción de equipamientos flotantes para puertos y marinas de polietileno extensible (la popular espuma plast) revestido con manta vinílica. “Hemos logrado una terminación muy buena, y las plataformas, que antes eran revestidas de fibra de vidrio u hormigón y formaban bloques de 300 Kg. por metro cuadrado, hoy día son livianas, coloridas y pueden ser armadas en el mar sin dificultad” Ya hay 90 instaladas en Brasil.
Campeona mundial en investigación y desarrollo
El piloto de pruebas Ingo Hoffman, de 53 años, está disputando su 34ª temporada. Empezó a correr en 1972. Dice que los vehículos actuales son incomparablemente mejores que los de aquella época: design, aerodinámica, tecnología embarcada y equipamientos de seguridad. “Las personas apenas se han dado cuenta de los cambios. Se adaptan fácilmente. Pero el hecho es que los vehículos cambiaron mucho, y siguen cambiando: son más eficientes, económicos, seguros y hermosos. El plástico contribuye para ello en forma decisiva”. Actualmente, los coches de paseo tienen un promedio de 150 Kg. de componentes de plástico. Si fuesen de metal, pesarían 450 Kg. Hasta en los autos más lujosos, con tapizado de cuero, solo se utiliza el cuero de origen animal en la superficie: las laterales son de cuero sintético, ecológicamente correcto. El chasis de los autos modernos es fabricado con un compuesto plástico que absorbe impactos, reduce el riesgo de muerte por atropellamientos y la necesidad de arreglos en el vehículo, que vuelve a su forma original después de chocado. Y está surgiendo una nueva categoría de neumáticos, con plástico mezclado al caucho. El nuevo material disminuye el roce con el suelo sin perder adherencia. En consecuencia, los viajes son más económicos y seguros, y el vehículo resiste a las frenadas en pisos mojados.
“El plástico a frío”, que se está utilizando en las subidas, tiene muy buena resistencia a la abrasión, es autodeslizante, de fácil aplicación y remoción, buena adherencia al pavimento y alta visibilidad de día y de noche, aunque llueva o haya neblina. Las placas de señalización, que eran de metal, hoy día son de fibra de vidrio con poliéster termofijo –material de mayor durabilidad y que, por ser de bajo valor comercial, está menos sujeto a robo. El plástico está en los automóviles, en las calles y rutas, en los camiones y tractores, en helicópteros y aviones, en los trenes y en los cohetes. En todos los medios de transporte ha venido sustituyendo el metal por ser más liviano, resistente, proporcionar seguridad, confort y economía de combustible, además de belleza, pues, siendo fácilmente moldeable y colorido, da margen a diseños variados e innovadores.
“Los plásticos y las resinas totalizan un 20% del peso de los aviones de Embraer y la tendencia es a aumentar el uso de esos materiales. Actualmente sustituimos metales por compuestos de resina y fibra en piezas estructurales internas y externas, como el flap y el timón. Logramos piezas más livianas y eliminamos etapas en el proceso de fabricación”, dice Francisco Rezende, responsable del área de termoplásticos de Embraer. A su juicio, las piezas de plástico ya son responsables del 40% del peso de las aeronaves más modernas de la empresa Airbus y de la Boeing.
La ciudad llena de vida, con el plástico
El kevlar, una fibra sintética proveniente de la poliamida tan fuerte como el acero y de gran resistencia a impactos, se utiliza en la fabricación de chalecos a prueba de bala. Las redes de seguridad de fibra plástica instaladas en las ventanas de los apartamentos, son mucho más resistentes que las metálicas. ¿Y quién no recuerda que hace muy poco tiempo los coches de los bomberos tenían escaleras de madera para el combate a incendios? Hoy en día las escaleras son de plástico resistente al calor. La vestimenta de los profesionales, también es fabricada con tejido sintético, de plástico, que asegura confort y seguridad por no ser inflamable. Brevemente ya no se utilizará el agua para apagar el fuego. Ya se encuentra en el mercado un gel de polímeros super absorbentes que tiene eficiencia comprobada: agiliza el trabajo de los bomberos y reduce los riesgos. En Brasil, los incendios podrían ser mucho más reducidos si las construcciones tuviesen menos material inflamable. Esa es una práctica común en países donde existen casas, edificios e industrias construidos de plástico resistente al fuego. Empresas brasileñas fabrican casas de plástico, que se venden en kits y fáciles de armar. Pero casi toda la producción es exportada.
Los brasileños admiran los electrodomésticos, utilitarios y objetos de decoración fabricados con plástico. El país tiene designers de muebles premiados internacionalmente que trabajan solo con plásticos multicolores, funcionales, hermosos y confortables: los hermanos Humberto y Fernando Campana. Uno de los primeros a usar esa tecnología fue Eero Aarnio. Él utiliza polietileno de media densidad para fabricar sillas y mesas. Uno de sus muebles, llamado Copacabana, imita el diseño de la vereda de las ramblas cariocas. “Me gusta el material porque asume varias formas, es durable, puedo crear colores fantásticos y los muebles quedan siempre hermosos y limpios como nuevos”, explica.
La industria gráfica adoptó asimismo el plástico. El material favorece una terminación cuidadosa, un diferencial importante en un sector bastante competitivo. “Usamos el plástico en envases termocontráctiles, que se adhieren a productos de geometría irregular y lacran el material. También fabricamos envases personalizados, con la marca fundida, lo que era imposible con la espuma plast. Las etiquetas inteligentes, al igual que la terminación de tapas de cuaderno, son de plástico”, dice Carlos Cahestián, Gerente de Producto de Soluciones Planas de la Gráfica Heildelberg de Brasil. Además el plástico sustituyó a la piedra, la madera y el metal como base para la impresión, lo que redujo mucho el costo.
El consumo de plásticos en Brasil aún es pequeño, solo 24 Kg. por habitante al año, menos que en Argentina, donde se consumen 27 Kg., y de que en los Estados Unidos, cuya marca es de 155 Kg, en promedio. “Hay varias ventajas del uso del plástico para sustituir otros materiales. La producción consume poca energía, es un componente lucrativo para la industria y trae beneficios para las personas en general. Por eso el mercado tiende a crecer”, observa Luis Fernando Cassinelli, Director de Tecnología e Información de Braskem. Él cita como ejemplo la totalidad de la plantación brasileña de fresas, que actualmente se hace sobre una alfombra plástica que evita plagas y produce frutos más grandes. En Río Grande del Sur, donde las heladas son la pesadilla del agricultor, invernaderos de plástico protegen las plantaciones y aseguran la producción continua de alimentos. En el universo de la agropecuaria los plásticos sustituyeron a los latones para envasar defensivos agrícolas y leche. Además, el sabor de la leche no se altera y queda inmune a la contaminación.
El hecho de que el plástico y sus compuestos sean resistentes a la contaminación es un factor decisivo para la utilización creciente en el área de la salud. Guantes, máscaras, equipamientos ya no son de metal, vidrio o madera. Las bolsas de sangre se fabricaban con vidrio, hoy día son de plástico, al igual que las prótesis que sustituyen huesos y articulaciones. Resultado: se redujo mucho la transmisión de enfermedades y las infecciones hospitalarias. Y también el rechazo a implantes. La última novedad en esa área son los músculos artificiales, que están en etapa de prueba. Son dispositivos que generan movimiento basados en polímeros que cambian de forma cuando se les estimula con electricidad. Ya se montaron robots con ese material. Y dicen que se mueven como gente.
Filmes plásticos sustituyen los chips
Aparatos para los dientes, mucho más eficientes –e invisibles-, se están produciendo con compuestos plásticos. En las gafas y en las lentes de contacto, los metales de la armazones, inclusive las más modernas, de titanio, están siendo sustituidas por las de acetato, un 50% más livianas. Las lentes de una resina denominada C39 no solo resultan más transparentes que el cristal sino que pesan mucho menos, lo que resulta un confort. “La tendencia de sustituir los materiales tradicionales por policarbonato y otras resinas plásticas es evidente en el sector óptico. Aparte porque el plástico favorece la creación de modelos personalizados.”, observa Celso Minoru Ideriha, de C3 de Brasil, que acaba de lanzar una línea de lentes de colores para niños. “Además de alegres, son livianos y fáciles de adaptar, lo que evita roces en las orejas y en la nariz”.
Leonardo da Vinci fue el primero a imaginar que sería posible corregir las deficiencias de visión con lentes colocadas sobre los ojos. Las primeras lentes de contacto eran de vidrio y cubrían todo el globo ocular –una molestia inimaginable. Ya en 1940 pasaran a ser fabricadas con un tipo especial de plástico utilizado en la construcción de piezas de aviones de bombardeo de la Segunda Guerra Mundial. Actualmente son hidrofílicas o gelatinosas, de un polímero que permite que el ojo respire, Según estimativas de la Sociedad Brasileña de Lentes de Contacto y Córnea (Soblec), mucha gente usa lentes de contacto no por necesidad, sino por gusto. Varían el color de los ojos para combinar con la ropa o con el humor del momento.
En materia de moda, la revolución provocada por el desarrollo de fibras sintéticas ha sido completa. Actualmente, las microfibras componen tejidos inteligentes, que no se arrugan, no se manchan, dejan pasar la transpiración, calientan en el frío y enfrían en el calor, son perfumadas, germicidas y tienen un caimiento impecable. Hoy existen algunas, confeccionadas con chips, que monitorean el sistema orgánico de quien las viste, avisando cuando ocurre alguna variación anormal en la temperatura del cuerpo o en el ritmo de las pulsaciones cardíacas, por ejemplo. Sustituyen con muchas ventajas el algodón, el hilo, el banlón, la helanca, el tergal. Pero el plástico no solo está presente en la ropa. Hoy en día, un 25% de las suelas de los zapatos son de cuero, material que fue sustituido por compuestos plásticos, más confortables y antideslizantes. Los calzados femeninos son totalmente de plástico.
Hay mucho que contar en ese universo, que abarca juguetes, balones para lanzamiento de satélites, paracaídas, instrumentos musicales, productos cosméticos y en todo lo que se pueda pensar en el área de la construcción civil. “La aplicación del plástico está avanzando en diversos mercados. En la construcción civil, por ejemplo, el plástico establece una alianza entre elevado desempeño y fácil conservación”, observa Luciano Nunes, Gerente de Productos y Servicios de la Unidad de Vinílicos de Braskem. “Hoy día, tanto las constructoras como los usuarios dan preferencia a productos fáciles de instalar, que ofrecen agilidad en la construcción y que no requieren el mantenimiento constante de los materiales tradicionales. Los plásticos atienden a todas esas necesidades”, destaca Luciano Nunes.
La “era del plástico” corre a un ritmo tan frenético que mientras uno lee esta nota pueden haber surgido muchas cosas interesantes, funcionales y hermosas. En todos los sectores de la industria, el plástico está sustituyendo materiales convencionales, con grandes ventajas.
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