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El principio de la confianza
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José Marcos Treiger, de Braskem, cuenta cómo es el trabajo
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João U. G. Sant’Anna ◦ texto
Luciana De Francesco ◦ foto |
Ellos trabajan en la última frontera del capitalismo, el marketing financiero. Se ocupan de la evaluación económica de una sociedad de propietarios cada vez más amplia. Formada por gente que invierte durante toda la vida para poder disfrutar de una buena jubilación y por instituciones que invierten fortunas diariamente para asegurar solidez y crecimiento, manejan informaciones que pueden ser expresadas en modelos matemáticos y con algo tan delicado como credibilidad, confianza y reputación.
Para ellos, el mundo se divide entre el lado de los que venden, (bancos, corredoras, analistas de inversiones), y el lado de los que compran (inversores institucionales –grandes administradores de recursos de terceros, como recursos para grandes fondos de inversión, de previsión social y jubilación y de aseguradoras, además de los inversores individuales). Son profesionales que multiplican el valor de las compañías de capital abierto, desarrollan los mercados e influyen en el movimiento de billones de dólares. Su profesión: responsables de relaciones con inversores o, sencillamente, RI.
“Es una actividad estratégica destinada a estrechar la relación entre la compañía abierta, aquella que negocia sus acciones en el mercado, y los inversores”, explica José Marcos Treiger, responsable de RI en Braskem. “Mezcla actividades de comunicación corporativa, finanzas, marketing y, suministra al mercado informaciones relevantes y precisas sobre el desempeño de la empresa. Entre otras cosas, permite a la compañía mayor participación en el proceso de formación de precios de sus propias acciones, además de preservar y perfeccionar su credibilidad”. Conducido con eficacia, afirma Trieger, el trabajo de RI puede, a largo plazo, elevar el valor de mercado de la compañía, al tiempo que reduce su costo de capital.
El responsable del RI es el intermediario de la comunicación entre la empresa y el mercado en general. “Esta comunicación es importante y ha crecido mucho debido a la disputa global por inversores y capitales, ahora con la presencia de China, India, otras economías florecientes y el propio Brasil”, aclara Treiger, quien acompañó de cerca la evolución del mercado brasileño, primero en Aracruz Celulose, después en la Companhia Siderúrgica Nacional – CSN privatizada y, desde octubre del 2002, en Braskem.
Treiger lidera el equipo de RI de Braskem, conformado por Luiz Enrique Valverde, que trabaja en la Organización hace 10 años, y Luciana Ferreira, integrada recientemente tras una productiva etapa profesional en CSN. Un ala de jóvenes profesionales –Vivian Moreira de Lima, Alexandre Beltrão, João Paulo Lopes y Rodrigo Maia- completa el elenco al lado de la asistente de dirección Danielle Duarte Figueiredo. Juntos, ellos han contribuido para que las acciones de Braskem sean las más valorizadas en los tres últimos años, en Brasil y en el exterior.
Hasta hace poco tiempo, en Brasil, esa actividad era mencionada como Relaciones con el Mercado. Existía más para cumplir con una exigencia legal, y generalmente, el director financiero acumulaba la función. El gran divisor de aguas, recuerda Treiger, ocurrió cuando Aracruz presentó la primera nómina de acciones brasileñas en la Bolsa de Valores de Nueva York a través de ADRs (American Depositary Receipts), en 1992, y abrió camino. Desde aquel momento hasta hoy, Brasil pasó a ocupar el tercer lugar en el mundo entre los países con el mayor número de compañías alistadas en la Bolsa de Nueva York, fuera de los Estados Unidos. El Reino Unido ocupa el primer lugar, Canadá el segundo. Brasil tiene 35 grandes empresas alistadas.
“Cuando alguien se expone ante un mercado sofisticado -y el mercado brasileño no era tan sofisticado como hoy-, pasa a circular por una gran avenida de doble vía: el mercado cede recursos, pero desea informaciones, correctas, transparentes, sin favorecer a nadie. Cuando ocurre en la empresa algo importante, o sea, algo con potencial de impactar el valor de las acciones, hacia arriba o hacia abajo, el mercado trata de informarse para rever su decisión anterior de compra o venta de aquel papel”.
Los principales interlocutores del responsable de RI son los analistas financieros, pero también es necesario mantener un canal de comunicación con todos los interesados en el negocio -ello incluye integrantes de la empresa, clientes, proveedores y la comunidad.
“El trabajo de RI está íntimamente conectado a la credibilidad y la reputación”, afirma Treiger. “Quienes trabajan en eso no pueden perder la credibilidad junto al mercado porque es muy difícil recuperarla. Si uno pasa una información incompleta o falsa -y hay miles que lo hacen-, y a veces hay millones de personas que invirtieron en ese papel, es un terror. Al mismo tiempo, existe la necesidad de desarrollar en la empresa una cultura de que un cierto nivel de información estratégica tiene que estar disponible. Es importante establecer cuál es el nivel óptimo de su planeamiento estratégico que se puede divulgar para que el mercado pueda conocer a tiempo las inversiones futuras y anticipar los resultados de la compañía, recordando siempre que al mercado no le gustan las sorpresas. Consecuentemente, con respecto a nuestra imagen en el mercado de capitales, empezamos a diferenciarnos de las demás empresas de capital abierto, nuestras competidoras”.
Si la empresa crea fama de cerrada y no da informaciones, los analistas e inversores penalizan el valor de sus títulos o pierden interés por sus papeles, dice Treiger. “Otro aspecto es la información comercial. Hay algunas informaciones comerciales que en una empresa cerrada, familiar, será secreta. En una empresa pública, no tanto. Es necesario transmitir algún conocimiento sobre cómo está ocurriendo el desempeño comercial, para que los analistas puedan adaptar sus modelos matemáticos y prever el desempeño futuro”.
Tras la reciente divulgación de los resultados de Braskem durante el segundo semestre del 2005 y acumulados en el primer semestre del año, el equipo del RI ya se estaba preparando para el Braskem Day en la Bolsa de Nueva York. El día 6 de setiembre fue dedicado a la empresa, que aprovechó la oportunidad para celebrar su tercer aniversario. Durante el encuentro, el Líder Empresarial José Carlos Grubisich hizo una presentación a los analistas de mercado norteamericanos sobre el reciente desempeño de Braskem y sobre sus planes de crecimiento en el Board Room de la bolsa de valores más importante del mundo. Al final de la tarde, Grubisich fue invitado para hacer sonar la famosa campana de la Bolsa de Nueva York, en la ceremonia de cierre del pregón, con imágenes trasmitidas por TV e Internet para todo el mundo.
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