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La preparación de una obra inédita
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Odebrecht construye en Bahía la primera plataforma de
rebombeo autónomo de Petrobras.Y contribuye para cambiar
la vida de la pequeña comunidad de São Roque do Paraguaçú
Para 650 mil barriles/día |
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Luciano Martins ◦ texto
Luciano Andrade ◦ foto |
El antiguo sitio de obras de Petrobras en el distrito de São Roque do Paraguaçú, en el sur de Bahía de Todos os Santos, empezó a revivir a mediados del año pasado -casi 20 años después de haber sido desactivado-, con un proyecto inédito en Brasil: la construcción de la PRA- 1, la primera plataforma de rebombeo autónomo de Petrobras. La obra es la primera a ser ejecutada en el país en régimen EPCI (sigla en inglés de Ingeniería, Provisión, Construcción e Instalación), y permite desarrollar en Brasil una serie de nuevas tecnologías asociadas a la construcción offshore.
Petrobras elaboró el proyecto básico. Odebrecht, en consorcio con Ultratec, es responsable del registro de detalles, del suministro de todos los equipamientos y materiales, de la construcción de los módulos de la plataforma y de su embarque e instalación en Río de Janeiro. El Director de Contrato Fernando Barbosa, un entusiasta del planeamiento, explica: “Tenemos que definir las características del equipamiento y de los materiales, para que lleguen en el tiempo acordado al local de las obras, montar módulos inmensos, en cuatro niveles, todos equipados con los sistemas eléctricos e hidráulicos, bombas, válvulas, todo en tamaño poco usual, con el mínimo riesgo de error posible”.
El líder del proyecto creó una fuerza tarea que integra las áreas de planeamiento y provisión, dando al equipo la misión no solo de elaborar los documentos necesarios a la ejecución de la obra, sino también de definir las necesidades de cada etapa y tomar medidas para que cada una de ellas sea cumplida en tiempo ideal. “Contamos con proveedores en distintas partes del mundo, responsables de la producción y entrega de una inmensa variedad de ítems y equipamientos, muchos de ellos creados especialmente para esta obra”, resalta Fernando Barbosa.
Son más de 80 paquetes de compras de miles de ítems, que deberán llegar al sitio de obras en el tiempo acordado para no alterar el cronograma y afectar el flujo de caja. “Siempre hay que pensar en el resultado, pero todo tendrá que ser ejecutado con absoluto respeto al medio ambiente y con miras a asegurar la salud, seguridad y calidad de vida de los equipos y de las comunidades”, agrega Barbosa.
El trabajo empezó el 28 de mayo del 2004. La oficina de planeamiento, ingeniería, abastecimiento y logística fue instalada en São Paulo -propiciando la creación de un nuevo polo de especialización en construcción offshore, hasta entonces concentrado en Río de Janeiro. Pero los profesionales y asociados que trabajan en el sitio de obras fueron reclutados en Bahía, de modo a invertir en el desarrollo de la comunidad local.
Jorge Luiz Mitidieri, Responsable Técnico del proyecto (Ingeniería y Planeamiento), destaca que la integración de las áreas de ingeniería, provisión, planeamiento y administración contractual en la misma sede ha dado a los ingenieros una visión integral del proyecto. “Hemos concluido más de un 75% de los trabajos de ingeniería y vamos a mantener el compromiso de finalizar esa etapa antes de fin de año”.
En la sede paulista del proyecto hay un equipo de Petrobras con cerca de 30 profesionales, coordinados por la ingeniera Cristina Alves. El proyecto global de ingeniería coordinado por el ingeniero Juan Carlos Ribeiro y su equipo, tardará 19 meses, con 100 personas involucradas. Al final, se habrán elaborado 1.800 documentos de proyectos y 6 mil documentos de proveedores.
Desde el principio, como era el deseo de Petrobras, el proyecto se ha desarrollado en 3D, con el uso del programa PDS, que permite visualizar el planeamiento y la ejecución en todas las etapas. El programa genera imágenes tridimensionales en todas las disciplinas, como estructura metálica, tuberías, electricidad, instrumentación, aire acondicionado, arquitectura y equipamientos.
La compleja operación de las provisiones
Hacer llegar cada pieza, instrumento o equipamiento al local de la obra, en el momento acordado, es uno de los grandes desafíos del proyecto PRA-1. Laszlo Paal, Responsable de Provisión, explica que, tras la etapa de prospección, los ingenieros formulan las requisiciones de compra, con las especificaciones técnicas. “En esa etapa, el área de Provisión busca informaciones avanzadas sobre la disponibilidad de los ítems en el mercado, para elaborar la lista de los proveedores y el plan de compra”.
Con esta descripción, el proceso parece sencillo. Pero, para cada ítem se necesitan tres proveedores, excepto en circunstancias de extrema especialización. Además de ello, en cada caso hay que confirmar las condiciones reales de fabricación, que incluyen, no solo calidad específica de los materiales sino también el respeto a las normas ambientales y sociales de producción, y considerar aspectos como documentos de importación y oscilaciones en el mercado internacional del acero.
Las etapas de la compra presuponen presentación de documentos técnicos de cada proveedor, con aprobación de detalles especificados por la ingeniería, antes de autorizar la fabricación; después de finalizado, el equipamiento pasa por inspección y testes, que pueden exigir la presencia de representantes de Petrobras, hasta la liberación para el transporte, que solo ocurrirá después de la inspección de los embalajes. El ciclo solo termina con la entrega en la obra o, cuando lo exige el montaje, con la asistencia técnica del proveedor.
De dónde vienen las piezas
Ese proceso se repite en 50 tipos de equipamientos de gran porte, que se desdoblan en 500 unidades, y en más de 150 ítems de materiales como tuberías, material eléctrico, de instrumentación y telecomunicaciones, que se multiplican en más de 5 mil piezas. “Y en cada ocasión se necesita asegurar la calidad, seguridad y defensa del medio ambiente”, refuerza Laszlo Paal. “El planeamiento es el principio básico para que todo marche bien”.
Proyecto PRA-1
Todas las variables bajo control
Ivan Carvalho, Responsable de Administración Contractual, se ocupa de cuatro gerencias que tratan de vigilar el objetivo de la obra, para que se ejecute lo que se contrató. “En proyectos como este, de construcción en alta mar, generalmente suelen aparecer variaciones imprevisibles, sobre todo tratándose de una obra inédita, como la plataforma de rebombeo”, comenta.
Por ejemplo: hay en todo el mundo solamente dos empresas que poseen una balsa-guinche capaz de izar los módulos que se están construyendo en São Roque do Paraguaçú. El costo de cada balsa llega a US$ 500 por día y hay que establecer una fecha determinada con mucha anticipación.
El trabajo de René Mário Moynier y su equipo es planear y controlar todas las variables que puedan ser tratadas con anticipación, para reducir al mínimo las posibilidades de cambios a lo largo de la obra. Para él, todo el trabajo de planeamiento debe ser integrado con otras gerencias. “No todos aceptan un control tan rígido, y hemos tenido que tener cuidado para respetar la aculturación y tornarla más efectiva”, dice Moynier. Sin el compromiso de todos habría sido imposible elaborar la documentación de los detalles completos del proyecto, paso a paso. “Registrar las prácticas es esencial para generar y compartir el conocimiento”, observa.
Sintonía basada en el respeto
Moynier tiene un gusto especial por la enseñanza y se esmera por contar con un profesional más eficiente al lado de los principiantes. “El sistema integrado de planeamiento era un deseo que yo tenía desde que empecé la carrera. Hago lo posible para que la muchachada más joven tenga la oportunidad de aprender”.
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