nº 120 - Setiembre/Octubre del 2005
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 Publicación interna de la Organización Odebrecht – Odebrecht S.A, Construtora Norberto Odebrecht, Braskem y Fundação Odebrecht
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Se cierra el ciclo, se abre el Mercado
En el DIS - Bajo Sur, cadenas productivas de acuicultura,
mandioca y palmito realizan etapas de producción,
beneficiamiento y comercialización
   
   
Cláudio Lovato Filho ◦ texto
Eduardo Moody ◦ fotos

Hay un movimiento frenético de hombres y pequeñas embarcaciones. El trabajo, iniciado alrededor de las 10hs de la noche anterior, invade la madrugada y solo terminará al amanecer. En la modesta terminal marítima de Torrinhas, en el estuario de Cairú, se descargan casi 5 ton. de tilapias criadas en tanques-red. Las personas, tratando de protegerse de la lluvia, colocan los peces en toneles con hielo y, después, son transportados en cajas por el camión frigorífico de la planta beneficiadora, en Ilhéus. En breve, los pescados llegarán a las góndolas en Salvador, cerrando un ciclo que empezó hace cinco meses. Muchas personas solo están allí para ayudar, solidarios, mientras aguardan que los peces estén en condiciones de ser retirados del agua.

Los hombres que ejecutan el trabajo en Torrinhas son de la Cooperativa Mixta de Pescadores, Marisqueros y Acuicultores del Bajo Sur. Coopemar, que reúne actualmente 60 criadores, es el corazón de la Cadena Productiva de la Acuicultura, del Programa de Desarrollo integrado y Sustentable del Bajo Sur de Bahía - DIS Bajo Sur, que también incluye otras dos cadenas productivas: mandioca y palmito.

La Cadena Productiva de la Acuicultura, al igual que las otras dos, es un instrumento para la quiebra del ciclo de la pobreza en el Bajo Sur, región con 11 municipios y 270 mil habitantes; el criadero de tilapias en tanques red es una alternativa a la pesca extractivista, suficiente, como mucho, para la subsistencia. Hay 22 familias directamente involucradas en la producción en las comunidades de Torrinhas, Canavieiras, Tapuias y Alves, pertenecientes al municipio de Cairú. El objetivo es generar una renta mensual mínima de R$ 600 por familia. Cerca de 5 ton de peces retiradas del estuario en la “despesca” de la madrugada del 3 al 4 de agosto rendirán 1,5 ton de filé de pescado para la comercialización en la red de supermercados del grupo Wal-Mart, socio social del DIS Bajo Sur.

Bruno Falcão, Ingeniero Civil quien ingresó en la Constructora Norberto Odebrecht hace siete años, asumió a principios del 2005 el desafío de ser líder de la Cadena Productiva de Acuicultura. “Estamos trayendo la visión empresarial. Nuestros instrumentos son la educación y el foco en resultados y en la autosustentabilidad”. Los objetivos de generar trabajo y renta, preservar el medio ambiente, fortalecer la acuicultura familiar y estimular el cooperativismo han sido conquistados gradualmente.

“Hoy en día trabajamos juntos”, afirma el Técnico Comunitario Fábio Pereira Ribeiro Nepomuceno, 22 años, socio fundador de Coopemar. “Nos estamos acostumbrando al proceso productivo y capacitándonos. Un día quiero tener mi propio negocio. Hay un pensamiento de cambio, de mejora para todos”. Fábio quiere ser Ingeniero de Pesca.

“Ese es el futuro de ellos: estudiar, adquirir conocimiento, crecer”, dice Roque Fraga, Biólogo Marino y Responsable Técnico de la Cadena Productiva de la Acuicultura. Roque es una referencia para la comunidad. Su envolvimiento en el proyecto es tan grande que decidió vivir en Torrinhas, en una casa construida a pocos metros de la pequeña terminal. Los frutos de sus enseñanzas se manifiestan en las actitudes y en las palabras de quienes comparten el cotidiano con él. “El pescado está escaseando en el estuario. Antes había solo extractivismo y hoy se cultiva”, dice Luciano Freitas, 26 años, Presidente de Coopemar.

Cadena Productiva de Mandioca

Al contrario de las cadenas productivas de Acuicultura y de Palmito que introducen nuevas culturas, la Cadena de Mandioca permite la reestructuración de un cultivo consolidado. La Cooperativa de Productores Rurales de Presidente Tancredo Neves (Coopatan), que conduce la Cadena Productiva de Mandioca, reúne 500 personas y 33 asociaciones rurales, cada una de ellas con un promedio de 35 integrantes. Hay alrededor de 1.800 familias beneficiadas, en ocho municipios. “En el pasado, hubo tentativas malogradas de implantar cooperativas en esta región. Coopatan trajo una nueva orientación, volcada en el mejor aprovechamiento de las propiedades y la disminución de la pobreza”, destaca Josias Nunes, Presidente de la cooperativa. “Cambiaron los tiempos”.

La Región del Bajo Sur de Bahía

Desde principios del 2005 liderada por Jorge Gavino, ingeniero que ingresó en la Constructora Norberto Odebrecht hace 14 años, la Cadena Productiva ha logrado cambiar paradigmas. “Trabajamos para las familias con el propósito de hacerles aumentar la productividad y mejorar su calidad de vida”, observa Jorge. “Sin embargo, antes hay que conquistar la confianza de ellas, presentando hechos concretos y teniendo sensibilidad para respetar su cultura”.

Cadenas Productivas

Al ofrecer seguimiento y orientación, Coopatan ha logrado elevar los índices de producción en la región. “Hay casos de agricultores que aumentaron su productividad de 8 a 9 ton/Ha para 25 ton/Ha. Para que dé lucro, la mandioca debe contar con una productividad superior a 20 ton/Ha. Con apoyo de EMBRAPA (Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária), hemos probado 119 tipos de mandioca. No podemos equivocarnos con gente que ya sufrió tanto”, observa el Ingeniero Agrónomo Marcelo Abrantes, Responsable Técnico de la Cadena Productiva de Mandioca. “Hay un cambio de concepción en curso, decisivo para que se abandone la idea de que producir mandioca es cosa de pobres”.

A fines de agosto empezó a operar en pleno la fábrica de harina de mandioca Coopatan. Instalada en una superficie de 4 Ha. adquirida por Coopatan con recursos de la Fundación Odebrecht, tiene capacidad para procesar 60 ton./día de raíces, que generan 20 ton./día de harina de mandioca. El productor Genival Meneses de Melo es el líder de la planta, donde trabajan 40 personas. “Trabajo con harina de mandioca desde niño y me gustan los desafíos. Con la fábrica, todos vamos a mejorar”, dice Genival.

Resultado de una inversión de R$ 650 mil, la fábrica de harina de mandioca de Coopatan posee una tecnología avanzada, por lo cual saldrá de escena el intermediario. La etapa de beneficiamiento se verá integrada a las de producción y comercialización. La producción de Coopatan se destina a los supermercados del grupo Wal-Mart y a la Empresa Bahiana de Alimentos - Ebal. La harina de mandioca presenta cinco marcas comerciales: Itabaina, Primera de Bahía, A Boa, Recôncavo y Farofinha da Bahía.

El Técnico Agrícola Marivaldo Ferreira da Silva, líder en formación en la Cadena Productiva de Mandioca y productor en Tancredo Neves, observa la ventaja principal del cambio de realidad por la que está pasando la región: la posibilidad de que las personas se establezcan en el campo”. La vida aquí está cambiando”. Marivaldo es un símbolo de la evolución de los niveles de productividad en Tancredo Neves: llegó, en su propiedad, a la marca de 42 ton./Ha. al tiempo que el promedio brasileño es de 18 a 20 ton./Ha.

El apoyo de Empraba ha sido importante para el alcance de la Cadena Productiva de Mandioca. En el Campo Demostrativo de Tecnologías para el Cultivo de Mandioca los investigadores elaboran estudios para los productores, sobre todo evaluando la productividad de las variedades. “Es un laboratorio a cielo abierto”, dice Jorge Gavino. Pedro Mattos y José Raimundo Ferreira Filho, investigadores especializados en cultivo, dicen que, con el trabajo que están desarrollando, tienen oportunidad de colaborar con 32 comunidades. “Hemos elaborado estudios utilizando cámaras de propagación rápida y bancos de semillas”, dice Pedro, “Hubo resultados sorprendentes”, agrega. José Raimundo destaca: “Hemos tratado de orientar a los productores sobre el manejo del suelo, contención de pendientes y combate a plagas”.

Cadena Productiva de Palmito

En la Cadena Productiva de Palmito, los productores integran la Cooperativa de Productores de Palmito en el Bajo Sur (Coopalm), cuya actuación de extiende a 10 de los 11 municipios de la región y estimuló a 105 familias a implantar la cultura del palmito. De éstas, 35 ya están en Coopalm; las demás pasarán a formar parte de la cooperativa antes de fin de año. La mayoría de los productores de Coopalm se concentra en los municipios de Camamú e Igrapiúna.

La Biofábrica de Plántulas, que integra la cadena productiva, adquiere semillas de pupuña lisa (especie de palmera que produce palmito) a ser utilizadas por los productores. La tecnología de producción fue traída de Ecuador, el mayor productor mundial del palmito cultivado. La pupuña, si se la compara con otras palmeras de las cuales se origina el palmito, es la que se oxida menos, asegura la perennidad del negocio y proporciona un retorno más rápido de la inversión, entre otras características.

“Hoy sabemos cuánto vamos a ganar”, afirma Francisco Rodrigues dos Santos, miembro del Consejo de Administración de Coopalm y productor en la comunidad de São Benedito, en Nilo Peçanha.

El ingeniero agrónomo Adailton Barbosa, Técnico Responsable en la cadena productiva, observa que los productores se están dedicando cada vez más al planeamiento del cultivo para lograr el máximo de rentabilidad. Hasta hace poco tiempo eso sería impensable.”Hoy en día se calcula en margen de lucro y se aplica en ahorro”, observa Adailton. “Esta habiendo un cambio de actitud”.

Formación técnica y empresarial, foco en el resultado y renta constante forman la base de actuación de Coopalm. “Los productores de la región se están dando cuenta de que el resultado del grupo influye en el resultado de cada quien”, observa la Asistente Social Emile Machado, especialista en cooperativismo y Líder de la Cadena Productiva del Palmito. “Visión empresarial, capacitación técnica y conciencia cooperativista están transformando la realidad”.

La tenacidad para romper la resistencia a lo nuevo y la creatividad para comunicar con eficacia son instrumentos esenciales en la actuación del equipo de Emile. “Tratamos de contribuir para el desarrollo integral de las personas. Y en ese proceso nos acercamos a ellas. Es un sentimiento de estar construyendo algo importante, como generar trabajo y renta. Pasamos a tener un compromiso con la gente.”

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