nº 121 - Noviembre/Diciembre del 2005
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 Publicación interna de la Organización Odebrecht – Odebrecht S.A, Construtora Norberto Odebrecht, Braskem y Fundação Odebrecht
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Una razón para que
renazca la esperanza
Inaugurada en Tancredo Neves, en el Bajo Sur de Bahía,
la mayor fábrica de harina del estado, fundamental
para dar seguridad a los agricultores de la región
   
   
Bruno Galba ◦ texto
Eduardo Moody ◦ fotos

Todas las mañanas, el productor rural Bonifácio Ferreira dos Santos, la esposa y sus seis hijos, repiten la dura rutina de arrancar el maíz que mantiene a la familia. Tras la cosecha, los choclos son transportados a una casa donde se procesa la harina – relativamente cerca de la residencia y bien equipada, con el nivel artesanal característico del municipio de Presidente Tancredo Neves -donde toda la familia desgrana, muele y embolsa el producto final, en medio del polvo blanco que flota por todo el ambiente.

En un mes de trabajo, Bonifácio produce 2,5 ton. de harina de maíz, de las cuales un 15% se destina al propietario del local. El resto de la producción es vendido en las ciudades vecinas por un promedio de R$ 0,20 el kilo. “Jamás he visto una época tan mala. El adobe es caro y la harina se vende muy barata”, afirma Bonifácio, que cultiva maíz desde los siete años. Si se descuenta el transporte y la reinversión en la plantación, sobra un poco más de R$ 300,00. “No da para sobrevivir. Hay días que uno se mete la mano en el bolsillo y no encuentra un vintén”, lamenta.

Al observar la situación de don Bonifácio, común en la región, se suele asociar la fabricación de harina de maíz a un trabajo de pobres. “Esa es la imagen que tratamos de cambiar con la Fábrica de Harina de Coopatan”, afirma Josias Nunes, Presidente de la Cooperativa de Productores Rurales de Presidente Tancredo Neves (Coopatan).

Inaugurada el 26 de agosto, con la presencia del Gobernador de Bahía, Paulo Souto, diversas autoridades locales y una muchedumbre ansiosa por el inicio del funcionamiento de la mayor industria de harina de maíz del estado, capaz de producir hasta 20 ton de ese producto por día. Para que todo el maíz sea procesado, 41 personas trabajan en tres turnos en los diez procesos de beneficio de la harina.

Jussivan Sampaio Soares, conmemora su nuevo empleo: “No soy un productor, pero me siento feliz de saber que mi trabajo ayudará a mejorar la vida de los agricultores”. Jussivan es responsable del sector de embalaje, pero cuando hay que desgranar el choclo ayuda a todo el mundo. Dice que “es un trabajo para mujeres, los hombres son muy ‘brutos’ para hacerlo bien”. También ayuda a prensar la mandioca para retirar el agua retenida en la raíz, en la trituración y cernido de la masa; en la torrefacción del polvo; y, finalmente, en el acondicionamiento de la harina en bolsas de 1 y 50 Kg. Jussivan no se queja de tanto trabajo. Al contrario, se siente orgulloso con la oportunidad de ayudar. “Todas las personas están incluidas en la planilla laboral, lo que les da seguridad, un salario mejor que el promedio”, afirma. “Eso también las estimula a trabajar”.

Los productores socios de Coopatan se sienten más estimulados que los trabajadores de la planta. “La fábrica ha reavivado la esperanza de las personas”, resalta Genival Menezes de Melo, responsable de la fábrica. “Pero controlemos la euforia. No podemos cambiar el mercado de maíz de la noche a la mañana”, observa.

La precaución de Genival tiene fundamento. Como todas las commodities, el maíz tiene asimismo ciclos de valores, y el momento actual no es favorable. “Hay una demanda excesiva por ese producto, lo que provocó la caída del precio, perjudicando a todos, sobre todo al pequeño productor”, explica Genival. “La fábrica garantiza una seguridad a más para el cooperado, porque el producto llegará al mercado por un precio más competitivo, debido al alto valor agregado, y eliminamos la figura del intermediario”.

Para lograr el retorno al productor, la cooperativa necesita conquistar espacio en el mercado. Coopatan ya estableció el primer contrato de comercialización de harina con la Empresa Baiana de Alimentos, órgano del Gobierno Estadual responsable de la red de supermercados populares Cesta do Povo. La harina Primeira de Bahía será vendida por un precio cerca de cinco veces más elevado que el que Bonifácio obtiene en las ferias populares.

El objetivo de la Cooperativa es crear en un año condiciones para que cada unidad familiar logre un incremento de R$ 1.600,00 en la renta anual por hectárea cultivada. “Ese es apenas el primer paso. Cuando la Fábrica de Fécula de Maíz y la Unidad para Beneficiar Ingredientes de Ración estén funcionando a todo vapor, la renta anual por hectárea será superior a R$ 6 mil”, afirma Josias Nunes.

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