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Transformaciones Sociales
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Acueducto Noroeste, con 228 Km. de longitud, e Hidroeléctrica
de Pinalito, con potencia de 50 MW, conducen agua y
luz al interior de la República Dominicana
Afinidades con Brasil |
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Karolina Gutiez ◦ texto
Holanda Cavalcanti ◦ fotos |
El foco en los sectores de agua y energía eléctrica desde que Odebrecht inició su actuación en la República Dominicana le aseguró el liderazgo de los dos mayores proyectos de infraestructura que se están ejecutando en el país: la segunda etapa del Acueducto Línea Noroeste y la Central Hidroeléctrica de Pinalito. “Cuando las obras queden terminadas habrá un gran impacto en las comunidades”, afirma Ernesto Baiardi, Director Superintendente de Odebrecht.
La segunda etapa del Acueducto Línea Noroeste empezó en octubre y el consorcio responsable de los trabajos está conformado por la Constructora Norberto Odebrecht y por Andrade Gutiérrez. El proyecto ampliará las redes de distribución y sustituirá las antiguas tuberías, que están en condiciones precarias, por tubos de PVC. La medida solucionará el problema de los derrames y llevará el agua a más de 800 mil personas en las provincias de Mao Valverde, Dajabón, Monte Cristi, Santiago Rodríguez y Santiago. La superficie beneficiada es de 3. 000 Km2, en el noreste del país, cerca de la frontera con la República de Haití.
El contrato prevé asimismo la construcción de 58 Km. más de aductora para llevar el agua a diversos municipios, ampliando lo que se construyó en la primera etapa del acueducto, entregado en marzo de este año al Inapa - Instituto Nacional de Agua Potable y Cloacas, un ente autónomo conectado a la Presidencia de la República. En aquella etapa inicial, además de 170 Km. de aductora, el consorcio construyó una estación de tratamiento de agua y cuatro embalses. ”El desafío es asegurar que esa agua llegue a las casas de las personas con calidad y sin interrupción”, observa Marcos Machado, Director del Contrato. A su juicio, el proyecto que quedará terminado en junio del 2007, proveerá, por más de dos décadas, las necesidades de agua potable de las comunidades involucradas.
Leidy Almonte, de 21 años, vive en Mao Valverde, donde está cursando Administración de Empresas. Cuenta la joven que hasta hace poco tiempo, ella y los vecinos compraban agua en los camiones-cisterna que pasaban una vez por mes, para llenar las cisternas. El agua solo salía de las canillas con el auxilio de una bomba, lo que aumentaba el consumo de energía eléctrica, que es muy cara en el país.
Además de agua, el proyecto está llevando empleos a la población que vive en los alrededores. De los 190 obreros que trabajan en la ampliación del acueducto, solamente 17 no son dominicanos. En el pico de los trabajos, se contratarán 900 personas, todas de la región. Leidy es un ejemplo. Actualmente, es responsable del archivo técnico, en la obra del acueducto.
El valor del contrato asciende a US$ 90 millones, de los cuales US$ 65 millones son financiados por el BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social) y los RS$ 25 restantes, por el Deutsche Bank. Todos los materiales utilizados en la ampliación del acueducto se importan de Brasil, debido al perfil de la financiación, lo que exige una logística sofisticada. Los productos deben ser solicitados con un plazo mínimo de 75 días de antelación. Solamente de tuberías de hierro fundido se utilizarán 100 Km. y 1.100 Km. de PVC de diversos diámetros, que serán suministrados por la empresa Tigre, cliente de Braskem. Cuando las tuberías lleguen a la República Dominicana, Tigre ofrecerá un entrenamiento durante dos meses a los integrantes de la obra.
Obras en la República Dominicana
La logística también llama la atención en el contrato de la Central Hidroeléctrica de Pinalito, ubicada en la ciudad de Constanza, provincia de La Vega, región montañosa, a 1.250 m. de altitud, a 150 Km. de la capital, Santo Domingo. Al igual que la obra del acueducto, Pinalito importa desde Brasil todos los productos utilizados en la construcción. Entre el pedido y la entrega del material hay un plazo de 75 días, lo que exige mucho planeamiento para que nada se atrase en llegar al local de la obra, cuyo acceso es difícil debido a la distancia de la capital (ver mapa) y a las condiciones de las carreteras. “El destaque de Pinalito está en el desafío técnico y logístico”, señala Heitor Azevedo, Director del Contrato. La cantidad de acero importado desde Brasil, por ejemplo, es de 3.800 toneladas. Ya se gastaron con las importaciones brasileñas US$ 15 millones y hay un compromiso de US$ 35 millones más.
“Pinalito es un proyecto complejo, pese a que la potencia instalada es de 50 MW”, observa Heitor. Es la primera inversión en 12 años en hidrogeneración en la República Dominicana. La hidroeléctrica aumentará en un 10% la capacidad instalada del país, produciendo 157 gigawatts/hora de energía por año.
Cuando empiece a operar, Pinalito permitirá una economía anual de 387 mil barriles de petróleo, la principal materia prima que se utiliza actualmente para generar energía. La República Dominicana es susceptible a la variación del precio del barril en el mercado internacional y el consumidor final paga una tarifa alta por la energía eléctrica. Una familia de cinco personas, con un consumo semanal de 900 kilowatts, gasta el equivalente a R$ 1.200,00 en electricidad. Y hay apagones diarios. El que tenga condiciones utiliza un generador, pero también paga caro por la gasolina que lo mantiene en funcionamiento.
El río Tireo, que nace en la provincia de la Vega y corre hasta la vecina Monseñor Noel, fue desviado en julio. El río no es caudaloso, pero el relevo accidentado de la región favorece la construcción de la hidroeléctrica, cuya caída de agua será de 540 m. El equipo de 700 personas, 640 de las cuales dominicanas, está empezando a construir la represa, paralelamente a la excavación del túnel de captación de agua, con un 35% concluido, y de un túnel complementario. La casa de máquinas también está en ejecución (ver infografía y acompañe la ejecución de la obra). El valor del contrato es de US$ 185 millones: US$ 101,5 millones financiados por el BNDES para exportación de bienes y servicios brasileños. La primera turbina empezará a generar energía en setiembre del 2007.
Desde que empezó la obra, en enero del 2005, Odebrecht ha desarrollado acciones sociales que están transformando la dura realidad local, como la recuperación del Centro Educativo de Pinalito, donde estudian los hijos de parte de los integrantes de la hidroeléctrica. Otro ejemplo fue la construcción de un puente que conecta los distritos de Pinalito al de Tireo, abajo, en Constanza, permitiendo que los habitantes circulen y transporten mercaderías, como es el caso de Alejandro Ortiz, productor de papas. La región es el polo de frutas y hortalizas del país y el agricultor vende su producción a Santo Domingo. Antes de la construcción del puente, cuenta que sus hijos llegaban a cruzar el río Tireo con las papas a cuestas.
En Tireo Abajo, 38 familias que viven muy cerca del sitio de obras lograron que el Gobierno les diese un transformador, pero no tenían cómo instalarlo. Odebrecht construyó dos postes e hizo la conexión hasta las casas. Rita Quezada y Miguelina Adamy, amas de casa, conmemoran la llegada de la energía: “No se podía planchar, escuchar la radio o ver televisión. La vida mejoró”. También llegó la luz al parque público de Anacaona, en Constanza, después que la Constructora recuperó el espacio e instaló el alumbrado, reduciendo la violencia en el local.
Hasta que se termine la obra se han previsto muchas medidas: la ampliación y la construcción de escuelas, la reparación de rutas de acceso a la obra, bastante deterioradas, y la recuperación de acueductos y tomas de agua de la región, en sociedad con el cliente, asegurando el abastecimiento de las residencias. Juan Tactuck, Director de la Secretaría de Turismo de Constanza, que recibe muchos turistas durante los fines de semana, pretende utilizar el proyecto para desarrollar ese sector de la región. “El lago de la hidroeléctrica servirá para las actividades acuáticas, impulsando el turismo”, afirma.
La Central Hidroeléctrica de Pinalito aplicará nuevas inversiones en ese tipo de generación de energía. “Odebrecht firmó un nuevo contrato con la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, cliente del proyecto de Pinalito, para construir la Hidroeléctrica de Palomino, en la provincia de San Juan de la Maguana, en la región sudoeste del país”, afirma Ernesto Baiardi. La usina tendrá 100 MW de potencia instalada y Odebrecht está estructurando la financiación y el estudio de ingeniería y de los impactos ambientales, que incluyen acciones sociales, repitiendo lo que se hizo en Pinalito.
La hidroeléctrica aumentará en un 10% la capacidad instalada del país, produciendo 157 GWh de energía por año. Cuando empiece a operar, Pinalito permitirá una economía anual de 387 mil barriles de petróleo
Y allí también se realiza el primer programa de Jóvenes Socios de la República Dominicana. Son nueve participantes, todos dominicanos, que fueron seleccionados entre 365 inscriptos. Ellos están conduciendo los Programas de Acción y, una vez por mes, participan de una discusión con Julio Cruz, Responsable de Administración y Finanzas, sobre la Tecnología Empresarial Odebrecht (TEO). Ernesto Baiardi observa que ese es el camino para consolidar la presencia de Odebrecht en el país: “Hay que integrar y formar personas, transmitiéndoles la TEO y la cultura de la Organización, porque nuestra visión en la República Dominicana es de largo plazo”.
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