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Militante de la salud
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Cuando llegó a Odebrecht, en 1992, el médico Sebastião
Loureiro traía una experiencia académica en medicina
preventiva y en salud pública de casi 30 años y ayudó
a la Organización a formular su política de Salud. |
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João U.G. Sant’Anna ◦ texto
Almir Bindilatti ◦ foto |
Actualmente, pasados trece años, lleva a la universidad los conceptos de la práctica del sistema empresarial y de la gestión que aprendió en Odebrecht.
Graduado por la Universidad Federal de Bahía (UFBa) en 1964, Sebastião Loureiro se desempeñó como residente médico en medicina preventiva en la Universidad de São Paulo (USP), en Ribeirão Preto, maestría en Londres en salud pública y medicina tropical, y doctorado en epidemiología en Estados Unidos. Ayudó a crear y dirigió el Departamento de Medicina de la Facultad de Medicina de UFBa, idealizó el Instituto de Salud Colectiva -referencia brasileña en postgrado en esta área- y participó de su creación, y actualmente desarrolla el Programa de Economía de la Salud. Tuvo destacada participación en la discusión de políticas públicas de salud de donde se origina el Sistema Único de Salud (SUS) y del concepto constitucional brasileño de que la salud es un derecho de todos y un deber del Estado. Fue esta trayectoria que le rindió el título de Profesor Emérito de UFBa, recibido el día 15 de diciembre en ceremonia en la rectoría de la universidad. Estrés, globalización y políticas de salud son algunos de los temas de la entrevista a seguir.
Odebrecht Informa – ¿Cuáles son los principales problemas de salud en una gran empresa? ¿Resultan de la propia actividad profesional o apenas problemas comunes a todas las personas y que se presentan en el local de trabajo?
Sebastião – Ello depende de la naturaleza de la empresa, de la actividad, y Odebrecht tiene una diversidad de actividades. Algunas de ellas tienen características propias. Por ejemplo, en el área de ingeniería y construcción existen riesgos inherentes, más grandes de que para la población en general. Hay un gran número de personas que trabajan en el área administrativa, y con ellas ocurre lo mismo que con la población en general. La excepción son los ejecutivos, en la Organización y en la mayoría de las empresas. Tradicionalmente, Odebrecht siempre fue una empresa que ofrece oportunidades, reconocimiento, pero hay una severa exigencia de desempeño, de resultados. En esa población hay riesgos más específicos de estrés, que resultan de la cultura de la organización, pero asimismo por la forma cómo esas personas se colocan ante esa cultura. Hay algunas que establecen para sí mismas desafíos que exigirán un desgaste físico y mental muy grande. Sin embargo, no es una característica exclusiva de Odebrecht. El índice de estrés de la población brasileña es muy alto, de cerca de un 20%.
“El estrés nos acompaña desde la prehistoria. El hombre prehistórico tenía estrés temporario, cuando salía para cazar o para luchar por espacio”
OI – El estrés es visto a veces como necesario y otras veces como tremendamente perjudicial. ¿Cuál es la verdad en eso y cuál es el mito?
Sebastião – El estrés nos acompaña desde la prehistoria. El hombre prehistórico tenía un estrés temporario, cuando salía para cazar o para luchar por espacio. Nuestro cuerpo se acostumbró a ello: tener reacciones fisiológicas adecuadas para enfrentar situaciones de peligro, cuando necesita tomar decisiones rápidas. Actualmente, se hace cada vez más necesario – cuidado con la cartera, cuidado al aparcar el coche.... Uno volvió a enfrentar situaciones de estrés en función de la necesidad de tener que estar preparado para lo inesperado: o correr o luchar. En el trabajo, se negocian contratos, se discute con los clientes, se vive en situaciones para las cuales hay que tener un razonamiento rápido. Para ello, se necesita que la adrenalina aumente su circulación y la circulación de las otras hormonas. No es tanto una preparación física, sino mental. Es necesario tener la mente alerta. Si ello es esporádico y, después, uno sale para estar con la familia, para practicar deportes, consigue controlar bien la situación, sin mayores problemas. Pero el estrés tiene un límite, a partir del cual deja de ser necesario y pasa a ser algo que puede dejar secuelas. El punto exacto de ese límite varía de persona a persona. Hay personas que son más fuertes psicológicamente, otras son más vulnerables. Solo conviviendo con la persona se puede saber cuál es ese límite. Cuando uno se da cuenta, como médico, hay que alertarla, para que la persona conozca su límite, pues, al rebasarlo, ella se vuelve improductiva. Cabe a los líderes percatarse de ello.
OI – ¿Cuáles son los principios que orientan la política de salud de Odebrecht?
Sebastião – Son los principios de la Tecnología Empresarial Odebrecht (TEO). Uno de ellos es que cada individuo sea responsable de su propia salud, del desarrollo de la misma. El mayor interesado tiene que ser la propia persona. Pues es por medio de la salud que ella se realiza desde el punto de vista personal y profesional. Si no hay esa determinación, no se puede hacer nada. Ese es un principio fundamental. Cabe a la Organización crear las condiciones para que el individuo mantenga y desarrolle su salud, pero la responsabilidad es de cada uno. El Dr. Norberto es más riguroso aún: su salud no le interesa solo a usted, le interesa asimismo a su familia y a la Organización. Otro principio es que la política de salud Odebrecht está volcada para el área de promoción y prevención. Secundariamente, cuando fallan esos instrumentos, uno cuenta con el apoyo de la medicina curativa.
OI – ¿Cual es el impacto de los procesos de reestructuración productiva y de la globalización sobre la salud?
Sebastião – Creo que hay muchos niveles de impacto. Una de las áreas en que más se sintió esa reestructuración fue el área de personas, en la que se han reducido más costos. Eso crea una situación de sobrecarga para los que han quedado. Los que salen, pierden el empleo y se ven frente a una serie de problemas, pero los que quedan pasan a asumir nuevas funciones, se vuelven multifuncionales. Ello aumenta mucho la carga de trabajo y puede traer problemas de salud: aumenta el estrés y el desgaste físico y mental. Gran parte de las empresas también tercerizó sus programas de salud, sobre todo en las áreas operacionales, lo que disminuyó mucho la eficacia de los servicios de medicina del trabajo. Esos dos factores, con el tiempo, pueden tener un efecto adverso.
OI – ¿Qué significa en términos profesionales recibir el título de Profesor Emérito?
Sebastião – La Facultad de Medicina de la UFBa fue la primera facultad de medicina de Brasil, tiene mucho prestigio. El Instituto de Salud Colectiva tiene nivel de excelencia en la evaluación oficial del MEC. La UFBa, en el área de salud, también es muy bien conceptuada; se halla en el ranking de las primeras universidades federales. Me siento gratificado. Considero que esa conquista es fruto del trabajo casi pionero en la UFBa, buscando establecer otra visión de la medicina que no sea la enfermedad, sino la salud, cómo promoverla, cómo conservarla y cómo prevenir riesgos y daños a la misma. Tuve la oportunidad de trabajar con un equipo muy bueno, de personas comprometidas éticamente con los principios de equidad en salud, creativas, interesadas, capaces, la mayoría con doctorado realizado en el exterior, y muy productivas. Con ello, el Departamento de Medicina creció, se ha transformado en referencia nacional estructurando las condiciones para la creación del Instituto de Salud Colectiva. Creo que el título de Profesor Emérito es el reconocimiento del trabajo de todo ese equipo, no solo mío.
“A través de la salud la persona se realiza desde el punto de vista personal y profesional. Si no tiene esa determinación no es posible hacer más nada”
OI – En el momento, usted está empeñado en la realización conjunta de los congresos de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social y de la Asociación Internacional de Política de Salud, en 2007, en Salvador. ¿Cuál es el papel de esas asociaciones?
Sebastião – La asociación Latinoamericana de Medicina Social, de la cual fui presidente y en cuyo Consejo actúo, es una asociación importante, que puso sobre el tapete la discusión sobre la comprensión del papel de la sociedad en la falta de salud. Antes, se focalizaba mucho al individuo a, la familia. La medicina social trata de ver cómo la organización de la sociedad influye en los individuos y cómo ello aumenta o disminuye la probabilidad de enfermedades. La asociación tuvo un papel muy importante como difusora de esa visión en América latina por medio de núcleos locales en países como Argentina, Colombia, Chile, México, Perú, Uruguay y Venezuela, además de Brasil.
OI – ¿Y la Asociación Internacional de Política de Salud?
Sebastião – Es más académica. Agrega investigadores, profesores de todos los países de Europa, más Estados Unidos, Canadá, México, Brasil y Chile. Su origen y la sede son europeos. Se discuten las cuestiones de la política de salud en términos de la organización del sistema y de su financiación, y tiene una posición en defensa del sistema público y universal de salud. El sistema Único de Salud en Brasil, el SUS, fue influenciado por la política de esa asociación, sobretodo de Italia y del Reino Unido.
OI – ¿Qué lo llevó a presidir esas asociaciones?
Sebastião – Una asociación que tuvo importancia relevante en esta discusión de la reforma sanitaria en Brasil fue la Asociación Brasileña de Salud Colectiva (Abrasco), de la cual también fui presidente. Creo que fue de este trabajo que resultó mi elección para la Presidencia de la Asociación Latinoamericana y, después, para la Asociación Internacional. El Directorio de Abrasco, del cual yo era presidente, tenía una visión política muy clara, coherente y cohesa sobre la cuestión de la salud en Brasil. Teníamos una estrategia de alianzas políticas con distintos segmentos de la sociedad civil y partidos políticos. Ese proceso de discusión fue importante para pensar la reforma sanitaria, de la que resultó el SUS y la determinación de la salud como un derecho del ciudadano y un deber del Estado establecido en la Constitución.
“La experiencia de la aplicación de la TEO en el área de la salud es un aprendizaje para la vida. Cito siempre a mis compañeros los principios que aprendí y sigo aprendiendo en mi trabajo en Odebrecht”
OI – Usted está hace 13 años en Odebrecht. ¿Cómo fue su llegada?
Sebastião – Yo era profesor visitante de la Universidad de Montreal, en Canadá, y me hallaba cerca del periodo de jubilación en Brasil. Recibí una oferta para quedarme en Canadá y volví a Brasil para pensar. Supe por un compañero que Odebrecht estaba buscando una persona para actualizar su política de salud, tomando en cuenta el crecimiento y la diversificación de la Organización. Consideré que el nuevo desafío seria interesante, ya que mi experiencia era toda en el área pública y en el área de enseñanza, en las que se hacen los proyectos, las investigaciones, pero no ve lo que planea en ejecución. Era la oportunidad de aplicar, en una gran población de trabajadores, los conocimientos que adquirí .Finalmente, eran 37 mil integrantes, además de las familias. Eso me estimuló.
OI – ¿En su vivencia en Odebrecht, qué más enriqueció su experiencia profesional?
Sebastião – La gestión económica y el proyecto. Fue algo que aprendí acá y que estoy llevando de vuelta a la universidad. En mi experiencia en Odebrecht, me di cuenta que gran parte del costo de los gobiernos y de las empresas se halla en el área de salud. Y que el costo de la atención médica es muy elevado. Lo que más despertó mi interés por esa nueva área fue la experiencia que tuve con la salud suplementaria, el seguro salud de los integrantes, y el contacto con las aseguradoras. También se enriqueció mi aprendizaje con la Tecnología Empresarial Odebrecht, mi percepción de la capacidad de las personas de transformar proyectos en realidad utilizando una metodología y principios de valoración de las personas, de la disciplina y de la creatividad. La experiencia de la aplicación de la TEO en el área de salud es un aprendizaje para la vida. Siempre cito ante mis compañeros del Programa de Economía de Salud los principios que he aprendido y sigo aprendiendo en mi trabajo en Odebrecht.
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