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En Rondonia, Programa “Acreditar” (Creer) califica trabajadores para actuar en la construcción
de La Usina Hidroeléctrica Santo Antônio, en el Río Madeira
Texto: Cláudio Lovato Filho
Fotos: Edu Simões
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El instructor Washington con Silmara y Meyriele: aprendices de soldadora viven momentos de grandes expectativas personales y profesionales
En abril del 2008, el conductor de camiones Jean Jeyme da Silva Magalhães, de 35 años, por medio de un anuncio del Proyecto Acreditar en un diario de Porto Velho resolvió inscribirse. Jean quería cambiar de vida. Después de cuatro años en la Aeronáutica, un año como profesor de enseñanza primaria y, sobre todo, ocho años manejando camiones por las carreteras de Brasil, decidió que había llegado la hora de pasar más tiempo en casa con su esposa, la profesora Esteliana, y los hijos, un varón de 7 años y una niña de 3.
Tardó poco tiempo hasta que lo llamaron para el curso en el Acreditar. Pasó por los módulos básico y técnico(con un entrenamiento de 80 horas) y, en mayo, no solo se graduó, sino que fue contratado por Odebrecht para ser instructor en el programa. Jean actualmente enseña a los nuevos alumnos a operar camiones volcadores, que serán utilizados en la construcción de la Hidroeléctrica Santo Antônio,en el Río Madeira, en Rondonia, iniciada em septiembre del 2008 por Odebrecht. La concesión de la usina es de responsabilidad de la Sociedad de Propósito Específico (SPE)Madeira Energia S.A. (Mesa), liderada por Odebrecht.
“Me está gustando la experiencia”, afirma Jean, que antes del Acreditar jamás había manejado camiones utilizados en sitios de obra. Él quiere actuar en la construcción de la usina. “Vivir la realidad del trabajo en una gran obra será algo nuevo para mí”, afirma. “Es una oportunidad que no puedo desperdiciar si surge. No me pierdo ese desafío”.
El instructor Jean representa una de las etapas Del Programa de Calificación Profesional Continuada–Acreditar,concebido por Odebrecht y desarrollado por la empresa en sociedad con la Gobernación de Rondonia, la Alcaldía de Porto Velho, el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (Senai) y la Universidad de Rondonia (Uniron). El objetivo de la implantación del programa es contar com un 70 por ciento de trabajadores locales en el efectivo de la obra, o sea, 9 mil personas en el sitio de obras en el pico de la construcción.
600 alumnos por día
El Programa Acreditar empezó en abril del 2008 y ya formó 3.800 personas. Más de 22 mil candidatos se inscribieron desde esa fecha. El número de alumnos en actividad em el programa, en promedio, es de 600 por día, distribuídos entre los módulos básico y técnico.
El primero tiene una carga horaria de 32 horas/clase. En él, los alumnos reciben orientaciones sobre salud, seguridad en el trabajo, medio ambiente, calidad y psicología Del trabajo. En el módulo técnico, que podrá desarrollarse en hasta 200 horas/clase, los participantes se capacitan en los oficios de albañil, carpintero, armador, soldador, electricista, mecánico y operador de equipamientos. Las clases son impartidas en el campus de la Uniron, universidad privada ubicada en Porto Velho.
Silmara Fialis Dinis, 26 años, y Meyriele Vieira da Costa, de 22, concluyeron el módulo técnico en agosto y aguardan una oportunidad de trabajo en la obra. Aprendieron el oficio de soldadoras. Cursaron el módulo básico y frecuentaron las clases en la oficina de soldadura. Esa oficina funciona –al lado de otras cinco inauguradas en Julio por el Gobernador Ivo Cassol– en el gimnasio construído por Odebrecht en el campus de Uniron. Con el término Del Programa Acreditar, dentro de tres años el gimnasio será donado a la universidad, que lo utilizará para actividades deportivas.
“Al principio me daba miedo”, recuerda Silmara, “pensaba que me iba a quemar”. Soltera, madre de un niño de 9 años, ella vendía arena antes de ingresar en el Programa Acreditar, cuando vio por televisión un aviso y decidió inscribirse. Creía que era un proyecto destinado solamente a los hombres, pero optó por averiguar. Descubrió que el Acreditar era también para mujeres y eligió El curso de soldadora (de 40 horas/clase), que no exige experiencia anterior, al contrario de lo que ocurre, por ejemplo, con el curso de operación de equipamientos pesados –los camiones. Actualmente su desempeño recibe elogios del instructor Washington Nunes da Silva, de Senai: “Ella está superando nuestras expectativas. Es muy atenta a los detalles”. Silmara sonríe al escuchar el elogio. “Soldar es como manejar: la persona tiene que habilitarse y seguir practicando”, observa.
Silmara y Meyriele son inseparables. Se conocieron en las clases Del Acreditar. Meryele, antes de entrar en el programa, hacía un curso preparatorio para ingresar en facultad. Pretende estudiar Enfermería. Silmara también pretende ingresar en la universidad: Facultad de Nutrición es su meta. Meyriele inicialmente fue al Acreditar para inscribir al hermano. Creía que no iba haber lugar para ella entre aprendices de soldador y electricistas. Pero cambió de idea y terminó quedándose. Hoy su desempeño recibe elogios. “En el trabajo con soldadura hay que tener cuidado con los detalles”, observa.
El instructor Washington da Silva, natural de Santo André (SP), en Rondônia, desde 1982, enviudó de Carmen Lúcia cuando las dos hijas del matrimonio, Ingrid e Hítala, tenían, 2 y 3 años de edad. Actualmente tienen 18 y 19 años. Él lãs crió solo. “Es una responsabilidad y una alegría trabajar con las mujeres”, afirma Washington. “Intento trasmitirles un pensamiento durante todo el tiempo: ¡´La mujer es capaz`”!
Es lo que comprueba la trayectoria de otra participante del Programa Acreditar, Maiara Ribeiro Lacerda, de 22 años. Tecnóloga en Gestión Ambiental, conoció el Programa Acreditar en febrero del 2008. Odebrecht buscaba un profesional del área de Medio Ambiente para dar clases en El módulo básico. Maiara no tenía experiencia anterior como profesora; trabajaba en una empresa exportadora de granos, con sede en Mato Grosso y oficina en Porto Velho. Enfrentó el desafío de descubrir cómo serían absorbidos en un salón de clase sus mensajes sobre preservación ambiental y, sobre todo, le encantó la posibilidad de enseñar. La atmósfera que encontró en Odebrecht también contribuyó en su decisión.
“Odebrecht prepara a las personas para la vida y no exclusivamente para la empresa”, enfatiza Maiara. “Les repito a mis alumnos siempre lo mismo. En Odebrecht estamos convencidos de que solo se conquista el éxito con respeto mutuo y trabajo en equipo”.
Hasta fines de junio, Maiara ya había dado clase para 51 grupos del módulo básico. Cada grupo recibe tres clases de su disciplina. Es decir, entre marzo y julio, Maiara Dio 153 clases. Y ese es apenas su estreno como maestra. No hay secretos, enfatiza: “La información es el principal instrumento”. En sus clases, Maiara les explica a los alumnos cómo es posible construir una usina y preservar el médio ambiente, resaltando, entre otros aspectos, la importância de un Estudio de Impacto Ambiental bien elaborado.
“Se creó el eslabón”
Jean, Silmara, Meyriele y Maiara nacieron en Porto Velho. Es para personas como ellos que existe el Programa Acreditar. “La sociedad está establecida”, afirma Antônio Cardilli, Responsable Administrativo y Financiero de Odebrecht en las obras de la Hidroeléctrica Santo Antônio y coordinador del Programa Acreditar. “Se creó el eslabón. Cuando los alumnos terminan el curso, están impregnados por la TEO (Tecnología Empresarial Odebrecht)”.
Cardilli está convencido de que, independientemente de ingresar en la obra al dejar el Programa Acreditar, los alumnos, cuando son llamados, aceptarán La invitación. “En el Acreditar, mostramos cómo es Odebrecht y cómo será la obra. Todos saben que tendrán en la empresa y en la construcción de Santo Antônio una oportunidad de crecer. Vamos a ser indicados por nuestro futuro integrante”, afirma Cardilli.
La concepción del programa, la elaboración de las disciplinas, la metodología de enseñanza, en fin, toda La teoría y la práctica del Acreditar, fruto de un trabajo de dos años, fueron creadas en Odebrecht. “Basado en el conocimiento y en la experiencia de los equipos de la Organización, y, sobre todo, en los principios y valores de la TEO, conseguimos poner en funcionamiento una iniciativa innovadora, que está dando resultados y deberá tornarse referencia para las empresas de Odebrecht en proyectos en Brasil y en otros países”, observa Cardilli.
Casi diariamente, él recibe visitantes de Odebrecht, provenientes de distintos programas y locales de actuación, interesados en conocer la iniciativa. “Tenemos aquí una semilla que dará muchos frutos”, afirma. José Bonifacio Júnior, de Odebrecht, Director de Implantación de la Hidroeléctrica Santo Antônio, enfatiza que el Programa Acreditar significa, por encima de todo, la prestación de un servicio a la sociedad. “Los 22 mil inscriptos en el programa de hoy representan cerca de un 15 por ciento de la población económicamente activa de Porto Velho”, destaca. “El Programa Acreditar va a aportar uma herencia importante para la ciudad, aterializada en las personas que aprovecharon esa oportunidad, se calificaron y tendrán mejores sueldos, mayor poder adquisitivo y, principalmente, mejor calidad de vida”.
Actualmente trabajan en la obra 1.195 personas, de las cuales 1.078 (90%) son de la región y participaron por el Acreditar. De ese total, 117 son mujeres, lo que corresponde a casi un 10 por ciento, un índice elevado para ese tipo de obra. “Por lo general, no llega a un dos por ciento”, afirma Antônio Cardilli.
