ESCUELA EN ACCIÓN

Un puente para el mundo del trabajo

Desarrollado en sociedad con la Unesco y la Secretaría Municipal Especial de Educación de Macaé (RJ), Proyecto Escuela en Acción ofrece calificación profesional para personas que deseen actuar en la industria de petróleo y gás
Texto: João U.G. SantAnna
Fotos: A. Moskow

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Luiz Felipe Alves: aceptando recomendaciones de la suegra

Luiz Felipe Alves, de 18 años, y Evandro de Souza Gomes, de 20, son dos de los más de 200 jóvenes que dieron continuidad a los cursos de calificación profesional ofrecidos por el Proyecto Escuela en Acción, desarrollado en Macaé (RJ). Ahora, esos alumnos trabajan como ayudantes de obras en el Consorcio Odebei-Plangás, que presta servicios de construcción civil y armado a Petrobras en la Terminal Cabiúnas. Es la primera oportunidad de trabajo de ellos con registro laboral.

Casado, Luiz Felipe admite que antes del curso al cual se presentó por recomendación de la suegra, vivía una etapa difícil. Ahora está más tranquilo. Le gusta lo que hace, pero pretende mejorar su calificación para crecer dentro de la empresa. “Mi vida mejoró bastante”, asegura Evandro, que completó la enseñanza secundaria. “Yo buscaba trabajo, pero era difícil”, afirma.


Evandro de Souza Gomes: “Con el curso, di el primer paso en el mercado de trabajo”


El se enteró del curso por el aviso en un coche con altoparlantes que recorría las calles de Macaé a servicio del proyecto. “Busqué, me interesé, me matricule y actualmente estoy aquí. Con el curso, di el primer paso en el mercado de trabajo. Ahora, surgiendo nuevas oportunidades, voy a tratar de aprovecharlas”. Más que un empleo, Luiz Felipe y Evandro conquistaron una nueva perspectiva.

El proyecto, una asociación entre Odebrecht, la UNESCO y la Secretaria Municipal Especial de Educación, también ofrece cursos de pintura, calderería y electricidad. Los grupos tienen de 20 a 25 participantes, con carga horaria distribuida entre clases prácticas y teóricas, y reciben inicialmente clases preparatorias de ciudadanía, comportamiento, matemática y portugués. Las dos últimas clases son trabajadas con alguna aplicación a la práctica profesional, cada una con sus disciplinas específicas. Cerca de un 75 por ciento de las personas calificadas lograron colocación.

Abriendo espacio

El objetivo inicial del Proyecto Escuela en Acción era movilizar a la comunidad, ofreciendo a los jóvenes, los fines de semana, actividades culturales, deportivas y de esparcimiento”, explica Ricardo Rocha, Responsable de Personas y Organización en Odebrecht Óleo y Gas. “Después, percibimos que, además, existía la posibilidad, más bien la necesidad, de trabajar la formación y la calificación de los trabajadores”, concluye.

De la producción brasileña de petróleo, un 80 por ciento están en Macaé. Gran parte de los esfuerzos de Petrobras se concentra allí, generando un entorno de mucha circulación, lo que atrae a inmigrantes, personas que vienen atrás de un sueño. Sucede que la actividad es muy especializada, exige alto nivel de calificación. “Esas personas, en su mayoría, no encuentran oportunidades de trabajo y terminan por instalarse en las áreas más carenciadas”, explica Ricardo Rocha. De ese modo, Odebrecht amplió sus acciones en el área de educación, antes volcada en los integrantes de la empresa y con algunas acciones puntuales en la comunidad.

“En el 2004, hicimos un estudio de la región para identificar proyectos y acciones que pudiésemos apoyar”, comenta Ludmilla Lavigne, del equipo de Personas y Organización de Odebrecht Óleo y Gas y responsable del Proyecto Escuela en Acción. “Percibimos que había una carencia de proyectos con concepto de sostenibilidad. Pero encontramos una metodología que utiliza la UNESCO, Abriendo Espacio, cuya propuesta era la apertura de las escuelas durante los fines de semana para ofrecer actividades de deporte, cultura y esparcimiento como forma de contener la violencia en la comunidad, y la consultamos”, relata.

El Programa Abriendo Espacio, informa Pedro Lessa, coordinador de la oficina de la UNESCO en Río de Janeiro, surge de la constatación de que los índices de violencia, crecen mucho durante los fines de semana entre jóvenes de 12 a 24 años como víctimas y agentes. “La conclusión es que esos índices resultan de un gran ocio que se establece en algunas regiones, cuyos habitantes no tienen alternativa de esparcimiento, cultura y actividades deportivas. Muchas veces, a raiz de la ociosidad, los jóvenes ser exponen a actividades asociadas a la violencia”.

Se establecieron muchas asociaciones con las gobernaciones del Estado de Río de Janeiro y de Pernambuco, y con las alcaldías de los municipios de Pernambuco, Mato Grosso, Río Grande del Sur y São Paulo (en éste, el programa ya empieza abarcando a un 100 por ciento de la red pública). De las cerca de 6 mil escuelas del estado, 5 mil están involucradas en el programa, que se está transformando en política pública federal, adoptada por el Ministerio de Educación, y que se instaló em cerca de 1.500 escuelas en el país.

Según Pedro Lessa, la propuesta de asociación con Odebrecht fue considerada una oportunidad de llevar al proyecto el empeño del sector privado hacia “un encare más minucioso”, afirma, “con prácticas que califican nuestra gestión”.

Ludmilla observa: “Conversamos con la UNESCO y con la Secretaría de Educación y formateamos un programa para la realidad de Macaé”. En cada estado, la metodología Abriendo Espacio recibió un nombre. En Río de Janeiro se llama Escuela Abierta; en Macaé, Escuela en Acción. El programa fue implementado en agosto del 2007 en dos comunidades: Aeropuerto y Engenho da Praia. En la primera, en el Ciep (Centro Integrado de Educación Pública) Oscar Cordeiro, y en la segunda, en la Escuela Municipal Engenho da Praia. Ambos barrios presentan elevados índices de violencia y ociosidad del público juvenil. “Utilizamos la metodología de la UNESCO, pero con um tratamiento que fue creado para Macaé, basada en el diagnóstico local”, explica Ludmilla.

Pedro Lessa resalta: “Buscamos desarrollar con Odebrecht un proyecto que comprendiese cómo la transformación socio económica y cultural de Macaé pudo ser percibida y potenciada para el desarrollo de aquella comunidad. El objetivo principal es la inclusión social. Permitir que los jóvenes interactúen con la sociedad, se sientan incluidos, tengan el sentimiento de pertenecer a esa comunidad”.

Etapa de ampliación

El proyecto está en etapa de ampliación. Las actividades en el Ciep Oscar Cordeiro, fueron paralizadas a fines del año pasado, después de seis meses, debido a la superposición de proyectos implementados en el barrio por la Alcaldía. Actualmente, el foco es en Engenho da Praia, pero el programa llegó en agosto a otras tres comunidades: Malvina, Botafogo y Lagomar. “En noviembre, época de renovación del acuerdo con la UNESCO, la sociedad se prolongó por tres años más”, afirma Ludmilla. Pedro Lessa enfatiza: “La dea es ampliar la escala de acción, trabajar con un número mayor de escuelas”.


“En las acciones de calificación, los alumnos
se ejercitan promoviendo mejoras estructurales en las escuelas”



Pura emoción
Ludmila hace un balance del primer año del proyecto: “Hubo una búsqueda muy grande en las acciones de calificación, tanto por parte de jóvenes como de adultos inmigrantes. Los episodios de violencia dentro de la escuela se redujeron. Y los de depredación, también. Actualmente, no hay más que reventar el candado para jugar al fútbol. La escuela está abierta, es de ellos”.

En las acciones de calificación, los alumnos se ejercitan en la escuela promoviendo mejoras estructurales. Durante las clases prácticas del curso de electricidad, los alumnos revisan las instalaciones; en la pintura, hacen lo mismo. El grupo de diseño técnico hizo el dibujo de la cancha y el otro grupo se encargó de pintarla. El personal de las caldererías examina las rejas y cambia las tuberías.

En los talleres, durante los fines de semana, la participación es abierta a todos. Hay padres y madres en los mismos grupos que los jóvenes. En el 2008, de enero a octubre, informa Rita Hippólito, del equipo de Responsabilidad Social de Odebrecht Óleo y Gas, se llevaron a cabo 17 talleres, a cargo de 21 voluntarios de la empresa, cada uno de ellos con sus actividades específicas, como recreación infantil, producción musical, teatro, guitarra e inglés, entre otros. El total de participantes en ese período fue de 2.923.

“Es un trabajo que me emociona”, afirma Ludmilla Lavigne, integrante del proyecto desde los primeros movimientos, que incluyeron armado, composición de equipos, registro de voluntarios comunitarios y empresariales. “A fin de año, reunimos algunos resultados de los proyectos y homenajeamos a los voluntarios. Fue un día de pura emoción”, dice.

Creencia y comunión

Derli Santuchi

Secretaria Ejecutiva de Apoyo Logístico de la Secretaría Municipal Especial de Educación

“Nuestra sociedad empezó cuando Ludmilla contactó la Secretaria de Educación. Creímos en ese proyecto y la cosa fue marchando. Nos pasamos un año intentando organizarlo, se exigían muchos documentos, pero la comunidad apoyó la idea al igual que la dirección de la escuela. Los cursos fueron siendo realizados. Pocos días antes de la navidad del 2007, supe que los primeros participantes del proyecto habían conseguido trabajo. Me dio tanta alegría que salí gritando por la escuela: “!Ellos consiguieron empleo!” El día que recibieron la certificación, me senti sumamente bien. Soñar es una cosa; hacer acontecer es otra”.

Ivone de Jesus Rodrigues
Directora de la Escuela Municipal Engenho da Praia

“Esa sociedad fue posible porque las personas de Odebrecht, de la Secretaria de Educación y de esta escuela no están acomodadas con lo que viene de afuera. Creo que fue un gran encuentro, uma comunión. Los resultados son muy buenos. En el momento en que se desarrolla el proyecto, no soy la directora de la escuela; somos todos voluntarios de una actividad de personas que desean marcar la diferencia. Pasamos a ayudar a la gente a sentirse capaz de hacer, construir, realizarse”.


Crecimiento e incentivo

Jorge Luiz de Carvalho
42 años, conductor de una empresa de ómnibus de Macaé, casado, dos hijos, responsable de los talleres de futsal

“Fui invitado por la dirección de la escuela, vine y me quedé. Me gustó la iniciativa, la perspectiva del proyecto. El fútbol es un deporte colectivo; uno depende del otro. Los niños aprenden a tener disciplina y a respetar a los demás. El proyecto da a los niños oportunidad de apertura de nuevos horizontes. Ellos crecen con esa interacción, esa socialización. Todos los sábados y domingos estamos aquí adentro de la escuela. La simple presencia de ellos ya nos da una gran responsabilidad”.


Katia Caldeira
Secretaria Ejecutiva de Odebrecht Óleo y Gas en la Base de Macaé, responsable de los talleres de inglés, con alumnos de 5 a 50 años

“El objetivo no es enseñar a hablar inglés. Es mostrar el sonido, la diferencia y, con eso, despertar el interés em los alumnos. Es un contacto inicial con la lengua para niños y adultos. No es solo un momento para aprender. Allí juegan, hacen amistades, se divierten. Empecé a preocuparme, el nivel de dificultad aumentó y los niños no estaban acompañando el curso. Como el CCAA ofrece clases en Odebrecht para integrantes del área internacional, busque contacto con el curso: el CCAA no solo se interesó por el proyecto como donó los libros y me cedió el derecho de utilizar el método, lo que me estimuló”.