Nueva energía en el Pontal
En una de las regiones más carentes del Estado de São Paulo, la ETH considera que el agronegocio,
la agricultura y el medio ambiente son compatibles
Texto: Ricardo Arnt
Fotos: Eduardo Barcellos
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Rosiane Gonçalves y Paulo Ferreira con los hijos Railton (en la falda de la madre), Daniel y Lucas: economía en actividad en el Pontal empieza a reflejarse en el aumento de la calidad de vida
El Pontal de Paranapanema –la punta de tierra en el extremo sudoeste del Estado de São Paulo, entre los ríos Paraná y Paranapanema– fue noticia en los últimos 50 años, principalmente por sus problemas agrarios. Lejano y rústico, el Pontal se mantuvo cubierto de bosques hasta los años ’50. La región sufriría el impacto de dos reducciones de los límites de la antigua Reserva Forestal del Pontal del Paranapanema que formaron una gran área de tierras devolutas (tierras devolutas son las que pertenecen al Estado sin uso público. Numerosas familias trabajan esas tierras a lo largo del tiempo. N. de la T.). Los municipios de Teodoro Sampaio y Mirador del Paranapanema figuran entre los más carentes de São Paulo.
En ese ambiente de muchos desafíos sociales, económicos y ambientales a superar, Odebrecht inició, en el 2007, la actuación en el sector de Azúcar y Etanol, con la empresa ETH Bioenergía, que adquirió en la región su primera usina: la Destilería Alcídia, en Teodoro Sampaio. Además de modernizar y expandir la usina, la empresa pretende instalar más tres unidades en la región: la Usina Conquista del Pontal, em construcción en el Mirante del Paranapanema, uma planta en la ciudad de Euclides da Cunha y otra en Presidente Epitácio, ambas en proyecto.
La fuerza del agronegocio, con cosecha mecanizada de caña de azúcar, modernas tecnologías agrícolas y preservación ambiental empieza a movilizar la economía local, generando trabajo, renta e impulsando los servicios municipales de educación, salud y saneamiento. Con eso, se dinamiza la producción de los asentamientos derivados de reforma agraria diseminados en la región en los últimos 20 años. Después de 50 años de ocupación e invasión de tierras, la turbulencia agraria en el Pontal disminuye.
“Es perfectamente posible conciliar agronegocio, agricultura familiar y medio ambiente”, afirma el Director de Planeamiento y Medio Ambiente de la ETH, Luiz Pereira de Araújo Filho. El polo de producción de la ETH está atrayendo usinas de otros grupos al Pontal del Paranapanema y estimulando pequeños productores rurales a proveer caña de azúcar a las industrias. “Odebrecht está invirtiendo en el Pontal con un proyecto de largo plazo”, observa Luiz Pereira. En el 2007, 137 agricultores del asentamiento enviaron a Alcídia 16 mil ton. de caña de azúcar.
Además del Pontal, en São Paulo, la ETH está estableciendo más dos polos regionales, en Mato Grosso del Sur y en Goiás. En el primero, la empresa compró, en marzo del 2008, la Usina Eldorado, en el municipio de Rio Brilhante, y construirá dos nuevas usinas en Nova Alvorada do Sul. Em Goiás, serán tres usinas, dos en el municipio de Caçú y la tercera en Itarumã. En total, la ETH invertirá R$ 5 mil millones en 10 unidades productoras de azúcar, etanol y energia eléctrica, por cogeneración de la quema de orujo, con alta tecnología y prácticas agrícolas sostenibles.
Induciendo el Desarrollo Sostenible
En el Pontal del Paranapanema, la inversión de Odebrecht está transformando la región. Para el alcalde del Mirante del Paranapanema, Eduardo Piazzalunga, el municipio está en el límite del desarrollo sostenible. “Hay en el Mirante 33 asentamientos provenientes de la reforma agrária ocupando un 44 por ciento de su territorio, con 1.526 familias asentadas; somos el municipio con el mayor número de asentados en virtud de la reforma agraria en Brasil”, afirma Piazzalunga. “Con la instalación de la ETH, estamos transfiriendo el foco de cantidad de asentamientos por calidad de producción. Vamos a consolidar al asentado como productor rural”, explica.
José Ademir Infante Gutiérrez, Alcalde de Teodoro Sampaio, comparte la misma visión. “Alcídia y Conquista del Pontal dinamizan la economía y generan demanda por profesionales capacitados, impulsando el progreso en el municipio”, afirma Ademir Infante. Teodoro cuenta con el Centro Educacional Delfos, que mantiene un curso de capacitación para operadores del sector de azúcar y alcohol, de gran interés para ETH. “En septiembre iniciamos un curso inédito en la región para operadores industriales, con 60 vacantes para alumnos de Teodoro y 20 para los del Mirante”, comenta el alcalde. La previsión es que el programa capacite 1.500 personas antes del 2011.
La ETH invitó la Diagonal Urbana Consultoria para realizar el Diagnostico Socioambiental de los dos municipios, diagnosticando sus fragilidades y potencialidades. Enseguida, se elaborará un Plan de Acción Social con programas socioambientales con indicadores y metas para evaluar resultados. “La experiencia pionera en el Pontal servirá como referencia para los polos regionales de Mato Grosso del Sur y Goiás, donde será reproducida”, observa Luiz Pereira de Araújo Filho, Director de ETH. “La idea es inducir al desarrollo sostenido”, observa.
“Ellos mantienen los supermercados"
Los primeros resultados del diagnostico indican que, en Teodoro Sampaio, con 20 mil habitantes, y el Mirante del Paranapanema, con 16 mil, solo la mitad de la población enedad de cursar la enseñanza secundaria frecuenta la escuela. Cerca de un 43 por ciento de la población de Mirante y um 39 por ciento de Teodoro cuentan con una renta per capita inferior a medio sueldo mínimo. En Mirante, 3.111 familias reciben el auxilio del Bolsa Familia y, en Teodoro, 1.646. “Son ellos, los asentados, quienes mantienen nuestros dos supermercados”, afirma el Alcalde Ademir Infante, de Teodoro.
“Si no fuese la población de los asentamientos, la ciudad ya se habría fundido”, afirma la socióloga Dirce Koga, Gerente de la Diagonal Urbana, y nativa de la región. “Ellos miran al mapa y hasta geográficamente se ven como los últimos”, agrega.
Suele haber un grave embotellamiento en el transporte rural, que compromete la circulación de la producción y el movimiento de los ómnibus escolares. “En media, la malla vial municipal del Estado de São Paulo es de 589 Km. Mirante tiene 1.790 Km. de carreteras. El costo de mantenimiento de esa red está más allá de nuestras posibilidades”, afirma el Alcalde Piazzalunga.
Con tantas carencias, las inversiones en medio ambiente dejan de ser prioridad. Los primeros proyectos de preservación ambiental solo surgieron en el 2007. Mirante no dispone de Secretaría Municipal de Medio Ambiente. Teodoro Sampaio no tiene cuerpo de bomberos pese a que, de mayo a noviembre, el Parque Estadual del Morro del Diablo, a lo largo de 88 Km. de su perímetro, enfrente incendios originados, en su mayoría, en haciendas vecinas o en las márgenes de las carreteras.
La cumbre imponente del Morro del Diablo, con 600 metros de altura cubiertos de montes que sacude el viento, en la parte central del Parque Estadual del Morro del Diablo, se eleva en medio a la llanura del horizonte del Pontal del Paranapanema. Los 340 Km2 del parque industrial son el principal fragmento que resta de las grandes arboledas del Monte Atlántico del interior, típico del valle de Paraná, refugio de las últimos grupos de mico leão negro, el primate más raro de los trópicos. Por lo menos 300 especies de aves viven en el morro.
A lo largo de los últimos 10 años, 182 animales salvajes, entre ellos una onza pintada, fueron atropellados en la Ruta Arlindo Bettio, la SP-613, que corta el parque a lo largo de 14 Km., pasando al lado del Morro del Diablo. Una situación que está cambiando con la llegada de nuevos vientos.
Corredores forestales
Para preservar el Morro del Diablo, la Destilería Alcídia está participando con el Instituto Forestal, la Secretaria del Medio Ambiente de São Paulo en la apertura de acerías en el entorno del parque, destinadas a impedir que el viento traiga incendios de las haciendas de la SP-613. La ETH solicitó al Ministerio de Aeronáutica un permiso para establecer un proyecto de aviación agrícola de combate a incendios en Teodoro Sampaio.
La Alcídia donó al Gobierno Estadual 260 hectáreas de tierra, divididas en tres áreas, donde se están implantando corredores forestales. Ellos van a unificar el Parque Estadual del Morro del Diablo y fragmentos forestales vecinos a las glebas discontinuas de Monte Atlántico de la Estación Ecológica Mico Leão Preto, creado por el Gobierno Federal en el 2002, con apoyo del Instituto de Pesquisas Ecológicas (IPÊ).
En 10 años, los tres corredores reforestados con espécies nativas estarán nuevamente cubiertos de montes, facilitando el tránsito de animales. “Vamos a restablecer el flujo genético de especies entre fragmentos forestales, protegiendo a los animales de las travesías en campo abierto, expuestos a los predadores”, explica Paulo Sérgio de Carvalho, Coordinador de Acciones Socioambientales de ETH.
Además de esos proyectos, la ETH impulsa la recomposición forestal en las áreas de preservación permanente, como montes ciliares, y en las áreas de reserva legal de las propiedades. En el asentamiento Laudenor de Souza, uma asociación entre Alcídia y el Instituto de Tierras del Estado de São Paulo (ITESP) y la Alcaldía de Teodoro desarrolla el Proyecto Ver-De Un Pontal Legal, que está permitiendo la recomposición forestal en 111 hectáreas de área degradada. La Alcídia ejecuta la preparación de suelo, la alcaldía provee los defensivos agrícolas y el Itesp aporta las semillas de especies nativas, plantadas por los agricultores de la Asociación Beira Rio, conformada por los asentados. Benedito Bezerra Pereira, 50 años, coordinador del proyecto, vivió seis meses en un campamento del Movimento Sem Terra (MST) en Teodoro después que cambió, en 1997, Santa Isabel, en el norte de Paraná, donde nació, por un lote de tierra en el Pontal. “Actualmente, estamos plantando, por el sistema agroforestal, especie nativas como el ingá, ipé, aroeira, amendoim, jequitibá, peroba e pau d’alho, con árbol del caucho, urucum y mamona, para producir biocombustible”, afirma. En el lote de 21 hectáreas donde vive con la esposa y dos hijas, además de mandioca y “leche de algunas vaquitas”, el agricultor también planta eucalipto. Siente orgullo porque la hija estudia biología en la universidad. “Las cosas están cambiando en el Pontal”.
Prioridad es viabilizar asentamientos
Cubierto por bosques hasta 1950, el Pontal sufrió, en 1946 y en 1966, el impacto de dos reducciones de los limites de la antigua Reserva Forestal del Pontal del Paranapanema, decretadas por el Gobernador, en aquel momento, Adhemar de Barros, durante sus mandatos al frente del Ejecutivo paulista. Las dos medidas crearon un gran stok de tierras devolutas en la región, deflagrando un proceso de ocupación y de privatización que provocó medio siglo de conflictos. Pero la preservación de las florestas también tuvo aliados, como el ex Gobernador Jânio Cuadros, adversario de Adhemar, y los periódicos Folha da Manhã y O Estado de S.Paulo, que movilizaron la opinión pública de la capital convirtiendo el Morro del Diablo en uno de los primeros símbolos ecológicos del Estado.
En los últimos 20 años, los proyectos de reforma agraria del Itesp distribuyeron miles de hectáreas a agricultores sin tierra, sobre todo en el norte de Paraná. La mayoría recibió lotes de 20 hectáreas se introdujo la producción lechera y la plantación de mandioca, maíz y frijoles para subsistencia. Dinamizar las cadenas productivas de los asentamientos es el mayor desafío.
“La prioridad, ahora, es viabilizar los asentamientos, insertándolos en cadenas productivas fortalecidas”, afirma el Coordinador Paulo Sérgio Carvalho. “Se trata de llevar asistencia técnica y extensión rural al productor, capacitar la población, diversificar la estructura productiva y difundir la reforestación, la recuperación de suelos y la idea de sostenibilidad”, concluye.
Recomposición de ecosistemas en Mato Grosso del Sur
El programa de reforestación se fortaleció en las áreas de preservación permanente, después que la ETH compró la Usina Eldorado, en Río Brilhante, en Mato Grosso del Sur. Asociada a la ONG SOS Mata Atlántica, la acción se destina a la plantación de 420 mil mudas en 257 hectáreas (100 mil mudas por año), en un radio de 30 Km. alrededor de la usina. El objetivo es reforestar los montes ciliares y contener la erosión del suelo y el azoramiento, reconstituyendo ecosistemas, manteniendo la biodiversidad genética y preservando ríos, lagunas, nacientes, la fauna y la flora.
“Ya plantamos 120 mil especies en los últimos dos años”, comenta el Gerente Agrícola de la Usina Eldorado, Alécio Cantalogo. “Los montes ciliares son tan importantes para la protección de las nacientes, ríos y lagunas como las pestañas para nuestros ojos”, explica.
La Usina Eldorado está ubicada en áreas de pastos degradados. “En el pasado deforestaron hasta las barrancas de los ríos, sin dejar ni un solo árbol”, afirma Cantalogo. Con el impacto adicional de la pata del buey se intensificó. el proceso de erosión
La ETH lleva mudas de plantas nativas del vivero Floresce Brasil, en Araçatuba (SP) – como el lentisco, jequitibá, ipê, el araçá, el faveiro y la sangra-d’àgua- para Rio Brillante. En septiembre, se inauguró el vivero de estacas de Eldorado, con capacidad inicial de 15 mil mudas.
Para adensar los montes ciliares, las técnicas de preservación ambiental recomiendan mantener de 30 a 200 metros de vegetación en las márgenes de los ríos, y 50 metros en las nacientes de agua, para, de ese modo, impedir la erosión de arrastrar tierra hacia los lechos de los ríos y nacientes, causando azoramiento. La Usina Eldorado está ubicada entre los dos ríos importantes, el Río Brilhante y el Vacaria.
La ETH promueve asimismo la educación ambiental de los niños en las escuelas de la región. “Estamos en plena transición de la pecuaria extensiva para el agronegocio sostenible”, afirma Cantalogo. La Usina Eldorado posee caña de azúcar en 19 haciendas arrendadas y en 23 de proveedores. Por primera vez están siendo introducidas en la región técnicas de conservación de suelos, reforestación y control de erosión. “Vamos a generar oportunidades de trabajo y renta con la recuperación ambiental”, asegura el Gerente agrícola.
