Una carretera que conecta vidas
Inversión social transforma la construcción de la Ruta Interoceánica Sur en um vector de desarrollo
para las comunidades que viven en sus márgenes
Texto: Márcio Polidoro
Fotos: Guilherme Afonso
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Damián Machaca: “Aquí somos pocos, pero este es un gran día para todos”
Kausachun, kausachun, kausachun. El saludo colectivo, en quechua, sorprende a los visitantes recibidos con una lluvia de papelitos y serpentinas lanzados por hombres, mujeres y niños vestidos con sus mejores trajes. Aplauden, viva Perú, viva Brasil, vivan los que llegan.
Estamos en la comunidad rural de Accocunca, en la Cordillera de los Andes, Municipio de Ocongate, a cerca de 150 Km. al norte de Cuzco, en el centro sur de Perú.
Es un 14 de de agosto, un jueves en pleno invierno, una tarde de sol brillante y cielo azul y el viento helado que no cesa, golpeando el rostro de los niños. Pero todos parecen felices.
El salón comunitario, especie de patio rodeado por algunas construcciones de adobe está decorado con balcones coloridos y habrá música y baile para conmemorar un día que, para los habitantes locales y para los visitantes, ES muy importante.
Viven en la comunidad 200 familias, diseminadas por la montaña, que se dedican a la cría de ganado, ovejas, llamas y alpacas en pequeñas propiedades ubicadas entre 4.200 m y 4.800 m de altitud.
Los visitantes son integrantes de la iSur, o Iniciativa Interoceánica Sur y los reporteros de Odebrecht Informa.
La iSur es un programa de inversión social, producto de una alianza estratégica liderada por Odebrecht, cuyo principal objetivo es asegurar que la ruta Interoceánica Sur –que cuando quede terminada conectará Iñapari, en la frontera de Perú con Brasil (Estado de Acre) a los puertos de Ilo, Matarani y San Juan de Marcona, en el litoral de dicho país-, se transforme en un eje de integración, conservación y desarrollo para las poblaciones que viven en sus márgenes, fomentando actividades que generen trabajo y renta.
Las actividades propuestas por la iSur se llevarán a cabo a lo largo de los 710 Km., que conectan Iñapari a Urcos (tramos 2 y 3 de la carretera) y que están siendo construidos, en la modalidad de sociedad público-privada, por El consorcio Conirsa, conformado por Odebrecht (70%), Graña Montero (19%), JJC Contratistas Generales (7%) e Ingenieros Civiles y Contratistas Generales ICCGSA (4%).
El consorcio, que después de construidas las obras, será responsable de La operación y mantenimiento de ese tramo de la ruta durante 25 años, de acuerdo con El contrato de concesión, también integra la Iniciativa Sur, con dos organizaciones no gubernamentales: Conservación Internacional-Perú y Pro-Naturaleza; y con dos socios financiadores: Corporación Andina de Fomento (CAF) y Fondo de las Américas.
La ejecución del proyecto, que también cuenta com recursos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), está a cargo de la Asociación Odebrecht Perú, equivalente en Brasil a las fundaciones empresariales, creada para implementar la iSur y para representar a la Organización en proyectos de carácter social en el país.
Pago a la Tierra
El motivo de la fiesta que se realizó aquel jueves fue la entrega a la comunidad de 20 alpacas macho, reproductores seleccionados para dar inicio al trabajo de mejoramiento genético de los planteles de criadores locales.
La alpaca, un camélido doméstico adaptado a la altura, es la base de la pequeña economía local y suministra carne y la lana que las mujeres transforman en hilos, con los cuales fabrican los trajes de colores que todos visten y la artesanía de la región.
Damián Machaca Yucra, Presidente de la comunidad de Accocunca, resume la idiosincrasia de quienes viven allí: “Somos pocos, pero este es un gran dia para todos. El mejoramiento de nuestros animales resultará en mejor carne y mejor artesanía. La forma como los estamos recibiendo es una pequeña demostración de cuán agradecidos estamos con quienes decidieron ayudarnos”. Él sabe que los técnicos del Desco (Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo), organización no gubernamental especializada en el fomento a la cría de camélidos, contratada por la iSur, ya están trabajando para mejorar el nivel de los pastos y el manejo de las aguas.
El trabajo con los criadores de alpacas es parte del Programa de Eco-Negocios de la Iniciativa, cuyo objetivo es incentivar actividades tradicionales productivas, con potencial de mercado. Hay dos Programas más en etapa de implantación: Turismo y Artesanía, con miras a atraer grupos regulares de visitantes, lo que se verá facilitado por la conclusión de las obras de la ruta (prevista para el 2010); y por La conservación de áreas naturales de riesgo, mediante el desarrollo de actividades compatibles con el médio ambiente y la biodiversidad.
Graciano Mandura, Alcalde de Ocongate, también fue invitado y participa -a pedidos de cuatro sacerdotes-, del Pago a la Tierra, ceremonia de agradecimiento a La vida que la madre tierra (La Pachamama) ofrece a todos, y en que se solicitan a la vez lluvias abundantes y mejores cosechas en los meses venideros.
Un rito ancestral, que se remonta a la religiosidad precolombina, el Pago a La Tierra simboliza el vínculo del hombre con la naturaleza y, en la cumbre de La montaña, con el testimonio de las personas que forman um círculo, con los animales en el medio, también es uma ofrenda al Ausagante, pico nevado a 6.800 metros de altitud, que domina el paisaje y es considerado por los pueblos de los Andes un apu, montaña sagrada que protege a las personas.
Hablando en quechua, la lengua del imperio inca-segunda lengua de todos de todos los que allí viven y la primera y única de la mayoría de los ancianos y las mujeres que no hablan español-, el alcalde observó: “Nuestras costumbres tradicionales no pueden perderse y nuestras tradiciones deben ser preservadas. Pero debemos organizarnos para transformar lo que estamos recibiendo en desarrollo de nuestra comunidad”.
De mañana, en el campamento de Ocongate, mil metros más abajo, en el Km. 70 de la ruta, Sérgio Panicali, Director de Contrato, responsable de las obras del Tramo 2 (300 Km., desde Urcos a Puente Iñambarí), resumia el espíritu que mueve el programa. “No estamos aquí para construir 710 Km. de capa de asfalto”. Sérgio, que trabaja en Odebrecht desde 1993, observa: “Esta ruta puede implementar cadenas productivas que la convertirán en un eje de desarrollo de Perú. Y la consigna es sostenibilidad, que solo ocurre cuando la transferencia de capacitación es bien sucedida”.
Movilización y Articulación
En ese sentido, el nivel de compromiso de las comunidades con lãs inversiones, que empiezan a realizarse para valorizar los activos locales y transformar lo que era medio de subsistencia en fuentes de generación de riqueza, pasa a ser uno de los fundamentos del éxito de la iniciativa y de sus perspectivas en el futuro.
Delcy Machado, que trabaja en Odebrecht desde 1995, es el Director Ejecutivo de iSur e integra el Consejo Directivo, conformado por representantes de los seis socios de la alianza: Pro-Naturaleza, Conservación Internacional-Perú, CAF, Fondo de las Américas, CONIRSA y Odebrecht, y preside la Asociación Odebrecht Perú, que ejecuta el programa. Una de sus prioridades es La movilización y la articulación de dos diferentes agentes locales, a través Del fortalecimiento de capacitaciones para una participación colectiva y organizada. Ello permitirá lograr un desarrollo sostenible cuya población es protagonista, capacitada a aprovechar las oportunidades que les puede aportar la Interoceánica Sur.
Él es optimista: “Hay una energía positiva suelta. Necesitamos canalizarla para que no se pierda”. Una de las expectativas de Delcy es que el trabajo que empieza a realizarse pueda inf luir también en el desarrollo de líderes locales capaces de participar más activamente de la gobernanza pública de lãs provincias donde viven.
La ejecución de los diversos proyectos tendrá lugar a partir de Núcleos de Desarrollo, que abarcan espacios territoriales definidos, donde ya ocurren intervenciones y ocurrirán otras, de acuerdo con lo planeado para los próximos años, a lo largo de los 710 Km. de carretera.
La comunidad de Accocunca se encuentra en El área de actuación del Núcleo de Desarrollo de los Altos Andes, que abarca los distritos de Marcapata, Ocongate y Ccatcca, lo que representa cerca de 150 Km, en el eje de la ruta. En Ccatcca, la actuación está focalizada en la cría de cuyes.
El cuy es un mamífero herbívoro, originario de La región andina, cuya cría para el consumo de la carne ES un hábito ancestral en Perú. Especie precoz, prolífica, de ciclos reproductivos cortos y de fácil manejo, el cuy ES criado en casi todas las casas de la región, pues representa un factor de seguridad en La alimentación. Los cuyes son el plato obligatorio en los días de fiesta y em almuerzos más sofisticados.
Josefina Barriga Gamarra, ingeniera zootécnica, trabaja en el Instituto de Promoción y Desarrollo Agrario, una organización no gubernamental contratada por iSur para desarrollar el programa de la cría de cuyes. Ella explica: “Queremos transformar lo que hoy es um factor de seguridad alimentar en um factor, también, de seguridad económica”. Hay que seguir varios pasos: El primero, promover la mejora genética de los planteles, a fin de obtener animales que resistan mejor a los rigores del invierno y a las características de las elevadas alturas en que se encuentra el distrito y diseminar nuevas técnicas de manejo. A seguir, implantar un centro de reproductores de calidad; después, organizar a los criadores en cooperativas y, finalmente, construir un frigorífico que pueda funcionar para ofrecer constantemente animales para el mercado, a niveles adecuados de comercialización, capaz de atender a la demanda interna y externa.
Julio Cruz Spaza, Presidente de la comunidad de Cachira, es uno de los criadores que se benefician Del apoyo que les ofrecen los técnicos de iSur, que actúan em cooperación con equipos de la alcaldía de Ccatcca. También quiso exhibir sus animales e invitó al alcalde Pedro Illanes, a los vecinos y a las artesanas –que fabrican en La comunidad tejidos, objetos de uso utilitario y decorativo, a partir de lana de alpaca y de oveja–, para un encuentro con los equipos de la Iniciativa. Se saludan con alegría, en quechua, y la expectativa es grande: “Quiero decirles que esperamos salir de la pobreza con la ayuda que nos están dando. Y les afirmo que estamos dispuestos a recibir, pero estamos dispuestos a trabajar”.
El alcalde Pedro Illanes incluye el incremento de La cría de cuyes en el proyecto destinado a incentivar actividades alternativas a la agricultura tradicional que había en la región y que fue abandonada debido al deterioro de la calidad de la tierra, principalmente por la deforestación. Vamos a reforestar las pendientes, observa. “Vamos a incrementar la plantación de árboles y a invertir en lo que no exige grandes áreas, como en cuyes y artesanía. Necesitamos romper este ciclo que nos empobrece a cada generación”.
Pedro Illanes recuerda que la cría de cuyes fue prohibida por los colonizadores porque, según la leyenda, ellos identificaban en la carne del pequeño animal La fuente de la extraordinaria energía que los guerreros incas demostraban en lãs batallas. Pero la raza fue criada clandestinamente y sobrevivió. “Curiosamente hoy una empresa extranjera nos ayuda a servirlo en nuestras mesas como un manjar y una fuente de vida para todos”.
Forma parte del proyecto de la Iniciativa Interoceánica Sur la organización de las artesanas, que se dedican a comercializar los productos en mejores condiciones com la implantación de infraestructura para atender al crecimiento natural del movimiento de turistas; al desarrollo de proyectos de turismo de interés específico; a la producción y comercialización de plantas ornamentales, frutas, pescados y la instalación de un centro etnobotánico.
Otros proyetos en la iirsa sur
Martín Alcalde, representante de Pro-Naturaleza, uma activa e importante organización no gubernamental peruana fundada en los años ’80, se considera satisfecho con lo que está sucediendo. Opina que la estructura de gobernanza está definida en un modelo que se puede reproducir em otras situaciones semejantes, porque ofrece una perspectiva de buenos resultados en la promoción del desarrollo a partir de la construcción de la ruta y en el objetivo de todos de atenuar los impactos indirectos que provocan los proyectos de esa magnitud. “El modelo de gobernanza”, afirma, “deja muy claro cuáles son las fuerzas de los integrantes de la alianza y nos permite colocarlas a servicio de una causa que es de todos”. Y concluye: “Es muy importante que las organizaciones como la Pro Naturaleza y la Conservación Internacional Perú estén próximas de las empresas que nos permiten dialogar a respecto de nuestros propósitos. Con Odebrecht eso funciona bien, porque es una empresa que va más allá de la obra –es una empresa que no trata solo del asfalto y de las pistas. Es una empresa que se ocupa de las personas”.
Gabriela Rocha: fascinación por el trabajo de desarrollo socialGabriela, una minera en los Andes
El Núcleo de Desarrollo Altos Andes está coordinado por una Joven Socia. Gabriela Rocha, 23 años, trabaja en la Iniciativa Interoceánica Sur hace siete meses y vive en el campamento de la obra en Ocongate.
Nacida en Belo Horizonte, llegó a Perú por primera vez cuando tenía dos meses. A los dos años, estaba de regreso a Brasil, pero a los 5 años se fue del todo a Ecuador. A los 11 años, se mudó a Estados Unidos, donde se graduo en Psicología y Sociologia.
Durante el periodo de facultad se vinculó a proyectos sociales y trabajó em programas de apoyo a refugiados africanos, principalmente provenientes de Somalia, y a adolescentes inmigrantes. Su sueño era irse a Nepal, a trabajar con niñas víctimas de acoso sexual.
Cuando conoció el iSur, le encantó “Tengo mucho orgullo de la visión de Odebrecht sobre la inversión social”, dice. Considera que las personas están convencidas en todos los âmbitos
Gabriela pretende cursar un MBA en Desarrollo Social para prepararse mejor, porque se inspira en Jorge Barata, Director Superintendente de Odebrecht en Perú. Gabriela lo cita: “Odebrecht puede y debe ser una prestadora de servicios sociales, encarando la infraestructura como un medio”.
Sérgio Panicali, cuando observa las relaciones de la empresa con comunidades tan tradicionales y con una altura tan arraigada y distinta que viven en la Cordillera de los Andes, considera que “la construcción de la confianza” es un gran desafío.
Gabriela parece haber superado esa etapa. Recientemente, nació un bebé em una de las comunidades atendidas por la Iniciativa. Ella fue invitada para ser la madrina.

