Creando hoy las buenas prácticas
ambientales del mañana
Texto: Fabiana Cabral
Fotos: Roberto Rosa
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Niños en la escuela de la comunidad Cruze de Blanco, en la región del Proyecto Hidroeléctrico Pinalito: diseminación de conocimiento de fiscalización del medio ambiente
En agosto del 2000, el Gobierno Dominicano creó la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y promulgó la ley nº 6.400, del mismo nombre. Los artículos 56, 57 y 58 del capítulo VII enfatizan la necesidad de asociarse a la Secretaría de Estado de Educación para promover programas de Educación Ambiental que concentren acciones conjuntas con otras instituciones y organizaciones del país.
En una región denominada Madre de Las Aguas, a135 Km. al sur de la capital federal, Santo Domingo, y donde nacen 52 ríos que atraviesan la República Dominicana, se desarrolla el Proyecto Hidroeléctrico Pinalito, en la Provincia de La Vega. Esta usina elevará en un 10 por ciento la capacidad instalada del país.
El equipo de Odebrecht en el proyecto firmó uma sociedad con la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y la Secretaría de Estado de Educación y, en abril del 2008, inició el Programa de Educación Ambiental para la Protección del Agua, la Salud y la Vida de las comunidades vecinas a la obra. Profesores participan de cursos impartidos por profesionales de Odebrecht y son capacitados para auxiliar a los alumnos en la formación del Club Ecológico de Defensores del Medio Ambiente.
“Identificamos problemas como contaminación del suelo y de los ríos, además de las quemadas”, relata el profesor Carlos Baptista Cuello, también líder de la comunidad Cruze de Blanco, donde la escuela ya incluyó en las disciplinas clases de Educación Ambiental. “El Club actuará como diseminador de conocimiento y fiscalizador del medio ambiente”, anticipa Cuello.
También en el sur de la República Dominicana, en la región de Bohechio, ubicada en la Provincia de San Juan, los trabajos de Educación Ambiental en las comunidades del entorno del Proyecto Hidroeléctrico Palomino se desarrollan a todo vapor. Las obras, iniciadas en diciembre del 2007 y que movilizan actualmente a más de 1.200 integrantes, serán ejecutadas en 39 meses.
Con el apoyo de la Fundación Sur Futuro, se creó um curso de especialización en Educación Ambiental destinado a profesores, que, posteriormente, multiplicarán el conocimiento. El programa, de 160 horas/aula distribuídas entre teoría y práctica tendrá certificación nacional. El primer grupo, de 45 alumnos, se reunía todos los sábados em el auditorio del sitio de obras de Odebrecht, y concluyó la capacitación a principios de noviembre.
Félix Manuel Abreu Kelly, profesor hace 27 años en la comunidad de Arroyo Cano, explica que todo el contenido del programa será transmitido a los alumnos y a sus padres. “El cuidado con el medio ambiente necesita ser uma prioridad en esta región de suelos y recursos naturales ricos. Todos deben saber cuál es la mejor forma de aprovechar lo que la naturaleza ofrece, sin perjudicarla”, afirma.
Ana Rita Luciano Recio, profesora de la ciudad de Bohecio, cree que los problemas más frecuentes en la región son las quemadas provocadas por la población local, em consecuencia de la mala utilización del suelo en la agricultura. “Nuestro papel será crear conciencia ante la colectividad para el uso correcto de la tierra y promover la reforestación de las áreas perjudicadas”, enfatiza.
Reforestar 220 hectáreas de área hasta el término de las obras, en el 2011, es uno de los programas del Gerente de Seguridad, Salud y Medio Ambiente en Palomino, Vicente Ferreira. Según él, se plantaron 50 hectáreas con semillas de pino y caoba (árboles típicos del país) provenientes de los viveros de la Fundación Sur Futuro, en la ciudad de Padre de Las Casas. “Necesitamos garantías de que estas acciones se conviertan en un hábito de la población local. Para eso, además del curso de especialización destinado a profesores, organizamos entrenamientos con integrantes y vecinos de la comunidad. La propuesta es que seamos socios en la conservación del medio ambiente”, explica.
De las 50 hectáreas reforestadas, 11 están en la comunidad de Guayuyal, la más pobre y distante de Bohechio. Fueron plantadas 16 mil mudas de árboles y cada família es responsable de un área. La comunidad, de 128 personas, formada hace 70 años, es precursora del programa de Agropecuaria Familiar que Odebrecht y la Fundación Sur Futuro empezaron a promover, y que se extenderá por seis comunidades de la región: Guayuyal, La Guama, Palmar, Buena Vista, Arroyo Cano, Bohechio y Los Severinos. “El objetivo es común: contribuir para la transformación de la vida de las personas que integran las comunidades. Gestionamos el proyecto y la Sur Futuro colabora con la experiencia local”, revela Pedro Schettino, Director de Contrato de la Hidroeléctrica Palomino.
“De las 50 hectáreas reforestadas, 11 están en la comunidad carente de Guayuyal.
Se plantaron 16 mil mudas de árboles y cada familia es responsable de un área”
Promover el desarrollo sostenido de la agricultura familiar y mejorar la calidad de vida de las familias. Ejecutado con esas finalidades, el programa se apoya en cuatro dimensiones: productiva, que engloba la agricultura y la creación de pequeños animales (caprinos y ovinos); social, que estimula la movilización de la comunidad y el trabajo en conjunto (se prevé la organización de una cooperativa); humana, que incluye alfabetización y formación complementar de jóvenes y adultos en informática y cuidados con la salud; y ambiental, que busca la reducción de los impactos negativos causados por el hombre. Esas cuatro dimensiones determinan la actuación de Odebrecht en el Bajo Sur de Bahía.
En Guayuyal se realizan trabajos de alfabetización y producción agrícola. Además de las nociones básicas de gramática y matemática, jóvenes y adultos reciben clases de Educación Ambiental. “Toda la información que los alumnos reciben es puesta en práctica en el Programa de Agropecuaria Familiar, lo que repercute favorablemente en la producción”, afirma la profesora Altagracia Ramírez de la Rosa, que participó del curso de especialización en Palomino, y que hace tres años da clases en Guayuyal durante la semana.
A principios de octubre, el Producto Agrícola empezó a tomar forma. Con el apoyo de un agrónomo contratado por Odebrecht, los habitantes de Guayuyal prepararon 110 canteros, de los cuales 70 son utilizados en el cultivo de hortalizas como brócolis, rabanitos y lechuga. Los canteros reciben agua de un sistema de riego abastecido por dos reservorios construidos para la comunidad. “La primera cosecha tuvo lugar a principios de diciembre y fortaleció el proyecto”, informa Cláudio Castro.
Uniendo esfuerzos
“Cuando Odebrecht se instaló en el sur de la República Dominicana y, con las obras, inició el programa de responsabilidad socioambiental, decidimos unir fuerzas para ampliar esas acciones”, comenta Melba Grullón, Presidente de la Fundación Sur Futuro.
Creada hace siete años, la Sur Futuro concentra su actuación en la región Sur, que es la más pobre del país. De acuerdo con Melba, de las 10 provincias más carentes de la República Dominicana, ocho están ubicadas en el sur de la isla. “Nuestro foco es reducir el nivel de pobreza y marginación de los habitantes por medio de acciones de desarrollo en las áreas de educación, salud, gestión comunitária y medio ambiente”, resalta la presidenta.
“Sabemos que el Programa de Agropecuaria Familiar en Palomino tendrá continuidad inclusive después del término de las obras de la hidroeléctrica, en el 2011, con el apoyo de la Sur Futuro”, explica Claudio Castro. Para Melba Grullón, conservar el medio ambiente y contribuir con el desarrollo de la población es tan importante como la construcción de la hidroeléctrica. “La asociación con Odebrecht representa un gran intercambio de experiencias. Hay grandes expectativas, pues tenemos el mismo compromiso: mejorar la calidad de vida de las personas”.
