VENEZUELA II

El pollo de Caicara

Texto: Luciano Martins-Costa
Fotos: Alfredo Allaiz

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Alumnos de la escuela técnica con los pollos: producción a cargo de alumnos de la escuela técnica

Habitantes del barrio Chaguaramal, en la ciudad de Caicara del Orinoco, en el estado venezolano de Bolívar, las amas de casa Francisca Rojas, Guape Valentim, Luz María Brito y Nelis Rojo salieron bajo una fuerte lluvia tropical, una mañana de agosto, para comprar los pollos ofrecidos por los alumnos de la Escuela Técnica Agropecuaria Robinsoniana. “Algo está cambiando por aquí”, afirmó Nelis. “Ahora el pollo está más gordo y más barato y llega a nuestra puerta”.

Acostumbradas a tener que caminar hasta el mercado de la Plaza Bolívar o dirigirse al comercio callejero para disputar el pollo congelado que llegaba solamente una vez por semana, quedaron admiradas de poder elegir el ave por el peso, muerta y limpia, o viva. “Sale más barato que el peso tarifado”, observa Francisca.

Los pollos de la marca La Granja son producidos por los alumnos de la escuela técnica como resultado del proyecto de inversión social privado de Odebrecht en la región donde se está construyendo el tercer puente sobre el río Orinoco, que conecta las ciudades de Caicara del Orinoco, en el estado de Bolívar, y Cabruta, estado Guárico. Las obras están avanzando sobre el caudaloso río amazônico que divide por la mitad el territorio venezolano. La línea de estacas y pilotes se extiende por más de 11 Km. cruzando el lecho y la extensa zona de pantanales invadida por las aguas en el periodo de inundaciones. De ambos lados del torrente se extienden vastas áreas de tierras para agricultura, incompatible con la pobreza reinante.

Ese escenario, descubierto por el ingeniero José Carlos Prober, Director de Contrato de Odebrecht en la construcción del Sistema Vial Tercer Puente sobre el Río Orinoco, provocó el surgimiento de un local de intervención social que está produciendo efectos en Caicara y adyacencias. “Desde que llegamos, empezamos a buscar un local donde pudiésemos hacer una inversión de interés social, basada em el principio de la Tecnología Empresarial Odebrecht (TEO) según el cual todo negocio debe provocar beneficios económicos, sociales y ambientales”.

Con el apoyo de Felipe Cruz, responsable de la implantación de programas de responsabilidad social corporativa, se identificó la oportunidad en la Escuela Técnica Agropecuaria Robinsoniana que funciona a poco más de un kilómetro de la entrada principal del sitio de obras, en Caicara del Orinoco.

“Elaboramos un estudio sobre los hábitos alimentares de la población y de las condiciones de la escuela y comprobamos que valía la pena no solo hacer un aporte financiero inicial, sino también ofrecer conocimiento y tecnología para que el proyecto avanzase y se tornase sostenible”, afirma Prober.

Con un capital inicial de US$ 13 mil dólares, se pudo reformar las instalaciones de una pequeña granja que existe en la escuela e iniciar una sociedad con la empresa venezolana Agrobueyca, que ofrece raciones especiales y matrices de aves para corte genéticamente seleccionadas. La primera generación de matrices generó un capital de giro para dar continuidad al proyecto, con un lucro de más del 200%, sin necesidad de nuevos aportes financieros. Aparte, la oferta de pollos directamente a los vecinos y restaurantes locales provocó la caída de precios –antes del proyecto la región de Caicara del Orinoco era abastecida por proveedores de otras partes del país, a cerca de 11 bolívares fuertes el kilo. Los “pollos de granja” como se les llama a los productos de la escuela técnica, son vendidos por 8 bolívares fuertes el kilo, precio inferior al de la tarifa oficial del gobierno, practicado en los mercados estatales.

“Caicara y Cabruta son dos poblaciones distantes de los grandes centros y que el nuevo puente va a integrar a la nueva infraestructura vial del país”, observa José Carlos Prober. “Las obras de infraestructura deberán ofrecer grandes oportunidades de desarrollo, pero por ahora la realidad todavía es muy precaria. Ambas comunidades dependen de la importación de géneros, y creemos que al estimular la producción local estaremos contribuyendo para romper esa dependencia”, observa.

Mercado regional
Prober destaca la ampliación del proyecto para cubrir todo el mercado regional, la mejora de las condiciones generales de la escuela y la aplicación del modelo a otros criaderos de animales como conejos y ganado porcino, tornando el programa autosostenido y estimulando la visión empresarial entre alumnos y profesores.

Gonzalo Santos, Responsable Administrativo y Financiero del proyecto del tercer puente, cuenta que ayudó a elaborar el programa: “Siempre me gustó el corazón de pollo asado, y me quejaba que no había como encontrar ese producto. Ahora lo compro directamente en la granja”, observa. Según Gonzalo, ya se nota el resultado financiero del proyecto. En un ciclo de 42 días, las matrices crecen y engordan al punto de corte; el manejo permitió poner en venta cerca de mil unidades cada 15 días, informa. “Con la venta directa a los consumidores, se forma una base sólida para el negocio y, a la vez, se desarrollan nuevas oportunidades económicas para la población, lo que llama la atención de las autoridades sobre el aspecto social del proyecto”, observa.

El Director de la Escuela Técnica Agropecuaria Robinsoniana, Eris Gómez, recuerda que antes de la iniciativa de Odebrecht no había recursos para mejorar la granja. “Ahora contamos con un punto de partida para el desarrollo endógeno de la escuela. Empezamos los estudios para aplicar la misma tecnología a la cría de porcinos y conejos y proyectamos un futuro más promisorio para nuestros alumnos”, comenta.

El profesor Ildemaro José Brito Cañas, responsable de las disciplinas Educación para el Trabajo y Administración Agropecuaria, está sorprendido con los resultados. “Antes, la granja no era rentable porque no teníamos acceso a proveedores de matrices y raciones de calidad a precios competitivos. De ahora en adelante, con la calificación en negocios que están recibiendo, los propios alumnos podrán sugerir mejoras, continuamente”.

“Nuestro principal objetivo es ayudar a transformar la escuela en una incubadora de cooperativas agroproductivas, a fin de contribuir a la educación para el trabajo y para la vida de sus alumnos”, dice Felipe Cruz. “Para ello, hay que trabajar progresivamente con las disciplinas curriculares y con los incentivos que el Gobierno venezolano ofrece para formar cooperativas de producción”.

Siempre en compañía de un representante del cuerpo docente, los alumnos salen regularmente a vender los pollos en los barrios de Caicara. “Siempre hay muy buena receptividad, porque la gente ve que el pollo es gordo y bien criado, y a un precio más barato que el del mercado”, dice la profesora Carmen Julia Tova, coordinadora del proceso productivo de la granja. “Además de proporcionar la calificación que dará a los alumnos un punto de partida em sus vidas adultas, estamos colaborando con la seguridad alimentar de la población”, observa.

Obras para desarrollar el interior del país

El conjunto de puentes sobre el río Orinoco es la espina dorsal del conjunto de obras de ingeniería que integran el proyecto de desarrollo de Venezuela. El tercer puente, de 11,125 Km., conectando Caicara del Orinoco, en el Estado Bolívar, a Cabruta, en el Estado de Guárico, es la mayor obra de infraestructura que se está ejecutando en el país. Cerca de 2.100 trabajadores, de los cuales lo más calificados son egresados de la construcción del segundo puente (Puente Orinoquia), en Ciudad Guayana, se dedican a instalar las dos líneas de pilares que avanzan en los dos márgenes sobre el terreno pantanoso de la región y empiezan a brotar en el lecho del río.

La obra presenta actualmente un avance del 30%, deberá utilizar 500 mil m3 de hormigón, 130 mil toneladas de acero de construcción y 46 mil toneladas de estructura metálica. Para ejecutar los servicios, hubo que vencer grandes desafíos de logística. La región, aislada del resto del país, no cuenta con vuelos comerciales, la navegación por el Orinoco solo es posible durante cinco meses al año y las carreteras de ambos lados del río están en mal estado de conservación.


Hubo que crear una infraestructura compleja, mediante la explotación de una cantera y extracción de arena para la producción propia de hormigón, además de la preparación y el beneficiamiento de acero para el tendido de estacas.

Se llevó a cabo asimismo una inversión intensiva en la capacitación de trabajadores locales, que tradicionalmente se dedican a la agricultura y a la pesca de subsistencia. “Con el apoyo del Instituto de Formación de Mano de Obra ofrecimos cursos de mecánica, carpintería, armador y otras especialidades. Nos sorprendió la capacidad de adaptación y aprendizaje que pudimos constatar”, dice el Director de Contrato José Carlos Prober.

La expectativa del cliente, el Gobierno de Venezuela, es proporcional al tamaño de la obra: entre los objetivos de la construcción del tercer puente sobre el Orinoco está la creación de un nuevo polo industrial, para explotar las grandes reservas de bauxita presentes en la región y la implantación de uma nueva refinería para beneficiar el petróleo extraído de la franja del Orinoco. La estrategia de desarrollo revelada por el Gobierno incluye la creación de infraestructura para estimular inversiones industriales en el interior de Venezuela, a fin de reducir las presiones demográficas y ambientales sobre las ciudades del litoral.