CULTURA IV

El poder de la casualidad. Y de las buenas ideas.

La visita de una brasileña al aeropuerto JFK, en Nueva York, provoca el rescate y la restauración de dos paneles de Carybé, que serán instalados en el Aeropuerto Internacional de Miami
Texto: Cláudio Lovato Filho
Fotos

Carybé en acción en el Aeropuerto JFK, en 1960: cariño especial por los paneles.

Hay quienes dudan del poder de la casualidad y hay quienes, sencillamente, lo reconocen. Un proyecto en ejecución en la Organización Odebrecht, referente a dos paneles del artista plástico Carybé, se llevó a cabo a partir de un descubrimiento accidental que permitió rescatar dos obras del maestro Héctor Julio Paride Bernabó instaladas en una terminal del Aeropuerto John Fitzgerald Kennedy (JFK), en Nueva York, en vísperas de ser derribada.

Gilberto Sá, miembro del Consejo de Administración de Odebrecht S.A., fue la primera persona de la Organización a enterarse del hecho. A principios del 2007, una vieja amiga, Beatrice Esteve, nacida en Bahía y que vive actualmente em São Paulo, estaba en Nueva York, a paseo, con su esposo y aguardaba el vuelo para Brasil. Con algunos bolsos en la mano, y acompañada por un maletero llamado Darren Hoggard, decidió esperar el vuelo paseando por el aeropuerto. Estaban em la terminal de la American Airlines cuando vio los paneles de Carybé, que desde 1960 estaban en ese local. Ella se puso a hablar con Darren sobre el artista nacido en Argentina, en 1911, que vivió en Bahía desde 1950 y que falleció en 1997. Después de la sorpresa le vino la preocupación.

Darren le informó que la terminal sería derribada y que se construiría una nueva. Beatrice, aprehensiva con respecto al destino de las obras, se dirigió al mostrador de la American Airlines, pero no obtuvo informaciones precisas sobre la situación, presente y futura, de los paneles.

De regreso a Brasil, llamó a su amigo Gilberto Sá y le comentó lo que había descubierto en Nueva York. “Nosotros no nos veíamos hacía más de 20 años”, comenta Gilberto Sá. El resolvió hablar con Gilberto Neves, Director Superintendente de Odebrecht en los Estados Unidos, responsable desde el comienzo de los años ´90 de la realización de las obras de expansión del Aeropuerto Internacional de Miami

Gilberto Neves le comunicó el hecho a Peter Dolara, Vicepresidente de la American Airlines para América Latina y el Caribe. Y en esa conversación, la Idea de trasladar los paneles para Miami se convirtió más que en un objetivo en una obsesión para las dos empresas. “A partir de aquel momento, teníamos un proyecto empresarial en la mano”, afirma Gilberto Neves, “un proyecto que permitiría una importante contribución para la intendencia de Miami por medio del rescate de dos obras fundamentales en la trayectoria de Carybé”.

En los contactos que se sucedieron entre Odebrecht y la American Airlines, se reunieron informaciones detalladas sobre la situación de los paneles y se empezó a planear el transporte de Nueva York a Miami. Ilu Rivera, asistente ejecutiva del equipo directo de Gilberto Neves, viajó a Nueva York a ver las obras en octubre del 2007. Enseguida, se reunió con integrantes de la American Airlines, arquitectos, consultores de arte y restauradores. “Recibimos propuestas de varios especialistas em arte para la etapa del traslado”, relata.

En noviembre, fueron contratados los restauradores Timothy Burica y Steve Tatti, de Nueva York. En esa etapa coordinada por ellos, los paneles empezaron a ser retirados el día 10 de diciembre, operación que terminó el 24 de enero de este año. El trabajo de restauración se inició en abril, en Nueva York. Su instalación en la Terminal Sur del Aeropuerto Internacional de Miami será un regalo de Odebrecht y de American Airlines al Condado de Miami Dade.

En Nueva York desde 1960
Los paneles, con 15, 5 m por 5,5 m, son el “Alegría y Fiestas de las Américas” y “El descubrimiento del Oeste” y decoraban la terminal de la American Airlines em el Aeropuerto JFK desde 1960. Carybé había conquistado el primero y el segundo lugares en un concurso promovido por la compañía aérea y patrocinado por la empresa de arquitectura Kahn and Jacobs para la ejecución de dos paneles, que adornarían la terminal. El artista pasó nueve meses trabajando en las obras, en el local de la instalación, sin auxilio de colaboradores. Su esposa, con los hijos Ramiro y Solange aun muy pequeños, permaneció en Salvador. Ella viajó a Nueva York dos veces durante el período de ejecución de los paneles.

“El les tenía un cariño muy especial, afirma Nancy Bernabó, viuda de Carybé. “La última vez que vimos los paneles fue en 1996, un año antes de que él falleciese”, recuerda. “Pretendo ir a Miami para ver cómo quedarán”.

Para que los paneles fuesen trasnsferidos, la American Airlines los donó al Condado de Miami-Dade. Odebrecht es responsable de retirar, restaurar, transportar e instalar las piezas en el Aeropuerto Internacional de Miami. Ellas estarán en exposición permanente en la Terminal Sur, inaugurada en agosto del 2007, mientras Odebrecht ejecuta los servicios finales (en joint venture con Parsons). Esa terminal no es operada por la American Airlines. La compañía está ubicada en la Terminal Norte, en la cual Odebrecht y Parsons realizan actualmente obras de construcción y ampliación. Aunque los paneles no sean instalados en la terminal que utiliza la empresa, la American Airlines está muy satisfecha y entusiasmada con el proyecto, por distintas razones: es otra oportunidad de colaborar con la ciudad (la American Airlines es el mayor empleador privado del Condado de Miami-Dade); la instalación de los paneles aumentará los atractivos del Aeropuerto internacional de Miami, en que se basa la mayor división de la empresa; y, sobre todo, porque será una manera de valorizar el arte de Carybé, cuyo talento nunca dejó de conquistar admiradores alrededor del mundo. Admiradores como Peter Dolara.

“Carybé era un genio”, afirma. Amante del arte desde muy joven, Peter Dolara, a los 71 años, pasó a estudiar la trayectoria de Carybé y se dice apasionado por el trabajo del pintor. “Es un privilegio para el Aeropuerto Internacional de Miami poder exhibir el arte de Carybé, que podrá ser apreciada por millones de personas”, afirma. En la Terminal Sur operan la compañía brasileña TAM y la Delta Airlines, que también vuela a Brasil.

Contra el reloj
La retirada de los paneles del Aeropuerto JFK -en diciembre del 2007 y enero del 2008-, cada uno de 1 tonelada, fue una operación contra el reloj, pues la demolición de la terminal estaba en curso. Los paneles fueron divididos en seis pedazos cada uno para que la operación tuviese éxito. En ejecución en el Bronx, en Nueva York, a cargo de Steve Tatti y Timothy Burica, la restauración de los paneles de Carybé, debido al porte de las obras y al hecho de no ser frescos sino telas, es un trabajo único en el mundo.

“A Carybé le debe haber encantado crear esos paneles”, afirma Thimothy Burica. “Se utilizan tantas técnicas de pintura...Son trabajos impresionantes y es muy interesante percibir como revelan la técnica y la mano del artista”, agrega. Su primer contacto con los paneles fue en octubre del 2007. “Todavía permanecían en las paredes. Yo sabía que había una manera de salvarlos de la demolición de la terminal; que era uma cuestión de esfuerzo y tiempo. Cuando llegué al edificio, me di cuenta que estaban damnificados”. Algunos de los daños constatados por Burica fueron causados por infiltraciones, que mancharon la mayor parte del área superior de las obras, y por la iniciativa inadvertida de alguien que intentó arrancar las telas del cemento. Burica y Steve Tatti coordinan un equipo de siete restauradores principales. Ellos cuentan con el apoyo del personal del Dunrite Warehouse (depósito donde se realiza la restauración) para, entre otras actividades, mover los pesados paneles.

“Nueve de las 12 partes ya fueron restauradas”, informa Antonio Pinto, Director de Contrato de Odebrecht, responsable del proyecto. “En diciembre de este año todas las 12 partes estarán en Miami”, observa. La expectativa es que la inauguración de los murales restaurados se realice en mayo del 2009. Darren Hoggard, el maletero del Aeropuerto JFK, deberá estar presente. El proyecto incluye un espacio multimedios permanente con informaciones sobre el arte de Carybé.

El encargado general Robert Douglas Creel, natural de Alabama, y hace 11 años en Odebrecht, no se considera una persona con grandes intereses por el arte. O no se consideraba. “Cuanto más me comprometo con este proyecto, más me apasiona”, afirma él, que estuvo con Ilu Rivera en el Bronx, para ver el seguimiento de la restauración y recabar informaciones para el trabajo de instalación de los paneles en Miami. “La pasión de las personas que participan de ese proyecto es contagiosa”.

Douglas es responsable del sitio de obras instalado en la Terminal Sur para la colocación de los paneles y coordina asimismo el trabajo em el almacén donde ellos serán remontados. Salieron del aeropuerto JFK con 1 tonelada cada uno, pero entrarán en el aeropuerto Internacional de Miami pesando 2 toneladas, en consecuencia de una nueva estructura de acero utilizada para asegurar la eficacia de la fijación en las paredes de la terminal. Serán instalados uno frente al otro, separados por escaleras automáticas. El tiempo estimado para su instalación es de un mes. El estúdio arquitectos Rodriguez & Quiroga, responsable del proyecto de la Terminal Sur (y que cuenta con el apoyo del arquitecto James Palma), fue contratado por Odebrecht con la finalidad de encontrar y adaptar el mejor lugar para instalar los paneles.

Yolanda Sánchez, Directora Artística del Aeropuerto Internacional de Miami, resalta que todas las etapas del proyecto son desafiadoras, pero la instalación será, sin duda, una de las más delicadas. “No se podrá notar que los paneles fueron cortados”, afirma Yolanda, que hace 12 años trabaja en el aeropuerto. “Tendrán que quedar perfectos”. Ella está muy contenta con el proyecto y entusiasmada con el futuro: “Es muy importante tener un artista brasileño en el Aeropuerto de Miami”.

Carybé“Era una persona que sabía soñar
y sabía realizar”


Héctor Julio Paride Bernabó nació el 7 de febrero de 1911, en Lanús, en Argentina. Vivió en Italia desde los 6 meses hasta los 8 años. Después se radicó en Brasil. Cursó la Escuela Nacional de Bellas Artes en Río de Janeiro y em 1950 se estableció en Salvador. A los siete años adquirió la nacionalidad brasileña.

El apodo de Carybé, nombre de un pescado de agua dulce, le fue dado cuando era boy-scout, en Río de Janeiro. Pintor figurativo, produjo más de 5 mil piezas, entre pinturas, grabados, ilustraciones, esculturas, mosaicos y murales. Carybé falleció en 1997, en Salvador, ciudad por la cual era apasionado y que se reflejó en su trabajo.

“Fue una de las figuras humanas más notables que conocí”, afirma Renato Martins, Director Responsable de Representación y Desarrollo de Negocios en Odebrecht S.A., amigo de Carybé durante más de 30 años. “Era una persona que sabía soñar y sabía realizar; cerraba el ciclo de la concepción”.

Apoyados por Renato Martins, el fotógrafo Bruno Furrer (organizador) y el propio Carybé fueron responsables de la edición del libro Carybé, publicado en 1989 con el patrocinio de la Organización Odebrecht en el contexto de su programa de Ediciones Culturales. “Fueron tres años de trabajo para producir el libro”, recuerda Renato Martins. “Discutimos cada página”.

Los dos paneles que serán instalados en la Terminal Sur del Aeropuerto de Miami están reproducidos en páginas triples del libro. “Los paneles em destaque son la demostración de la cultura panamericana y evidencian todo su humanismo y su maestría”, destaca Renato Martins. “Toda la temática presente en esos paneles –desarrollo, lucha, realización– sigue presente y actual. No reflejan determinadas fechas. Permiten sucesivas interpretaciones, nuevas dinámicas, y ese era el espíritu de Carybé”.

En la página 225 del libro se transcribe un reportaje de Newton Freitas publicada en la revista Mundo Ilustrado en abril de 1960. ”Carybé, partiendo del extremo americano, desde Argentina a Brasil, y desde Brasil a los países del Pacífico que él ama con locura, desde el Plata hasta México, y desde San Francisco de California hasta Nueva York, pudo presentar la homogeneidad de las grandezas de todas las Américas en los dos temas de su predilección: Alegría y fiesta de las Américas y El Descubrimiento del Oeste”.