Etanol y Azúcar

Una cosecha emocionante

Estímulo y sintonía de los equipos de ETH marcan los trabajos en la zafra de caña de azúcar iniciada en marzo

texto: Guilherme Oliveira
fotos: Eduardo Barcellos

El pasado día 24 de marzo, la ETH Bioenergía inició su cosecha 2009/2010. Las áreas agrícola e industrial han vuelto, después de tres meses de entre zafra, a unir esfuerzos en la producción de etanol, energía eléctrica y azúcar. Para moler los siete millones de toneladas de caña de azúcar previstos para el período, el doble con relación a la cosecha anterior, se necesita un complejo planeamiento y un trabajo integrado entre las áreas específicas. Todo para producir 470 millones de litros de etanol y 170 mil toneladas de azúcar en un plazo de nueve meses.

Francisco Cruz, 51 años, Superintendente de la Unidad Eldorado, explica que el planeamiento para la nueva zafra empieza en el segundo semestre de la anterior. El primer paso es verificar cuáles son las piezas que habrá que sustituir o reformar durante la entre zafra. “Algunos equipamientos tienen vida útil previsible, otros no. De todos modos, en agosto empezamos a definir los procesos de manutención”.

Él resalta que hay que trasladar muchos componentes hacia otras ciudades para que se pueda realizar la manutención. Por eso, una programación preventiva es esencial. “Anticiparemos todo lo que sea posible: adquisición de nuevos equipamientos, pagos de servicios. La entre zafra parece larga, pero no es”, comenta.

El receso en la producción es la época en que, además de la manutención, se implantan mejorías. Francisco destaca que muchas de ellas no involucran necesariamente una gran inversión, pero todas se reflejan en diversos sectores de la línea de producción. “Aumentamos la turbina de la molienda y, con eso, nuestra capacidad de moler. Eso no resultaría un gran beneficio si no hubiésemos aumentado también nuestra mesa alimentadora de caña”, explica. La mesa anterior recibía camiones de 11 metros de largo por compartimento. Para la nueva zafra, se estandarizó la flota y actualmente solo se utilizan camiones de 12,5 metros por compartimento.

Las alteraciones ya dieron resultado: con solo 18 días de molienda, la Unidad Eldorado superó el récord anterior de 10.984 toneladas de caña procesada en un solo día y logró la marca de 11.694 toneladas. Como esa rentabilidad tiende a aumentar antes de agosto, es probable que se logre superar ese índice.

Perfeccionar habilidades
La Unidad Alcídia también aprovechó el período de entre zafra para concentrarse en la optimización de la producción. “Siempre hay muchas modificaciones por hacer”, relata Vitorio Bredariol, 55 años, Superintendente de la Unidad. “Conocimos algunas de esas alteraciones un año antes”, complementa, destacando las mejoras en el tratamiento del caldo, en la molienda, en la descarga de caña y en la producción de la destilación implantadas.

Además de perfeccionar los equipamientos, hay que perfeccionar las habilidades de quienes los operan, evalúa José Geraldo da Silva, 36 años, Coordinador de la Fabricación de Azúcar y Etanol de la Unidad Eldorado. “Surgen cada año novedades en las áreas, no existe una zafra igual a la otra. En la entre zafra revisamos los procesos y estudiamos las nuevas posibilidades. Es nuestra oportunidad de eliminar cuellos de botella de producción”, explica.

El objetivo principal de los entrenamientos en el período fue la seguridad. “Los accidentes se redujeron en un 60 por ciento, pero la meta es que no haya ninguno”, afirma Geraldo. “Estamos todos muy estimulados este año, con el aumento de producción y los récords conquistados, pero nunca dejamos de rever y entrenar los procedimientos de seguridad”.

Cerca de un mes antes de iniciar las actividades industriales se toma una decisión importante: el día exacto del comienzo de la cosecha de caña. Se realizan análisis en laboratorio, donde se verifica el grado de azúcar por tonelada de caña. Las condiciones del tiempo también se toman en cuenta. En ese período, la industria realiza testes en todas las etapas de producción. El objetivo es revisar cada equipamiento y proceso. “Un tornillo mal apretado puede poner en riesgo todo ese trabajo e inversión. Todo tiene que estar perfecto, porque cualquier alteración a lo largo del año puede resultar en una paralización en la Unidad”, resalta Francisco Cruz.

También en el período de la entre zafra el área agrícola realiza sus inversiones y traza sus estrategias. “Para este año, duplicamos la cifra de cosechadoras”, informa Fernando Pitta, 31 años, Coordinador de Mecanización de la Unidad Eldorado. “Ello exige que dupliquemos también el número de operadores capacitados a operar esas máquinas”, explica. La Unidad Eldorado posee un índice de mecanización de un 92 por ciento. En la próxima zafra, la cosecha será completamente mecanizada. La Unidad Alcídia también aumentó su tasa de mecanización y alcanzó un 60 por ciento.

La mayor parte de los integrantes que asumirán esos nuevos cargos ya trabajaban en la ETH en la zafra anterior, en otras ocupaciones. “Evitamos traer profesionales de afuera, y con eso fortalecimos y capacitamos la comunidad local”, afirma Fernando Pitta. “El sentimiento de la posibilidad de crecer dentro de la empresa es un diferencial en el clima de trabajo. Para muchos, el comienzo de la cosecha también es el principio de un nuevo ciclo en la vida, en un cargo más elevado. Estamos todos estimulados”, agrega. En el 2008, la ETH capacitó a 445 integrantes para la operación de máquinas agrícolas e industriales.

Con fechas marcadas, manutención y estímulo para empezar la cosecha a todo vapor, llega la hora de la concentración. Las unidades realizan, pocos días antes del inicio de las actividades, un culto ecuménico. Los integrantes, de diferentes credos e ideologías, se juntan para orar, cada uno a su manera, para que la cosecha sea exitosa y que todos trabajen en seguridad. “Es cuando podemos dar una palabra de estimulo y apoyo”, observa Vitorio Bredariol.

“Este es un momento muy emocionante porque reunimos a los integrantes de todas las áreas y funciones, agrícola e industrial”, resalta Fernando Pitta. “Es también cuando logramos respirar un poco, bajar la ansiedad y la aprehensión”. Dentro de nueve meses, se celebrará otra misa, cuando se finalicen las actividades. “Será para agradecer por la protección y para conmemorar los récords: la mejor zafra que ETH ya obtuvo”, afirma Fernando.