Proyectos Inmobiliarios
Urbanidad agradable
Condominio Riverside en São Paulo une ventajas de la metrópolis y calidad de vida
texto: Vicente Vilardaga
foto: Holanda Cavalcanti
“Vivir aquí será la realización de un sueño, algo que no se puede creer”, dice la arquitecta y paisajista Camila Vicari, que compró su unidad en el mes de lanzamiento del proyecto, en junio del 2006, y acompaña desde entonces la construcción, paso a paso, con todos los cuidados de un consumidor exigente. Su apartamento, el 48 de la Torre Este, tiene 158 m2 y tres suites. Camila va a vivir con el marido, el administrador de empresas Cláudio Peduti, y la hija Maria Clara, de un año y medio. “Normalmente el sueño parece ser mejor que la realidad, pero en este caso será al revés”, afirma. Todo conspira a favor de la realidad. Con su mirada profesional, ella recorre los grandes espacios del Riverside y destaca la calidad de la terminación y la fuerza de la arquitectura de los edificios, que siguen el estilo nuevayorquino Brownstone (fachada de ladrillo cerámico con textura, colores calientes y terrazas volcadas hacia una plaza central).
Arquitectura y respeto
Para la OEI, el Riverside representa un ejemplo muy bien terminado de su estrategia de negocios para el segmento de alto nivel y, debido a su éxito, un factor de motivación para nuevas iniciativas. “El Riverside es un proyecto que refleja nuestra permanente búsqueda de diferenciación en productos y servicios”, explica Paul Altit, Presidente de la OEI. “Cumplimos con nuestros compromisos con el cliente, que quedó conforme con el negocio: con la comunidad, que vive y trabaja en el entorno; y con el accionista, que se ha visto beneficiado por la rentabilidad del proyecto y por la valorización de la marca”. Los apartamentos, que varían de 146 m2 a 351 m2, empezaron a ser vendidos por R$ 3, 5 mil el m2. Ahora el precio llegó a R$ 5 mil. Un aumento de más del 50 por ciento en tres años.
“El Riverside se volvió viable antes de seis meses de lanzamiento, un plazo muy bueno para ese tipo de proyecto”, afirma Marcello Ardiun, Director de Incorporación del Riverside. “La arquitectura y el respeto a la condición humana fueron nuestras principales demandas para el mercado y nos dimos cuenta que la relación entre calidad y rentabilidad fue muy acertada”.
Aunque sea una obra atípica, con 12 pisos y apartamentos muy diferentes, la construcción del Riverside se desarrolló sin incidentes desde el lanzamiento y encaró con atención especial los problemas del impacto ambiental. “La turbulencia del mercado en los últimos meses nos afectó y pudimos anticipar la entrega en un mes”, dice Leandro Toré, Director de Construcción del Riverside. “Fu un trabajo complejo. Tuvimos que trabajar con una serie de detalles para construir las unidades de acuerdo con el deseo del cliente, pero agradamos a todos y ese era nuestro objetivo”.