Panamá
Un espacio para disfrutar la ciudad
La Cinta Costera, en el centro de la Ciudad de Panamá, contribuye para el fin de los embotellamientos y pone a disposición de los habitantes una nueva opción de esparcimiento de más de 25 hectáreas
texto: Cláudio Lovato Filho
fotos: Américo Vermelho
“Este es un proyecto de ciudad que la gente tiene que adoptar como suyo”, dice al panameño-carioca Boris. “Antes, aquí en la Avenida Balboa solo había una vereda para caminar, correr y andar en bicicleta. Hoy hay un parque con 90 a 120 metros de ancho”.
La Avenida Balboa, en la orla del Pacífico, es la vía principal del centro de la Ciudad de Panamá. Exprimida entre rascacielos que marcan el paisaje del área y el océano, era punto de embotellamientos que formaban parte de la rutina diaria de la ciudad, con una población de un millón de habitantes. Además de solucionar el problema del tráfico, con la implantación de cuatro carriles de circulación y dos viaductos (totalizando 3,5 kilómetros de longitud), la Cinta Costera tendrá un parque urbano de 25,8 hectáreas, de las cuales más de la mitad (16,2 hectáreas) son de área verde. También merecen destacarse las canchas de deportes, los espacios para actividades culturales, los pasajes peatonales y una bicisenda de 3,5 kilómetros. Todo ese conjunto en una nueva área formada por 35 hectáreas de terraplén. “Es un hermoso lugar”, dice el comerciante Fernando Fonseca, que frecuenta el nuevo espacio. “Aquí hay una innovación que va a contribuir para unir a las familias”.
La administradora de empresas y profesora Hellen Peña, vecina de la Avenida 3 de Noviembre, en el área de influencia directa de la obra, también cree que la Cinta Costera, una iniciativa del Gobierno de Panamá, será un espacio para las familias. Pero no solo eso. “Vamos a tener un local para que los amigos compartan momentos de esparcimiento y, principalmente, un lugar donde los jóvenes van a estar ocupados practicando deportes. Y darles ocupación es muy importante".
Hellen, natural de la ciudad de David, en la provincia panameña de Chiriquí, es encargada de los gastos comunes del Edificio Gandhi, en el cual viven 20 familias. Cerca de allí pasa uno de los nuevos viaductos construidos como parte del proyecto. Durante el periodo de construcción hubo que adaptar a los vecinos, según Hellen. ”La gente se quejaba del ruido, por ejemplo, pero siempre recibimos la atención de los responsables de la ejecución de la obra, que hicieron lo posible por controlar los trastornos. Todos los vecinos tuvimos que entender que el proyecto aportaba mejoras para la ciudad, para nuestro barrio y para nosotros, individualmente, y que nuestros inmuebles se valorizaban”.
Una obra en el corazón de la ciudad, con tres mil trabajadores en el pico de los trabajos, exigió un esfuerzo extra de comunicación con la comunidad. “Participamos en diversas reuniones, creamos un site de la obra, un servicio telefónico, armamos kioscos en locales de gran concentración de la ciudad, en fin, se desarrollaron diversas actividades de comunicación y aproximación con la comunidad para informar adecuadamente a las personas sobre el proyecto”, observa Yuru Kertzman, Director del Contrato de Odebrecht. A su juicio, todo el empeño fue recompensado en esa obra, que fue la primera de Odebrecht en Ciudad de Panamá. “Este espacio traerá más calidad de vida para la ciudad”, afirma.
Canal seco de Panamá
A la Autopista Panamá-Colón se le llama el “Canal Seco de Panamá”. Conecta las dos mayores ciudades del país: Ciudad de Panamá, en la costa del Pacífico, a Colón, en el Atlántico. Permite que se puedan transportar, en 50 minutos, mercaderías entre los dos puertos, los principales polos de la economía panameña. El pasado mes de abril, Odebrecht entregó al Ministerio de Obras Públicas (MOP) el tramo de 42 Km., entre Madden y Colón que completa la nueva conexión entre ambas ciudades.
Iniciada en 1994 por una empresa mexicana que poseía un contrato de concesión con el Gobierno, la obra se vio interrumpida cuando se habían construido solo 13 Km., entre Ciudad de Panamá y Madden. En el 2006, Odebrecht firmó un contrato de cesión con dicha empresa, mediante el cual asumió la responsabilidad de la continuación del proyecto.
“La nueva carretera complementa y moderniza un sistema multimodal conformado por el Canal de Panamá, una ferrovía y la Carretera Transístmica, construida en los años ’40 y calculada para la economía de la época”, explica Mauro Hueb, Director de Contrato de Odebrecht. “Es un proyecto desarrollista”, agrega.
En Panamá, la estación de las lluvias se extiende de abril a diciembre. O sea, solo no llueve durante cerca de tres meses. El planeamiento de las obras de ingeniería debe tomar en cuenta ese factor pues los plazos, normalmente desafiadores, son más difíciles de atender. La Carretera Madden-Colón quedó terminada en dos años, y solo fue posible en virtud de un gran esfuerzo de los equipos, apoyados por especialistas de Odebrecht en obras viarias. “La contribución de personas de conocimiento fue fundamental”, destaca Mauro Hueb.
Una carretera moderna, construída en una región de bosques tropicales bajo una intensa lluvia durante ocho meses por año que, pese a ello, llegó a la marca de 13 millones de horas/hombre trabajadas sin accidentes graves, inclusive con tres mil personas y 500 equipamientos en los frentes de trabajo. Asimismo, la obra se convirtió en una referencia en seguridad del trabajo.
“La entrega de la Carretera Madden-Colón y de la Cinta Costera son marcos definitivos de la actuación de Odebrecht en Panamá”, dice André Rabello, Director Superintendente de la empresa en el país. “Son obras de alta relevancia social y económica, en las cuales se superaron grandes desafíos de ingeniería. Panamá se ha destacado en el escenario de América latina y las oportunidades de negocio crecen en el país. Vamos a seguir contribuyendo para su desarrollo autosostenido, participando de proyectos que aumentan la competitividad local”.