Especial: Ingeniería Ambiental

En ritmo de confianza

Foz do Brasil, empresa de ingeniería ambiental de Odebrecht, recibe el Fondo de Inversiones del FGTS en su estructura societaria y se fortalece para crecer en las áreas de saneamiento y desechos industriales

texto: Daelcio Freitas con Juliana Calsa y Virgínia Valle
fotos: Edu Simões

Diariamente, el ama de casa Lucinéia da Silva Nunes les da a las hijas, Mayara y Karolyne, de 11 y 6 años, agua de la canilla. La costumbre, poco común en todo Brasil, se debe a la confianza de Lucinéia y su familia en los servicios de saneamiento de Limeira, ciudad a 150 Km. de São Paulo, que decidió, hace 14 años, contratar los servicios de agua y sumideros con la iniciativa privada.

“Desde que las niñas nacieron, les doy agua de la canilla y preparo la comida con tranquilidad. Creo que no faltará más agua, debido al trabajo que Foz do Brasil está desarrollando”, afirma Lucinéia, acostumbrándose a la nueva marca de la concesionaria.

La falta de agua a que se refiere era común en Limeira, ciudad que en ese entonces ya era conocida a nivel nacional por su producción de naranjas. Aunque se encuentre en la próspera e industrializada región de Campinas, el municipio, que actualmente se destaca por abrigar un importante polo de alhajas de fantasía, sufría con la falta de agua para la población local, y a la vez impedía el desarrollo económico y social.

“Me acuerdo. Faltaba agua durante dos, tres días. Tenía que levantarme de madrugada para lavar la ropa, cocinar. Fueron épocas muy difíciles. El agua era bastante amarilla y sucia. Ni se nos ocurría tomar agua de la canilla”, recuerda Lucinéia.

La concesión de Limeira se inició en 1994, año en que Brasil empezó a liberarse de los efectos negativos de los años ´80, llamada década perdida. El país caminaba hacia la estabilidad del Plan Real y también empezaba a dar señales de interés de la participación privada en los servicios públicos.

Odebrecht se hizo cargo, conjuntamente con la francesa Lyonnaise des Eaux, de apuntalar la primera concesión privada de saneamiento del país. Actualmente, la única accionista de la concesionaria, Foz do Brasil conmemora el hecho de estar al frente de una empresa con un 90 por ciento aprobada por la población, y con el menor índice de pérdida de agua del país, un 17 por ciento, mientras que el promedio nacional supera los 40 por ciento. Otro diferencial del municipio es la recolección de un 100 por ciento de la red cloacal: más de un 75 por ciento recibe tratamiento. Eso sin olvidar que se trata de un país en que 27,3 millones de los domicilios brasileños siguen sin acceso a la red recolectora de sumideros, según el PNAD 2008 (sigla en portugués de Pesquisa Nacional por Muestreo de Domicilio) del IBGE – Instituto Brasileño de Geografía y Estadística).

De acuerdo con Renê Soares Filho, Presidente del Servicio de Agua y Sumideros del Municipio de Limeira, ente autónomo transformado en agencia regulatoria debido a la concesión, el éxito de los servicios se debe al planeamiento definido entre el municipio y la concesionaria, y al hecho de que la empresa trata a la ciudad y la población como clientes. “No hay espacio para improvisar y todo se hace de acuerdo con un plan de trabajo anual. En el día a día, la concesionaria nos sorprende siempre de forma positiva. No miden esfuerzos para atendernos lo más rápido posible”, observa Soares Filho, que ha perdido la cuenta de los municipios que lo solicitan para conocer la experiencia de la ciudad paulista.

La trayectoria de Limeira se confunde muchas veces con la reciente historia de Foz do Brasil, que empezó sus actividades en el 2007 como Odebrecht Engenharia Ambiental. Otro pilar para la formación de la empresa resultó de la actuación en el sector industrial, por medio de las experiencias de Lumina y Cetrel-Lumina, empresas que prestan servicios de ingeniería ambiental a algunas compañías como Petrobras, Transpetro, Braskem, Quattor, Dow, TyssenKrupp, Shell y Rhodia.

El programa de ingeniería ambiental de la Organización Odebrecht fue delegado al ingeniero Fernando Santos-Reis, que después de una carrera internacional en la Construtora Norberto Odebrecht (CNO) regresó a Brasil en el 2006. En un primer momento Fernando fue encargado de formar la empresa con integrantes de la Organización y del mercado, estructurar los activos antes nucleados en CNO, como las Sociedades Público-Privadas de Río Claro, São Paulo, Salvador (Proyecto Jaguaribe) y Río das Ostras, Río de Janeiro y la misma Lumina.

En el proceso de estructuración, ya en el año 2008, como parte del programa de inversiones, fueron adquiridas las concesiones de Mauá (Sao Paulo) y Cachoeiro de Itapemirim (Espírito Santo), que tenían sus programas de inversiones limitados y, que, en la estructura de Foz do Brasil pudieron iniciar las inversiones de una central de generación propia de energía en Cachoeiro de Itapemirim y en el sistema de agua y reutilización en Mauá.

Nueva marca
Paralelamente al proceso de estructuración de la empresa, Fernando Santos-Reis invitó a Duda Propaganda para crear una marca de alcance nacional para los negocios de saneamiento, además de modernizar la marca Lumina. La agencia enfrentó el desafío de alejarse del lugar común y sometió el nombre Foz y otras posibilidades a encuestas cualitativas realizadas en las capitales São Paulo, Salvador, Recife y Río de Janeiro.

La palabra “Foz” apareció con destaque entre los entrevistados y fue muy asociada a sensaciones positivas de agua limpia en abundancia, capaz de transmitir la promesa de mucha agua limpia y respeto por la naturaleza. La combinación “Foz do Brasil” construyó la imagen de una empresa de porte y credibilidad, que traspasa seguridad y confianza en la capacidad para trabajar por la mejora de la calidad de vida de la población.

“Los datos obtenidos en la encuesta fundamentaron los elementos utilizados en la nueva marca, desde el nombre hasta la tipología, los colores y el grafismo. En el logotipo, los círculos en azul diferencian la marca Foz do Brasil de las demás empresas de saneamiento brasileñas y contribuyen para transmitir un mensaje de innovación, cambio y modernidad. También dan idea de movimiento y sugieren un engranaje asociado a la tecnología de la empresa”, explica Ana Baruch, Directora de Duda Propaganda.

El desarrollo de los negocios y la posibilidad de contar con un socio hicieron que Odebrecht Engenharia Ambiental se transformase en Foz do Brasil y siguiese el mismo camino de ETH Bioenergía, que actúa con la firma “Organización Odebrecht”, otra sociedad positiva identificada en las encuestas. “Las encuestas indicaron que, por ser una empresa de la Organización Odebrecht, Foz do Brasil transmitía la imagen de una empresa realizadora, capaz de entregar lo que está determinada a realizar”, explica Fernando Santos Reis.

Realizaciones
La confianza y la sociedad aprobadas por los clientes públicos y privados fueron fundamentales en las conquistas que se sucedieron a lo largo de los años 2008 y 2009. Empezando por los dos negocios con el sector privado: VSB (Vallourec & Sumitomo Tubos do Brasil) y Aquapolo, que, juntos, representan una inversión de cerca de R$ 700 millones.

Foz do Brasil conquistó en el 2009 un contrato para invertir y operar la mayor central de Utilidades del sector siderúrgico brasileño, que formará parte de la usina de VSB, en el municipio de Jeceaba, en el estado de Minas Gerais, y se dedicará a la fabricación de productos tubulares petrolíferos OCTG (Oil Country Tubular Goods) sin costura. El proyecto prevé la construcción, operación y mantenimiento de los sistemas de tratamiento de agua, efluentes, residuos y distribución interna de energía eléctrica de la nueva usina siderúrgica por medio de un contrato de DBOT (Design Build, Operate and Transfer).

Según el Director Presidente de VSB, Otávio Sanábio, la disposición de asociarse y la capacidad de presentar soluciones innovadoras fueron fundamentales para que Foz do Brasil conquistase el proyecto. ”Había otros players importantes en la competencia, pero Foz do Brasil supo diferenciarse al ofrecer una solución que nos tranquiliza para empeñarnos en la siderurgia, debido a que nuestros recursos en la gestión ambiental son limitados”, explica Sanábio.

La SPE (Sociedad de Propósito Específico) responsable del proyecto tendrá la participación de Copasa, estatal de saneamiento de Minas Gerais. La asociación entre las empresas deberá extenderse a la conquista de los servicios de agua y saneamiento de otros municipios del estado.

En el proyecto Aquapolo, la sociedad con Sabesp (la principal empresa de saneamiento del país) propiciará el mayor proyecto de reutilización de agua del Hemisferio Sur y el quinto mayor del mundo. A partir de la red cloacal captada por la Estación de Tratamiento de Cloacas ABC, en la divisa de São Paulo y São Caetano do Sul, se producirá por medio de una nueva estación de tratamiento, agua para fines industriales a ser utilizada en el Polo Petroquímico del ABC (Santo André, São Bernardo y São Caetano), uno de los más importantes del país.

El Aquapolo está siendo estructurado para atender también a otras industrias del polo y de la región del ABC, debido a que el sistema tiene capacidad de desagüe de 1.000 l/s, al tiempo que las necesidades de las empresas del polo totalizan 650 l/s. Además de tecnología de punta, el proyecto tendrá una aductora de 16,5 Km., que deberá ser implantada en un plazo desafiador de 24 meses. Para la construcción del proyecto, la SPE cuenta con CNO como empresa contratada para el EPC (Engineering, Procurement and Construction – Ingeniería, Provisión y Construcción).

“El efluente será tratado para que pueda ser utilizado para fines industriales, permitiendo más disponibilidad de agua potable para el consumo humano y, luego, descontaminando los ríos. La utilización de agua potable por las industrias tiene los días contados”, asegura Eduardo de Melo Pinto, Director Regional de Foz do Brasil en el ABC. Para Sabesp, la sociedad es fundamental para viabilizar la ampliación de inversiones, producción y empleo en el área petroquímica. ”Es un ejemplo de cómo una empresa pública y una privada pueden aunar esfuerzos en defensa del medio ambiente y a favor del desarrollo”, destaca Gesner Oliveira, Presidente de Sabesp.

Socio
En el 2007, el Consejo Curador del Fondo de Garantía por Tiempo de Servicio creó el FIFGTS (Fondo de Inversión en Infraestructura), permitiendo que los recursos del trabajador sean aplicados en proyectos de infraestructura, inclusive saneamiento básico. Reglamentado por medio de la Ley 11.491/07, anunciada durante la presentación del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), el fondo tiene la finalidad de ampliar las inversiones en infraestructura y auxiliar el crecimiento de la economía brasileña.

Según el Gobierno Federal, se necesitan R$ 270 mil millones para la universalización del saneamiento básico en el país. De acuerdo con el PNAD 2008 del IBGE, el acceso de los domicilios a la red de sumideros pasó del 51,1 por ciento en el 2007 al 52,5 por ciento en el 2008, un aumento de apenas el 1,4 por ciento. Del 2003 al 2008, el Gobierno Federal, por medio de sus agentes financieros, disponibilizó R$ 19 mil millones para el saneamiento, de los cuales solo R$ 2,8 fueron desembolsados. El motivo: falta de proyectos.

En setiembre del 2009, después de casi un año de negociaciones, el FI-FGTS adquirió la participación de un 26,53 por ciento en Foz do Brasil, lo que significa un aporte de R$ 650 millones en el capital social de la empresa. Fue la primera inversión en saneamiento y la mayor inversión en equity del fondo, que ya participa de otros proyectos de infraestructura.

Los recursos, sumados al plan de inversión de Foz –que es de 3,6 mil millones de reales-, beneficiarán de inmediato a tres millones de personas ya atendidas por los proyectos de saneamiento de la empresa en 19 ciudades, además, de la población de los municipios en que Foz do Brasil venga a actuar de aquí en adelante, individualmente o en asociación con empresas públicas. De este modo, ampliará la posibilidad de nuevas consolidaciones del mercado privado de saneamiento, empeñada en la generación de nuevas oportunidades de inversión.

“Nuestra expectativa es transformar esa unión en un case que pueda servir de ejemplo al sector de saneamiento en Brasil. Para nosotros no importa si el socio es público o privado. Lo importante es buscar la eficiencia para lograr que los recursos del trabajador marquen la diferencia en la generación de más empleos y en la universalización del saneamiento”, afirma Paulo Furtado, Secretario General del Consejo Curador del FGTS.

Foz do Brasil



“Es una satisfacción, para nosotros, la participación del FI-FGTS en Foz do Brasil, pues tenemos una alineación plena en la visión de largo plazo que el sector requiere, al igual que los desafíos que representa la meta de anticipar la universalización de los servicios de agua y tratamiento de cloacas en el territorio brasileño, complementando las inversiones públicas”, destaca Fernando Santos Reis.

Espírito Santo
La eficiencia operacional defendida por Paulo Furtado ya puede ser percibida en algunas compañías estaduales del país, que vienen cosechando los éxitos por aplicar una gestión profesionalizada y firmar sociedades con empresas privadas para proyectos específicos. Uno de los ejemplos que llama la atención es Espírito Santo, estado que invirtió sustancialmente en saneamiento después de recuperar financieramente la Cesan (Compañía Espírito Santense de Saneamiento), a partir del 2003.

Por medio del Proyecto Aguas Limpias, que beneficia a 1,2 millón de personas en las siete ciudades de la región Metropolitana, Vitoria camina para ser la primera capital del país con un 100 por ciento de los sumideros tratados. A juicio del Secretario de Saneamiento, Habitación y Desarrollo de Espírito santo, Paulo Rui Carnelli, además de fuerte disposición del Gobierno estadual de resolver la cuestión de saneamiento, el hecho de tener una compañía que presenta superávit fue fundamental para realizar las inversiones. “Estamos recuperando un ecosistema que abarca diversas playas y manglares, esenciales para la calidad de vida en el estado”, informa.

Una ayuda decisiva para las administraciones municipales



Paulo Rui reconoce la importancia del apoyo de Foz do Brasil y de Odebrecht, responsables de la Operación y Mantenimiento de las redes y estaciones de tratamiento de cloacas de la Región Metropolitana. Él cree que el diferencial de la sociedad entre Foz y Cesan es la prestación de servicios con calidad y no la tercerización de trabajadores, como suele ocurrir en algunos lugares de Brasil. “No hay una disputa entre lo público y lo privado, sino personas trabajando con competencia por un objetivo único. La sociedad con Foz do Brasil trajo agilidad a nuestro proyecto”, refuerza Paulo Rui.

Gente de talento haciendo historia



En el segmento de saneamiento, la estrategia de Foz do Brasil será siempre la de complementar las necesidades del servicio público, actuando con las empresas estaduales y/o los servicios autónomos municipales, promoviendo inversiones y trayendo hacia una realidad más cercana la universalización de los servicios de agua, la recolección y tratamiento de sumideros. “Uno de los objetivos de Foz do Brasil es su papel relevante en las soluciones de la crisis del agua, actuando en la conservación de la misma, en la reconstrucción y en la recuperación de ecosistemas y de cuencas hidrográficas degradadas”, resalta Fernando Santos-Reis.