Angola

Una sonrisa de amigo

Kambas del Bien, esposas de integrantes de Odebrecht en Angola, transmiten esperanza a comunidades carentes de Luanda

texto: Cláudio Lovato Filho
fotos: Guilherme Afonso

Ellas están en Mussende y en Honga, dos musseques (favelas) de Luanda. Con solidaridad y capacidad de movilización, se dedican a conocer la realidad de esas comunidades, identificar las necesidades y organizar actividades que contribuyan para la mejora de la vida local. Ellas son las Kambas del Bien, cerca de 150 mujeres, esposas de integrantes de Odebrecht en Angola, que realizan un trabajo social voluntario. En Mussende, hace más tiempo, y en Honga, más recientemente, las Kambas del Bien llevan a las personas el elemento vital de la perspectiva.

“Cada una aporta sus habilidades”, afirma Luciana Arce, Presidenta de Kambas del Bien, esposa de Ernesto Baiardi, Director Superintendente de Odebrecht en Angola. “Hemos Encontrado aquí la oportunidad de ser instrumentos para hacer el bien”. El criterio para que las Kambas apoyen un proyecto es la receptividad de las personas y la presencia de Odebrecht en la comunidad. Pero existe principalmente un criterio primordial, resalta Luciana: “los niños”. La lucha por un futuro digno para los niños es el elemento determinante en el Kambas del Bien.

Niños como los que viven en Mussende, una comunidad de refugiados de guerra provenientes de la Provincia de Malange. Son 3.500 habitantes. En abril del 2008, las Kambas del Bien llegaron a Mussende, ubicada en el municipio de Viana, en la región metropolitana de la capital angoleña, donde Odebrecht estaba realizando el proyecto Aguas de Luanda (actualmente ejecuta allí la ampliación, el proyecto Refuerzo Aguas de Luanda). Voluntarios de la empresa, liderados por Adalberto Bello y Jorge Preto, realizaban un trabajo voluntario de carácter humanitario, que incluía la distribución de pan y leche.

En ese momento se inició una actuación que contó con la principal realización: la construcción de la Escuela de Mussende, de enseñanza fundamental, inaugurada en octubre del 2009, donde están estudiando 600 niños, adolescentes y adultos (éstos en clases de alfabetización). Son seis salones de clase, oficina administrativa, sala de profesores, biblioteca y tres centros de capacitación. La escuela fue construida con recursos recolectados por las Kambas del Bien. La mitad de los recursos fue obtenida en fiestas y eventos promovidos por el grupo y en donaciones de empresas asociadas que apoyan el proyecto. Los otros 50 por ciento fueron asumidos por Odebrecht.

“Salimos de los escombros para una estructura completa”, afirma André Cassenge, el Profesor Estrela, que desde 1997 da clases en Mussende. Para él, el término escombros significa la antigua escuela, cerca de donde está la nueva. “Fueron tiempos difíciles. Ahora los alumnos tienen ganas de aprender. Estoy mucho más realizado como profesor”. Valentino Dukuta, jefe de Enseñanza General de la Secretaría de Educación de Viana, agrega: “Muchos niños volvieron a estudiar debido a la nueva escuela. La unión de esfuerzos de la comunidad, escuela y Kambas del Bien realizó un sueño”.

El carpintero Carlos Júnior Miranda tiene una hija en la Escuela del Mussende: Fátima, de 16 años. Sus recuerdos de la antigua son muy tristes: “Mi hija se enfermó, no había higiene, había basura en los salones de clase. La nueva escuela nos da una gran alegría”. Suzana João Domingos, madre de Luzia, 17 años, es otra alumna que comparte el mismo sentimiento.”Las cosas están mejorando en Mussende”. La escuela está bajo responsabilidad de la Congregación de las Hermanas Franciscanas Nossa Senhora do Amparo, fundada en 1906, en Petrópolis (Río de Janeiro). La hermana Maria das Dores Rodrigues de Moura, pernambucana, que llegó a Angola en el 2007, lidera el trabajo, con otras dos hermanas que llegarán brevemente de Brasil, Jovina y Sônia.

La contribución de las Kambas en Mussende se extendió a la implantación de un sistema de agua corriente con 12 canillas, en sociedad con Epal (Empresa de Aguas de Angola).

Una conquista de gran impacto social si se considera la realidad local. Otra de las actividades desarrolladas por las Kambas del Bien fueron los cursos de profesionalización de albañil y panadero y de corte y costura ofrecidos a 30 jóvenes.

“Hemos encontrado una oportunidad de ser instrumentos para transmitir el bien”
[ Luciana Arce ]



Para realizar su trabajo, las Kambas del Bien se organizan en equipo. Uno de ellos es el de los Jóvenes Kambas, hijos de las Kambas, que recogen donativos entre sus compañeros de escuela y vecinos. La participación de los hijos asegura el involucramiento completo de la familia del integrante de Odebrecht, factor preponderante de integración al país. Es otro frente de contribución de las Kambas.

En dialecto umbundo Kambas significa “amigos”



Ahora le toca a Honga, en el municipio de Benfica, Gran Luanda, en los alrededores del emprendimiento inmobiliario Monte Belo. El Proyecto Honga, desarrollado por Odebrecht, contó con la movilización inicial debido a la alta incidencia de malaria en el alojamiento de la obra. Se constató que el origen del problema estaba en Honga. Fueron concebidas y realizadas actividades en el área de salud, esparcimiento, cultura y formación profesional. El 18 de noviembre, el equipo de reporteros de Odebrecht Informa acompañó la primera visita de las Kambas del Bien a Honga. Ellas conversaron con los vecinos, hicieron muchas preguntas y salieron de allí con la seguridad de que volverán muchas veces. Son Kambas de verdad.

El cariño que Luanda merece


Ejes viarios revitalizados, tránsito que fluye mejor, menos accidentes, mejoras en el saneamiento, más espacios verdes. El proyecto Vías de Luanda, ejecutado por la Construtora Norberto Odebrecht (CNO) para el Gobierno de Luanda, está cambiando el escenario y la realidad cotidiana de la ciudad. El embellecimiento y la humanización del espacio urbano son las marcas más evidentes de un proyecto que está permitiendo la transformación de 10 vías urbanas (siete avenidas y tres calles). Una metamorfosis que los luandenses perciben cada vez con más intensidad.

“Las calles están más iluminadas, hay más seguridad y opciones de esparcimiento”, afirma el estudiante Nelson Dias, 23 años. “Estoy contento con Luanda, orgulloso de nuestra ciudad”, observa Silvio Simão, 20 años. ”La ciudad está más viva”, vibra Milton Gomes, 22 años.

Los equipos de Kambas del Bien



En el rastro de las intervenciones de ingeniería, un amplio programa socioambiental está siendo implantado, Luanda Merece su Cariño, una propuesta de sostenibilidad y refuerzo de la ciudadanía.
Entre las actividades, se destacan presentaciones de obras teatrales y espectáculos de danza en espacios públicos; intervención de grafiteros, pintores, escultores, poetas y cantantes en la revitalización de las vías; vehiculación de videos con informaciones al ciudadano en horario noble de la tele; creación de un centro de informaciones; y actividades de educación ambiental en las escuelas. Marcos Rabello, Director de Contrato de Odebrecht, resume: “La relación del ciudadano con la ciudad está cambiando, como resultado de la elevación de la autoestima. El programa Luanda Merece su Cariño ha sido un instrumento importante en ese proceso”.