Apa do Pratigi
Esperanza basada en proyectos
Obras estructuradas aseguran el desarrollo sostenido en el área de protección ambiental que focaliza el trabajo de la Fundación Odebrecht
texto: Vivian Barbosa
fotos: Márcio Lima
Las prioridades han sido definidas y la estrategia está involucrada en la consolidación de proyectos estructurales esenciales: la construcción de la Carretera Parque de la Ciudadanía (EPC, sigla en portugués), la implantación de los Corredores Ecológicos y la reactivación de Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCHs). La Organización de Tierras (OCT) es responsable de la ejecución de esos proyectos, que, posteriormente, serán empresariados por la Asociación Guardiana del APA del Pratigí (Agir) a fin de viabilizar un programa de turismo agrícola, ecológico y sostenido: el Agro Eco Turismo.
La EPC, espina dorsal del APA del Pratigí, y su red viaria serán debidamente pavimentadas, conectando, en sus 150 Km, la BR-101 y la BA-001 y sus variantes. “Lo que favorecerá el transporte de personas, insumos y mercancías, permitiendo una fiscalización más rigurosa de las florestas”, explica el arquitecto y ambientalista de OCT Luiz Simas. Serán instalados en la carretera puestos de control, señalización, paradas de ómnibus, refugios y peajes. “Las áreas de montes consolidadas serán preservadas y las deforestadas, reinstaladas”, observa Simas.
Energía para reforestación
Basado en el Marco Regulatorio Energético Brasileño, hasta 2012 serán reactivadas cinco pequeñas hidroeléctricas, desconectadas en los años ´70. Irán a generar 11 MW/h. La actual disponibilidad energética no asegura el abastecimiento regional, lo que limita la instalación de nuevos emprendimientos. Los recursos obtenidos con la venta de esa energía y de los créditos de carbono serán reinvertidos en la recuperación de los montes ciliares y cabeceras de los ríos. “Tendremos un ciclo virtuoso: el agua genera la energía, que posibilita la reforestación, que aumentará el desagüe de los ríos, produciendo más energía”, afirma Joaquim Cardoso, Presidente del Consejo de OCT.
Una primera experiencia en esos moldes fue realizada en el municipio de Igrapiúna. Un conjunto de centrales energéticas con potencial para producir hasta 1 MW/h posibilitó la recuperación de más de 100 nacientes en la cuenca del Río Juliana, con ingresos de R$ 60 mil/mes. Aparte, los lagos formados por las represas son aprovechados para cría de peces en tanques-red.
Familias de pequeños productores rurales son beneficiadas por las actividades y también actúan como agentes en la consolidación de los proyectos. En la implantación de los Corredores Ecológicos, por ejemplo, los vecinos serán estimulados a construir viveros para cultivo de mudas utilizadas en la conexión de macizos forestales.
En Lagoa Santa, distrito de Ituberá, miembros de una comunidad de kilombolas ya están produciendo mudas para recuperar, antes de marzo del 2010, el área verde de la micro cuenca del Río Cágados, que abastece el municipio. El agricultor André da Conceição, 53 años, se entusiasma con la iniciativa y apoya la movilización local. “Si ahora no nos ocupamos del planeta, no habrá agua en el futuro. Trabajamos juntos, generando renta y aprendiendo a respetar el medio ambiente”.