Entrevista
Un equipo sólido, una lucha de todos
texto: Thereza Martins
foto: Edu Simões
Odebrecht Informa – ¿Cuál es la expectativa de Odebrecht para la COP 15?
Jorge Soto – Estamos en un largo proceso de transformación. Cuando digo “estamos”, me refiero a las naciones, a los gobiernos, a las empresas, a las personas. Nosotros, en Odebrecht, planeamos cuidadosamente nuestra participación en la COP 15, pero sabemos que la Conferencia de Copenhague no representa un marco, sino un paso en esa caminata. Se llevaron a cabo 14 encuentros en esa línea y otros vendrán hasta que se encuentre una solución efectiva y de consenso para enfrentar las causas de los cambios climáticos.
Carla Pires – Odebrecht comparte la opinión, con los demás sectores productivos brasileños, de que es necesario profundizar el diálogo entre empresas y gobiernos para enfrentar uno de los mayores desafíos de nuestros tiempos: los cambios climáticos. Para ello, es necesario un compromiso entre quienes aprueban directivas y reglamentos y quienes los ejecutan y cumplen. Todos los compromisos asumidos para reducir las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero (como el CO2, el dióxido de carbono) deben ser factibles, tanto para gobiernos como para el sector industrial. La Organización considera que puede y quiere formar parte de la solución de dicho problema, por medio de la construcción de un nuevo modelo de desarrollo basado en una economía de bajas emisiones de carbono, con la participación integrada de gobiernos, industrias y sociedad. La Organización se está preparando, por ese motivo, para participar en las discusiones de la COP 15.
Felipe Cruz – En ese sentido, realizamos en Odebrecht un trabajo previo con asociaciones empresariales de la industria química, del sector de caña de azúcar y alcohol, de la construcción, y con el propio Gobierno para definir prioridades, alinear el discurso y unificar posiciones.
Sergio Leão – Iremos a la COP 15 como parte de la delegación brasileña. Queremos acompañar y participar de los debates, pero también sabemos que no se agotarán después de la Conferencia. Los efectos de los cambios climáticos serán fuertes si no actuamos, y las empresas tendrán su papel, pero debemos prepararnos para el nuevo ambiente de negocios que está surgiendo. Serán nuevas tecnologías, nuevas materias primas y procesos productivos perfeccionados con mejores indicadores de ecoeficiencia.
“Es necesario el compromiso entre quienes aprueban directivas y reglamentos y quienes los ejecutan y cumplen”
[ Carla Pires ]
OI – ¿En qué medida la agenda de la COP 15 y el debate sobre los cambios climáticos los han aproximado?
Carla Pires – Siempre hemos estado en contacto, pues trabajamos en la Organización en áreas comunes, orientados por actividades sostenidas. Pero pasamos a reunirnos con regularidad a partir de la necesidad de entender el posicionamiento y la contribución de las diversas empresas de Odebrecht a respecto de los cambios climáticos. Fue en agosto del 2009, cuando tuvimos que analizar el posicionamiento de la Organización ante la adhesión a iniciativas de carácter voluntario asumidas por el sector empresarial, contribuyendo en el debate y en los esfuerzos para minimizar los efectos del clima.
Jorge Soto – A partir de ahí evolucionaron las reuniones. En una organización con negocios diversificados las oportunidades son diferenciadas. Hay muchas posibilidades de dar y recibir contribuciones. Cada uno de nuestros líderes empresariales ha asumido una posición de vanguardia en la cuestión del clima y de la sustentabilidad. Nuestro papel, como grupo de trabajo, es apoyar la visión de desarrollo sustentable de las empresas de la Organización Odebrecht para que cada vez estén más alineadas y se vean fortalecidas por los líderes, reforzando la posición y la imagen de las empresas, individualmente, y de Odebrecht, en su conjunto.
Carla Pires – Asimismo es importante destacar que, cuando nos reunimos por primera vez, identificamos en la cartera de sustentabilidad otros temas desafiantes a tratar en conjunto, además de la cuestión climática. La Organización Odebrecht había explicitado, a fines del 2008, su Política sobre Sustentabilidad, y teníamos que acompañar cómo se estaba estructurando cada empresa para atender a las directivas de esa política, cuáles eran las sinergias entre nuestros negocios en ese desafío y cómo vamos a rendir cuentas, interna y externamente, de los resultados de nuestras actividades, en Brasil y en los demás países en que nos desempeñamos.
OI – ¿Qué otros temas forman parte de la agenda de trabajo conjunto de las empresas de Odebrecht?
Carla Pires – Varios. Un tema reciente es la revisión polémica del Código Forestal, que está siendo analizado en las instancias legislativas federales y que afecta a varios negocios nuestros. El debate está movilizando organizaciones ambientalistas contrarias a los cambios, pero creemos que la revisión es necesaria, porque el Código es bastante antiguo y está desactualizado. Es inútil contar con una legislación parada en el tiempo, difícil de cumplir. Entre otros ítems, el Código Forestal define directivas para las áreas de preservación permanente y de reserva legal, y las normas no diferencian el ambiente urbano del rural, limitando y, a veces, inviabilizando algunos emprendimientos y oportunidades de desarrollo en las regiones.
Sergio Leão – La revisión del Código Forestal, actualizando reglas sobre sectores de preservación permanente, reservas legales, corredores junto a los cursos de agua y cuestas, es importante para los negocios de Ingeniería y Construcción y de la ETH. Es necesario discutir, entender y conciliar las distintas posiciones, para que todos puedan cumplir las decisiones a tomar, trayendo beneficios sociales y ambientales.
Felipe Cruz – En la agenda de trabajo que estamos desarrollando en conjunto también se encuentran las actividades sociales, que se integran a los productos y servicios de Odebrecht. En ese tema, focalizamos principalmente la creación de oportunidades de trabajo y renta, que contribuyen a la preservación ambiental y colaboran en el apoyo a iniciativas de carácter cultural.
“Brasil, al persistir en el combate a la deforestación, dará una gran contribución para mitigar el problema de las emisiones”
[ Jorge Soto ]
OI – ¿Cómo evolucionó en Odebrecht, a lo largo de los años, el concepto de sustentabilidad?
Sérgio Leão – El compromiso con la sustentabilidad está presente en la concepción de la Tecnología Empresarial Odebrecht – TEO, y en nuestra forma de actuar en la búsqueda de la Supervivencia, el Crecimiento y la Perpetuación. Dicho compromiso abarca las vertientes económica, social, ambiental y cultural. En Ingeniería, el uso de la expresión sustentabilidad como reunión de esas vertientes surgió a principios de los años ’90, proveniente de la experiencia en los sitios de obras, habiendo evolucionado con la percepción de que la obra debe interactuar con el entorno en los temas sociales y ambientales. Una obra de ingeniería es una actividad económica de porte, que moviliza a la sociedad regional, crea oportunidades de trabajo y presenta resultados duraderos de generación de renta, formación y capacitación de personas, mejora de la calidad de vida e inclusión social. Los ejemplos de interacción de las obras con el entorno, al igual que los resultados de los programas de la Fundación Odebrecht en el Bajo Sur de Bahía, nos han dado conocimiento y experiencia. La visión de sustentabilidad en nuestros negocios es clara y se centraliza en las personas, su cultura y organización social, aliadas al uso adecuado y a la conservación de los recursos naturales.
OI – Retomando el tema de cambios climáticos, ¿como están ubicadas “Odebrecht Engenharia e Construção”, Braskem y ETH?
Jorge Soto – Braskem es una industria química que está en la base de una serie de cadenas industriales. Es intensiva en el uso de energía y, consecuentemente, una de las grandes emisoras industriales en Brasil de gases de efecto invernadero. Asimismo somos parte de la solución del problema, en la medida en que nuestros productos permiten reducir las emisiones de las diversas cadenas de las cuales somos proveedores. El uso del plástico en la industria automovilística ha permitido reducir el peso de los automóviles y, en consecuencia, del consumo de combustible y de sus emisiones. Pero también somos una solución cuando mejoramos nuestros procesos productivos. En el periodo del 2006 al 2008, Braskem redujo en un dos por ciento la intensidad de generación de gases de efecto invernadero, resultado de inversiones en tecnologías más limpias. Otro aspecto relevante es la utilización de materia prima renovable (etanol obtenido a partir de la caña de azúcar) para producir el ETBE (bioaditivo para gasolina) y del polietileno verde, cuya producción a escala industrial empezará dentro de unos meses, en la planta industrial de Triunfo (Río Grande del Sur). Con esos dos nuevos productos, Braskem está contribuyendo para reducir la carca de 765 mil toneladas de CO2 por año, un aporte concreto. El compromiso de Braskem con el desarrollo sustentable provocó otras mejoras en los indicadores de ecoeficiencia: del 2002 al 2008, hubo una reducción del 48 por ciento en la generación de efluentes, disminución de un 13 por ciento en el consumo de agua y de un 66 por ciento en la generación de residuos sólidos.
Sérgio Leão – Las actividades de “Odebrecht Engenharia e Construção” en obras de infraestructura provocan asimismo la emisión de gases de efecto invernadero. Pero hay distintos aspectos a considerar. Cuando se construye una usina hidroeléctrica, por ejemplo, se produce una fuente renovable de energía. Aparte, tenemos el compromiso de reducir los impactos en las áreas de los sitios de obras y de recuperar las áreas del entorno de las obras, replantando ciertas áreas y realizando otras actividades de control ambiental. Nuestra primera meta es conocer las fuentes de emisiones en distintos tipos de obras. Para calificarlas hay que hacer un inventario, que ya ha sido iniciado. El objetivo es conocer las principales fuentes para definir dónde actuar con más eficiencia, pudiendo llegar a generar créditos de carbono. Tenemos una serie de proyectos que generan créditos de carbono y que podrán traer beneficios adicionales a las comunidades, negocios para la Organización y países donde actuamos.
Carla Pires – El objetivo del negocio de la ETH permite una contribución directa para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Primero, porque parte de una materia prima renovable, la caña de azúcar, que captura CO2 de la atmósfera, contribuye para neutralizar las emisiones. Segundo, porque produce combustible limpio. Y, tercero, porque en su proceso productivo –por la nuevas tecnologías que se emplean– todo se reaprovecha, hasta el orujo de la caña de azúcar, cuya quema en las calderas genera bioelectricidad y nos permite buscar créditos de carbono, al entregar una energía más limpia y renovable en la matriz energética nacional. Además, la mecanización de la cosecha de la caña de azúcar elimina las quemadas y contribuye asimismo para reducir las emisiones de CO2.
Felipe Cruz – Los negocios de la Organización Odebrecht forman un conjunto sinérgico, inclusive con respecto a la sustentabilidad y, particularmente, en los temas de cambios climáticos. Necesitamos trabajar con firmeza en ese camino.
OI – ¿Es posible esperar que a partir del COP 15 los cambios climáticos no caigan en el olvido?
Jorge Soto – Sí. Ya no hay condiciones para olvidar. Aunque el resultado de la conferencia se limite a una carta de intenciones, existe la certeza de que hay que cambiar. China, uno de los mayores emisores de CO2 del planeta, está invirtiendo fuertemente en tecnología. China y Estados Unidos son los grandes responsables de las emisiones de gases efecto invernadero y el mundo está aguardando su compromiso. Brasil, si persiste en el combate a la deforestación, dará una enorme contribución para mitigar el problema, pues la deforestación es responsable de la mayor parte de las emisiones de gases en el país. Como afirmé al principio de la entrevista, no creo que la COP 15 sea la ”solución” pero representa un paso importante en esa trayectoria.