Construcción del Complejo Petroquímico de Río de Janeiro: la mayor movilización de tierra realizada en Brasil
Uno de los 850 equipamientos pesados utilizados en la obra: ritmo acelerado en el Comperj
Texto: José Enrique Barreiro | Fotos: Marcelo Pizzato
Es el mayor relleno de terraplén realizado en Brasil. Ni la construcción de las hidroeléctricas de Itaipú o Santo Antônio, ni la de los polos petroquímicos de Camaçarí o Triunfo fueron objeto de una movilización de tierra tan grande como en el local donde será construido el Complejo Petroquímico de Río de Janeiro, Comperj, en el municipio de Itaboraí. “Circulan diariamente 220 mil m3 de tierra”, informa Carlos José Cunha, Director de Contratos de Odebrecht Infraestrutura.
El área total del Comperj es de 45 Km2, de los cuales 25 Km2 están siendo terraplenados por CTC – Consorcio Terraplén Comperj, integrado por Odebrecht Infraestrutura y por las constructoras Andrade Gutierrez y Queiroz Galvão.
La construcción del Comperj es una iniciativa de Petrobras, que vuelve a invertir directamente en el sector petroquímico. Previsto para ser inaugurado en el 2013, el complejo contará con una refinería y unidades industriales productoras de petroquímicos de primera generación (etileno, benceno, propano, butadieno y otros) y de segunda generación (polietilenos, polipropileno, estireno, etileno glicol y otros), además de edificios auxiliares. La estatal de petróleo invertirá hasta R$ 25 mil millones, de los cuales R$ 5 mil millones en obras civiles y R$ 20 mil millones en armado industrial. La gran novedad del Comperj será la producción de los llamados FCC petroquímicos, un nuevo método de producción de petroquímicos básicos, que utiliza las cualidades del petróleo brasileño y sustituye la nafta y el gas natural importados.
Las grandes cifras de Comperj
“La superficie de la obra corresponde a tres Reducs (Refinería Duque de Caxias, en Río de Janeiro) y a seis barrios de Copacabana”, observa Mário Almeida, de Odebrecht, Gerente de Producción de CTC.
Todas las cifras del Comperj son elevadas: diariamente, mil equipamientos (de los cuales 850 máquinas pesadas) circulan por la obra y reciben 200 mil litros de diesel por día. "Un depósito de combustibles con gran movimiento vende 500 mil litros de combustible por mes”. observa Leandro Cerqueira, de Odebrecht, Gerente Administrativo Financiero de CTC.
Para que los vehículos se movilicen con seguridad, hay 100 puestos de señalización distribuidos por la obra; en cada uno de ellos hay un trabajador de guardia durante las 24 horas del día. “Nuestro plan de señalización, que orienta toda la movilización de los vehículos, es controlado diariamente”, afirma Mário Almeida. “Las placas son fabricadas en el sitio de obra, y los vehículos no pueden rebasar la velocidad de 40 Km/h”.
Los 3.300 trabajadores, distribuidos por los diversos frentes de trabajo, cuentan con el apoyo de seis automóviles marca Fiorino, que circulan durante el día entero, distribuyendo y reponiéndoles el agua. En el comedor, se distribuyen por mes 130 mil almuerzos. Hasta fue instalada una panadería que produce pan diariamente. “Tenemos aquí una ciudad de 45 Km2”, afirma Leandro.
La lluvia y sus consecuencias
Llueve mucho en la región en que se está construyendo el Comperj. Y cuando llueve, se paraliza la obra, y solo se reinicia a los tres días, después de la inspección y reorganización de los trabajos. La lluvia y el sereno traen riesgos para los trabajadores y los equipamientos, los vehículos suelen volcar. “Petrobras es muy exigente en ese ítem; cuando llueve o si las condiciones de trabajo no son excelentes no permite movimiento de tierra,” explica Carlos José. “El problema es que llueve mucho, llueve tanto que desde que empezamos en abril del 2008, no hemos logrado trabajar 10 días seguidos”.
El ritmo stop and go compromete el avance más acelerado de los servicios. La logística, el planeamiento y la ingeniería deben ser inspeccionadas constantemente. Cada vez que se paraliza la obra, los equipamientos son retirados, evaluados y distribuidos nuevamente. “Todos los días, a las 7hs, Petrobras inspecciona el área y autoriza o no el inicio de los trabajos”, observa Leandro. “Por suerte”, comenta Mário, “el área es tan grande que a veces llueve en un local de la obra y en otro no, y entonces podemos trabajar”. A pesar de las lluvias, que han superado todas las previsiones para el primer cuadrimestre del año, en el último mes de abril, la obra ejecutada por CTC alcanzó la marca de 35 millones de m3 de movilización de tierra, una marca que supera todas las que se han logrado en el país.
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Uno de los 850 equipamientos pesados utilizados en la obra: ritmo acelerado en el Comperj
Es el mayor relleno de terraplén realizado en Brasil